* Róger A. [email protected]
Lo más importante para evaluar un banco es la solvencia personal, moral y económica de sus dueños; asimismo, su capacidad técnica y la de sus ejecutivos. Sin embargo, algunas razones financieras se usan para determinar la solidez de un banco, tales como su capital, monto de depósitos y créditos, volumen de reservas, la cartera mala y otros. También se utilizan macro-indicadores prudenciales preventivos más que curativos, relacionados con las cifras macroeconómicas más importantes y con análisis del entorno social y político.
Un estudio detenido de los últimos informes de las Superintendencias de Bancos de América Central, indica que a mediados del presente año 2000, el liderazgo es asumido por El Salvador. Este supera en créditos y depósitos a sus vecinos y se coloca como la primera banca de la región y podría servir de modelo a Nicaragua.
En efecto, El Salvador tiene en su Sistema Financiero el 30% de los activos, el 34% de los depósitos, y el 37% de los créditos de toda la región. Además, sus tasas activas y pasivas -nominales y reales- están entre las menores y opera con el menor margen entre sus tasas de créditos y depósitos.
Hasta ahora, se sabía que la banca salvadoreña era la primera en activos, pero ahora es también la primera en depósitos y primera en créditos, y tiene el menor margen de operación del área.
El volumen de depósitos de los bancos salvadoreños es de $5,970 millones al cierre del primer semestre de este año, seguidos por los bancos de Costa Rica, Guatemala, Honduras y de lejos, Nicaragua. En la región se contabiliza una cifra superior a los $17,500 millones en depósitos.
Con relación al Producto Interno Bruto (PIB), la banca salvadoreña representa el 48.4% del PIB, mientras la banca nicaragüense tiene una proporción del 65%; el caso de Nicaragua se debe a lo bajo del PIB.
En cuanto a los préstamos o créditos vigentes, en El Salvador suman $4,971 millones, seguidos por Guatemala con $2,794 millones y Costa Rica con $2,547 millones.
Respecto al Producto Interno Bruto, estos créditos equivalen al 40.3% en El Salvador, sólo superado por Nicaragua, donde los préstamos representan el 50.4% del PIB. De nuevo, esto se debe no al monto de los créditos sino a lo bajo del PIB nicaragüense.
Las reservas respecto al total de los préstamos vigentes para garantizar la recuperación de esa cartera son del 87% en El Salvador. Las de Costa Rica son las mayores, el 103% y las de Nicaragua son del 89%. Los porcentajes de Guatemala y Honduras son menores.
En cuanto al porcentaje de créditos vencidos respecto al total vigente, Guatemala y Honduras viven situaciones críticas con una mora superior al 6%. La banca salvadoreña tiene el 5.35%, y Nicaragua el 4.3%. Costa Rica tiene la cartera más sana, con una cartera vencida de sólo el 2.9%. (A este respecto, la cartera mala del Banco del Café de Nicaragua a julio del 2000 era mayor del 15% de su cartera total).
En cuanto a los Activos, El Salvador con $8,000 millones, concentra el 30% de los activos bancarios de toda Centroamérica; sin tomar en cuenta que algunos de sus bancos tienen activos en otras plazas bancarias del área (en Nicaragua, el Caley Dagnall). La banca costarricense tiene el segundo lugar con poco más de $5,700 millones, el 22.8% de los activos regionales, y donde destacan los bancos estatales, con dos terceras partes del total. Guatemala en tercer lugar, con activos de $5,670 millones y el 22.6% del total. Honduras tiene el 15.2% de los activos y Nicaragua, solamente el 7.8%, la mitad de Honduras.
Las tasas de interés de la banca salvadoreña se encuentran entre las más bajas de la región. Para los créditos, las tasas nominales de 14.36% son las menores, seguidas por las tasas costarricenses del 20.9%, y las nicaragüenses del 21.02%. Honduras tiene la mayor, con el 29.5%.
Las tasas reales de El Salvador son las segundas del área, con el 10.36% de interés. En Nicaragua son del 7.12%. Honduras y Costa Rica tienen el interés más alto, con el 17.5% y el 17.7%, respectivamente.
Las tasas pasivas nominales en El Salvador son también las más bajas de la región, con 9.99%, y las de Guatemala con el 10.23%. Las más caras están en Honduras con 18.6%. La tasa real más baja es de signo negativo, 2.51%, en Nicaragua, seguida por el 4.23% de Guatemala y, en tercer lugar el 5.99% en El Salvador. La tasa más alta es de 7.8% en Costa Rica.
La banca de El Salvador tiene el menor margen nominal de operación, lo que significa que es la más eficiente de Centroamérica. Los bancos en El Salvador operan con un margen de 4.37 puntos de diferencia entre las tasas pasivas y las activas, seguidas por la banca de Nicaragua, con 9.63 puntos; Costa Rica con 9.9 puntos; Guatemala con 10.69 y Honduras con 10.9.
Este tipo de análisis nos indica que, a pesar de la utilidad de estas razones, lo determinante es la solvencia de los dueños y la constitución de un marco legal y regulatorio que incentive la eficiencia y la honestidad, haciendo que la banca se dedique a promover el desarrollo del país. [www.racinternational.com].
* Consultor económico y financiero