Sacerdote contradice a taxista

Niega que lo haya instado a guardar silencio sobre asesinato de universitaria Janelys Carrillo Barrios [email protected] Edgard Santamaría, el sacerdote boaqueño que conoció del homicidio de Claudia Alvarez Martínez por boca del taxista Jairo Espinosa López, negó ante el juez de ese municipio William Howard, haberle aconsejado que callara lo que sabía sobre el crimen. […]

  • Niega que lo haya instado a guardar silencio sobre
    asesinato de
    universitaria

Janelys Carrillo Barrios [email protected]

Edgard Santamaría, el sacerdote boaqueño que conoció del homicidio de Claudia Alvarez Martínez por boca del taxista Jairo Espinosa López, negó ante el juez de ese municipio William Howard, haberle aconsejado que callara lo que sabía sobre el crimen.

Junto con el homicida Aarón Alemán Mendoza, el taxista es investigado por el Juzgado Quinto de Distrito del Crimen de Managua, por su presunta complicidad en la muerte de Alvarez, ocurrida el 18 de noviembre pasado en la capital.

En su oportunidad, el presunto homicida confesó que atacó mortalmente a la madre de sus dos hijos con un desarmador de estrella, cuando la joven lo ofendió verbalmente y le confesó que se acostaba con otro hombre.

Ante la autoridad judicial, Espinosa López declaró que él asistió al sangriento hecho de manera circunstancial, pero que no informó a la Policía que Alemán había matado a Alvarez porque inicialmente aquél lo amenazó de muerte y después porque el sacerdote le orientó que se esperara “para mientras agarraban al malhechor”.

Sin embargo, el religioso boaqueño sostuvo en su declaración que Espinosa le contó que había hablado con su abogado y ante eso “creí que (el caso) estaba en manos de la ley”.

“Sea prudente, espere lo que le diga su abogado, entonces le di la bendición… también bendije el carro porque él me lo pidió”, refirió Santamaría, afirmaciones con las que el cura refutó la versión del taxista sobre su silencio.

La jueza de la causa en Managua mandó a tomar declaración al sacerdote de Boaco, en un intento por determinar el grado de responsabilidad del taxista en la muerte de Alvarez, pues él dice que fue obligado por Alemán a asistir al hecho.

Sin embargo, tal argumento parece no convencer a la judicial, quien ha insistido en descubrir por qué guardó silencio si por su nivel académico debe saber que todo ciudadano está obligado a denunciar cualquier delito, sobre todo si ha sido testigo.

Confirman amenazas

El testimonio del cura Santamaría no refiere la ocurrencia de los hechos de manera cronológica, concatenada o detallada, pues dijo que la repitió según se la contó el taxista, alegando que “parece que él desconoce muchos detalles porque eran pedazos de relato, fragmentos que me estaba contando”.

Agregó que de todo lo que el taxista le relató sólo llegó a decirle que en determinado momento, Alvarez le dijo a Alemán, ¿Amor, por qué me hacés esto?, pero que no le confió la forma en que el supuesto asesino bajó del taxi a su víctima.

“No contó nada de eso, sólo que regresó el pasajero ensangrentado… y que le había puesto la pistola en la nuca y le dijo: si hablás yo te mato… estaba desesperado porque él platicaba como desahogándose”, precisó al cura al juez.

El cura manifestó que lo que declaró a la autoridad judicial no era secreto de confesión porque de ser así “quedaría en lo más íntimo del sacramento”.  

Nacionales

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí