AFP-EFE
WASHINGTON.- La Corte Suprema de Estados Unidos sostuvo el viernes una audiencia que puede hacer historia al influir de manera decisiva en el resultado de la elección presidencial de Estados Unidos disputada entre el republicano George W. Bush y el demócrata Al Gore.
A pesar de que la alta Corte ya había intervenido en asuntos políticos, obligando por ejemplo al presidente Richard Nixon a publicar las grabaciones de sus conversaciones durante el caso Watergate en 1974, es la primera vez en 210 años de existencia que se involucra en un proceso electoral presidencial en marcha.
La máxima instancia judicial estadounidense concluyó su audiencia a las 10:30 a.m. hora de Nicaragua y no precisó cuándo emitirá su veredicto, que se espera para la semana próxima.
Los nueve jueces se negaron a permitir la entrada de las cámaras de televisión, pero autorizaron la distribución de una grabación sonora de los alegatos posteriormente.
Varios cientos de personas se congregaron frente al palacio de mármol blanco de la Corte Suprema, cerca del Congreso, para manifestar su respaldo a favor Bush o de Gore.
Los cuatro hijos del demócrata Al Gore asistieron a la audiencia. La sala del Supremo estuvo abarrotada de abogados, juristas, periodistas, congresistas y público que hizo cola durante horas para lograr un asiento en la sala de audiencias presidida por los nueve jueces con sus togas negras.
La presencia de los cuatro hijos de Gore -Karen, Christine, Sara y Albert- fue una sorpresa y muestra hasta qué punto el proceso electoral se ha convertido en un asunto de familia para el vicepresidente estadounidense.
DESENLACES POSIBLES
Si la Corte da la razón a Bush, restableciendo su ventaja de 930 votos (en vez de 537) establecida el 14 de noviembre, los esfuerzos de Gore ante los tribunales se verían seriamente comprometidos y el demócrata podría verse obligado a reconocer su derrota.
En cambio, Gore lograría una importante victoria moral si los nueve jueces rechazan la demanda de su adversario o simplemente se niegan a pronunciarse.
LOS PUNTOS EN DEBATE
-1.- Según el candidato republicano George W. Bush, el 14 de noviembre vencía el plazo legal para que Florida presentase los resultados de la elección presidencial, y la Corte Suprema de ese Estado violó el artículo II de la Constitución al autorizar un recuento manual más allá de esa fecha, con lo cual se arrogó atribuciones del Poder Legislativo, en detrimento del principio de separación de poderes.
– Pero los demócratas del equipo de Al Gore replican que el 14 de noviembre no es un plazo imperativo, porque la ley autoriza los escrutinios manuales y en los Estados muy poblados resulta imposible respetarlo. En consecuencia, añaden, la Corte Suprema de Florida no cambió la legislación, sino que se limitó a usar su derecho de interpretarla para conciliar las disposiciones contradictorias de la ley estatal, fijando un nuevo plazo para dar a conocer los resultados oficiales.
– 2.- Los republicanos sostienen además que, al acordar un nuevo plazo, la Corte de Florida actuó en contradicción con una antigua ley federal de 1887, que las controversias vinculadas a la elección de delegados para el Colegio Electoral (que elige al presidente de EE.UU.) se resuelvan “mediante leyes promulgadas antes del día de las elecciones”. Para ellos, acordar una nueva fecha equivale a promulgar una “nueva ley”.
– Para los demócratas, esa ley no es excluyente de una intervención del Poder Judicial ni descalifica la facultad de los magistrados de interpretar la ley.
– 3.- Por último, Bush alega que si el 12 de diciembre la controversia legal sigue sin resolverse, el Congreso de Florida tiene autoridad constitucional para designar a los delegados del Estado ante el Colegio Electoral que el día 18 debe proclamar el nombre del futuro presidente de Estados Unidos.
– Los demócratas retrucan que los electores de Florida ya se pronunciaron el 7 de noviembre, única fecha prevista por la ley para el comicio presidencial, pese a que el resultado siga siendo objeto de un litigio a causa de que “la votación fue tan estrecha y el escrutinio estuvo tan lleno de errores que los tribunales del Estado siguen tratando de saber (…) cuál fue la decisión” surgida de las urnas.
(Washington, Agence France Press)