- Muchos hogares nicaragüenses inician hoy el Novenario a la Santísima Virgen María
Valeria González [email protected]
En el taller de pintura y escultura “Tita Fariñas”, algunas imágenes de la Santísima Virgen María esperan su turno para ser restauradas, ya que para el próximo siete de diciembre muchos hogares nicaragüenses le rendirán tributo a la Madre de Dios.
Desde hace 43 años el taller presta sus servicios a los devotos de la Virgen María y son los propietarios quienes reparan y tallan la imagen a sus clientes. El fundador del taller fue Tito Fariñas, manifestó su hijo Gabriel Fariñas Solís, quien representa la segunda generación que se dedica a tallar y reparar imágenes.
Tito Fariñas (q.e.p.d.) enseñó el arte de tallar y reparar a sus tres hijos varones, pero sólo Gabriel, un ingeniero industrial, realiza las labores propias de la empresa familiar, relató Tita Fariñas, esposa de Tito y fundadora del taller.
Recordó que las labores del taller la iniciaron con un experimento, cuando su esposo encontró una piedra de yeso, la que derritieron en agua y luego la pusieron al horno para después tratar de darle forma.
El costo por la restauración de la imagen varía de 40 a 200 córdobas, según el estado en que llegue la imagen y al finalizar el trabajo puede tomarse de ocho a 15 días, comentó Gabriel.
DEVOTOS INICIAN NOVENARIO
Hoy los devotos iniciarán la celebración del Novenario para honrar a la Santa Madre de Dios para concluir el próximo siete de diciembre. Esta celebración la realizan para pagar favores recibidos, aunque una gran mayoría lo hace por tradición familiar.
Una celebración particular, se realiza en la comunidad indígena de Sutiaba, en León. Aquí el Novenario se inició el pasado 20 de noviembre y finalizó ayer, según la devota Magda Granados.
“La finalidad es explicar a los niños del porqué la celebración a la Virgen María. Durante el Novenario el sacerdote hace preguntas a los niños, referente a la vida de María y el que brinde una respuesta acertada gana un premio”, comentó.
La capitalina Olga Sequeira, quien tiene más de 40 años de realizar esta celebración dice que ella deseara ampliar la cantidad de invitados, sin embargo, ello no es posible debido a los gastos que ello implica.
“Los invitados reciben comida, nacatamales, arroz a la valenciana, refrescos y panas, para evitar que la gente bote las cosas tradicionales a la basura, porque la gente busca la comida”, dice doña Olga.