Edgard Rodriguez C. [email protected]
¿Cuál es el futuro de Edgard López?, me consultó un aficionado, mientras enumeraba el amplio número de infielders de los Yanquis en las ligas menores.
No tengo una respuesta contundente, como su pregunta… Quizá porque en el béisbol no valen los horóscopos ni las predicciones. Hay demasiados factores intangibles en juego que a menudo resultan más decisivos que las herramientas mensurables de un pelotero.
Sobre Edgard puedo decir, que de acuerdo a evaluaciones de los Yanquis, tiene guante, brazo y velocidad average de liga grande. Aún hay que averiguar si podrá batear a esos niveles, pero las proyecciones son positivas por la experiencia que ha acumulado.
Y esa percepción ha sido casi unánime para quienes han visto a López… “El short es el mejor jugador de ese equipo”, dijo Rick Ragazzo, jefe de scouts de los Gigantes a Alex Torres, mientras observaban a los nicas en el entrenamiento en Tucson el año pasado.
Hace un año, Wilfredo Blanco, scout de los Mets habló de una posibilidad que a fin de cuentas no se concretó. Y era situar al camarero de los leones en el spring trainning de Triple A, para ver si fajaba por un puesto en el equipo antesala de las Mayores.
Los Yanquis lo han hecho ahora. Ya se le ha firmado y en marzo próximo, deberá viajar a Tampa, Florida, donde los campeones mundiales tienen su campamento de primavera. Irá a Triple A, y su permanencia ahí dependerá de su actuación en el entrenamiento.
“Los Yanquis tienen a Alfonso Soriano, Eric Almonte y Delvi Méndez como shortstops y los tres están bien calificados”, agregó el fanático con propiedad… Y es cierto. Tengo la suerte de conocerlos a los tres. Los vi en República Dominicana en febrero pasado.
Soriano podría hasta jugar ahora mismo en las Grandes Ligas. Es un jugador (five tools) cinco herramientas. Integral. Pero los Yanquis creen que aún debe madurar un poco. De su calidad sin embargo, no se puede discutir. Debe ser un supertrestella.
Almonte es un antesalista convertido en short. Su hermano Héctor (Almonte) labora con los Marlins como relevista. Eric mide más de 6 pies y ronda las 190 libras. Se cree que será un torpedero de poder, pero aún está en proceso de construcción.
Méndez es el más joven. Al igual que Almonte fue firmado por Víctor Mata, un fugaz jardinero de los Yanquis a mediados de los ochenta, que ahora se desempeña como jefe de la Academia de los neoyorquinos en Santo Domingo.
Los Yanquis presentan a Méndez como un parámetro cuando se va a firmar a un short. Eso les da una idea lo bien calificado que está en la organización. Así que los tres, son jugadores de un gran futuro en el béisbol. Los Yanquis están claros de eso.
Sin embargo, la idea con Edgar es utilizarlo como intermedista y eventualmente como un utility, es decir, que llegue a desempeñar una labor similar a la de Luis Sojo, quien se mueve entre tercera y segunda. López puede llegar a responder a esas expectativas.
“Además, somos la organización más scouteada (espiada) del béisbol y puede permitir que Edgard se vea involucrado en un cambio. De lo que podemos estar seguros, es que si él muestra talento de Grandes Ligas, llegará a las Grandes Ligas”, dice Carlos Ríos.
En dos palabras, el futuro de Edgard López, depende de él mismo. De su sentido de la oportunidad. Su estructura física posiblemente no es como la de Almonte, ni tiene el poder de Soriano, ni la velocidad de Méndez, pero tiene ventajas en la experiencia.