- Es un hombre al que jamás he visto enojado. Es descendiente de una de las familias más adineradas del país y dice que su principal preocupación es que los agentes de la Policía tengan un mejor salario y la Policía pueda garantizar la seguridad de la población en las calles y en el campo
Mario Sánchez P. [email protected]
En 1981 Franco Montealegre fue segundo jefe de la Policía y jefe de la Policía de Tránsito, Subdirector del Sistema Penitenciario Nacional entre 1984 y 1989, director del mismo entre 1989 y 1993, Director de Personal del Ministerio de Gobernación entre 1991 y 1993 e Inspector General de la Policía entre 1991 a 1996. Desde 1996 es el Jefe de la Policía Nacional.
LA PRENSA.- El eterno problema de la Policía Nacional es el presupuesto que necesita para enfrentar a la delincuencia. El año pasado usted anunció el inicio de un Plan Quinquenal de Modernización de la Policía y para eso necesita más presupuesto.
Franco Montealegre.- El presupuesto del año 2001 fue planteado como parte del Plan de Modernización de la Policía, porque será el arranque, la base del Plan de Modernización y por tanto empezar a incidir de una manera más de fondo en retener el deterioro de la capacidad operativa de la Policía.
Con la idea del plan de modernización se hizo una solicitud de 411 millones de córdobas para el 2001, más los ingresos extraordinarios. Con el presupuesto se incidirá, sobre todo, en el rubro más importante, los salarios de los Policías. Recuperar el poder adquisitivo de los policías de 1,050 a 2,250 córdobas, según el costo de la canasta básica.
Esto será para incidir en una mejor captación, capacitación de los policías, alcanzar mejores niveles académicos, que va a incidir en la reducción de las posibilidades de que los policías caigan en corrupción.
En la negociación con el Ejecutivo se lograron 363 millones 544 mil 37 córdobas. Unos 114 millones 699 mil 957.50 córdobas más que el año anterior. De esos 114 millones, el 63 por ciento está destinado para gastos personales, sobre todo salarios. No se pudo lograr la meta de los 2,200, sino que se logró un 50 por ciento de aumento del salario actual. De 1,050 córdobas que es el sueldo básico actual de un policía, en octubre 2001 ganará 1,575 córdobas.
Es un aumento muy importante porque creemos que no puede haber ningún cambio -en la Policía- si no pasamos primero por fortalecer, estimular al personal.
El otro porcentaje que ya no podemos lograr es impactar en los otros rubros, como en los gastos no personales y los bienes materiales y suministros como combustibles, instalaciones, productos, compras de vehículos, transporte, agua, electricidad, etc. Nada haríamos nosotros con mejorar la otra parte del presupuesto, si no tenemos mejores policías.
Calculamos que el año que viene vamos a tener los mismos ingresos extraordinarios, alrededor de 38 millones de córdobas, porque las multas (de tránsito) no van a subir, sino que bajarán, según la nueva ley de tránsito.
LP.- ¿Ha hecho cabildeos entre los diputados para lograr el respaldo a la hora de aprobar el presupuesto?
FM.- Este año nuestro cabildeo ha sido diferente. Hemos hablado con los diputados, les hemos explicado el proceso de modernización de la Policía, les hemos explicado cuánto cuesta, para que estuvieran claros de las necesidades de la Policía y estuvieran claros del porqué estamos haciendo esta solicitud. Creo que esta petición de 363 millones no tendrá ningún problema en la Asamblea Nacional, pero nuestra necesidad real era de 600 millones de córdobas.
LP.- ¿También hay problemas con los medios técnicos, equipamiento de los policías, equipos de comunicación y transporte deteriorados?
FM.- Necesitamos reponer el 40 por ciento de todos los medios de comunicación. Con los ingresos extraordinarios pensamos cubrir los rubros servicios y el 13 por ciento a gastos personales, como apoyar préstamos para policías, para comprar medios de comunicación y por lo menos unas 2,000 pistolas y unos 40 vehículos.
LP.- Desde diciembre del año pasado, usted habló de la necesidad de aumentar las filas de la Policía para poder enfrentar el delito con mayor eficacia.
FM.- De este 63 por ciento del aumento de los 114 millones, unos 72 millones son para el aumento salarial e ingresar a la Policía a que tenga 6,791 agentes. Teóricamente serán apenas 321 agentes más que irán directamente a las áreas públicas, a la calle. Actualmente la Policía tiene 6,421 agentes.
Dentro del Estudio de desarrollo de la Policía, se observa que la principal debilidad de la Policía es el área preventiva; vigilancia, presencia policial en las calles, para prevenir cualquier acción delictiva.
A partir del próximo año se priorizará el área de prevención. Los nuevos agentes van a ser policías de calle. Para eso el próximo año se llamará al ingreso de 1,000 policías que repondrán a los que se van, a los que se sacan por servicio, otros por mala conducta, porque renuncian. Son unas 500 bajas al año.
LP.- Quiere decir que las fuerzas de la Policía no aumentarán en mil agentes más, sino sólo unos 500.
FM.- Entre noviembre y diciembre del próximo año, la Policía terminará con 6,791 agentes. Este año terminaremos con 6,070 a 6,100 agentes. Estamos apostando que con el aumento salarial haya retención, que el número de renuncias se reduzca. Por eso es importante el aumento salarial.
Este es uno de los grandes problemas de la Policía. Dificulta el enfrentamiento de la delincuencia. Otro problema es que la mayoría de los agentes que se van, son del área de prevención y seguidos de los oficiales, son los que tienen ofrecimientos de trabajo.
Si alguien consigue ser CPF, ganan un hombre preparado, con experiencia. Estamos compitiendo en las empresas. La Policía no puede competir ofreciendo salarios. Hay casos de jefes de áreas que se van, porque compiten en el mercado laboral.
Un comisionado con 21 años de experiencia, un subcomisionado con igual experiencia, son profesionales con título académico con maestrías, postgrados. Todos los jefes de la Policía tienen postgrados, con visión administrativa, entonces se vuelven más cotizados.
Se han ido dos comisionados al mercado laboral, no se pudo competir con el Banco de Finanzas, hacia donde se fue la comisionada Edelma Flores, fue una gran pérdida para la Policía. Está estudiando maestría, tiene postgrados.
Por eso este año subiremos parejo el 50 por ciento desde agentes de línea, hasta los jefes. Hay un capitán al que le están haciendo ofrecimiento de un mejor salario. En el país, el mercado aún no es tan grande. Si no, ya se nos habrían ido la mayoría.
LP.- Uno de los problemas muy serios es la reducción de las fuerzas de la Policía, mientras que la delincuencia incrementa en número y la peligrosidad.
FM.- La Policía tiene 2.5 veces más denuncias que hace 10 años, cuando la Policía tiene 7,000 agentes. De 28 mil denuncias en 1990, subimos a 75,200 denuncias en el 2000 que se cerrará con 6,100 policías. El delito se incrementa. El trabajo es 250 por ciento más que hace 10 años y tenemos el 13 por ciento menos del personal.
LP.- ¿Se ha recargado el trabajo. Si se distribuyen los delitos, ¿cuántos corresponden por policía, cuántos delitos ocurren cada minuto en Nicaragua?
FM.- En 1990 eran de 2.6 a 4 delitos por policía; 12 por uno en 2000. Hasta octubre se han registrado 9.81 delitos por día, 8.74 por hora, un delito cada 6.8 minutos. Son hechos denunciados, faltas y delitos 6,294.3 por mes, 2.81 por día. Pero la respuesta policial ha aumentado de 2.6 delitos en 1990 a 8 ó 12 delitos por policía. Es decir que un policía en el 90 resolvía un poco menos de dos delitos.
En términos estadísticos puede ser mejor, hay respuesta, pero tal vez no es la misma calidad y eso hay que evitarlo. Casualmente para cambiar eso. Esta carga no puede seguir. Ya hay señales de deterioro. Que si no lo empezamos a parar, el país va a tener que pagar más caro.
Puede considerar que esto es bueno y es malo, porque la calidad no es la misma. Una cosa es la respuesta global. Es una realidad, pero el expediente en aquella época era súper a la hora de concluir la investigación del delito, el tiempo de investigación era mayor.
LP.- Usted ha manifestado su preocupación por la peligrosidad. ¿No es sólo el delito, sino la peligrosidad?
FM.- En términos generales, en el país hay una reducción de muertos, desde el año pasado se viene reduciendo la cantidad de homicidios. Este es un producto del Plan de Seguridad en el campo. Antes los homicidios estaban concentrados en las zonas de guerra. Eso ha tenido un impacto positivo.
En términos generales este delito se ha reducido en un 20 por ciento. El homicidio se ha reducido en 28.8 por ciento. Esto da seguridad para la gente. En términos generales los muertos son menos, pero el número de asesinatos ha subido en un 7.5 por ciento.
Hemos tratado de responder a esta nueva situación que se está replanteando en el área urbana. Lo que más nos preocupa no es la cantidad de delitos. Aquí hay sólo siete hechos delictivos que han creado un sentimiento de inseguridad en la ciudadanía porque repercuten más, son los asaltos.
El año pasado hubo un 14 por ciento de aumento de asaltos en relación al año anterior. Sin embargo este año, siete provocan más impacto de este 14 por ciento o los cien casos que le estamos dando seguimiento que tienen que ver con robos con intimidación, con fuerza y violencia.
Aunque resolvamos el 49.3 por ciento de todos los robos con intimidación, pero si no resolvemos esos 7, dicen que ya no servimos, que ya no estamos haciendo nada. Posiblemente a la ciudadanía le sirve más que resolvamos los 2,000 desde el punto de vista de impacto social.
La peligrosidad se genera de la medida del impacto que tiene el hecho. Los asaltos son un caso que acarrea eso. Empezamos con dos asaltos el año pasado, ahora en el 2000 ya van cinco.
LP.- ¿Cómo está el enfrentamiento al narcotráfico? Usted dijo que esta es la causa de los crímenes atroces.
FM.- Nosotros decidimos planificar la captura de la organización. A veces mucho trabajamos en agarrar los grandes cargamentos, pero son los traficantes, pero si agarramos la organización, estamos golpeándola internamente. Eso ha sido uno de los cambios, este año hemos golpeado más a las organizaciones internas del narcotráfico.
Por otro lado, le hemos dedicado a la parte interna, a los expendios, cada semana hay golpes y golpes a los expendios. Eso es difícil porque son casas particulares. Este año, hemos tenido 796 delitos de drogas hasta octubre. En relación al año pasado hubo un 17.5 por ciento menos que el año pasado. Se terminará un poco más de 1,000 kilos, un poco más que el año pasado.
LP.- Ya estamos en diciembre. ¿Cuál es su mensaje de Navidad a la población?
FM.- Primero que todo, cualquier situación que se presenta a nivel nacional, que sepa la población, que independientemente de todas las limitaciones que tengamos, nuestra voluntad es tratar de servir a todos.
Lo que hemos logrado ha sido producto del trabajo con todos los sectores de la población. Hemos perdido capacidad operativa, pero hemos logrado otras capacidades a nivel organizativo. La respuesta que hemos dado ha sido producto del trabajo coordinado con la población. Espero que el próximo año sigamos recibiendo el apoyo de ellos y que tengan la seguridad que la Policía Nacional va a seguir trabajando en función de todos los nicaragüenses.
Les deseo a todos los nicaragüenses una feliz Navidad. La Policía estará trabajando el 7 y 8 de diciembre, el 23, el 24 y durante las fiestas de año nuevo. También a los periodistas, a la prensa nacional. Lo último que se va es la esperanza, por eso tenemos que seguir trabajando y luchando con todo lo que tengamos.
Una vida de servicio
Montealegre perteneció a la guerrilla del FSLN y en 1979 ingresó al Ministerio del Interior como delegado en Chinandega.
Es ex presidente de la Asociación de Jefes de Policía de Centroamérica, es miembro del Instituto Jurídico Social de Nicaragua, ex Presidente del Grupo “D” dedicado a la lucha contra el narcotráfico de México y Centroamérica, miembro de la Asociación Internacional de Jefes de Policías (IACP), con sede en Washington, Estados Unidos, y miembro de la Comisión Ejecutiva del Forum Internacional de Directores de Policía, con sede en España.