- Se llevaron 30 mil
córdobas
Trinidad Vásquez Especial para LA [email protected]
Cinco asaltantes, tres de ellos armados con fusiles AK y dos con machetes, dieron muerte el domingo en horas de la tarde a Carlos Manuel Reyes Mairena, de 27 años, capitán del barco Sonrise del Proyecto Pesca del Cepad, y se llevaron 30 mil córdobas que serían empleados para la compra de pescado en la zona de la desembocadura del Río Orinoco.
La noticia la confirmó Diana Ruiz, administradora del Proyecto que tiene sede en Bluefields, quien explicó que Reyes viajaba hacia Orinoco en compañía del marino Marlon Rivas para comprar pescados. Con ellos también viajaba una señora a quien le habían dado raid.
Fue a la altura de Hallowen y Orinoco cuando los armados abordaron por sorpresa la nave y exigieron que el capitán Reyes Mairena les entregara el dinero. Al parecer Reyes se resistió y los antisociales le dispararon.
La mujer a quien le habían dado raid se aterrorizó y de un salto se lanzó al agua a través de una ventana de la embarcación y nadó hasta alcanzar tierra firme. Aún dominada por el miedo, el lunes fue llevada a declarar en la Policía de Bluefields.
Según la Policía, los asesinos fueron tres hombres encapuchados y armados de fusiles, un rifle 22 y una bayoneta que interceptaron la nave en la zona del caño Kukrahill. Los agentes viajaron a la zona del crimen en compañía del marino Rivas para continuar las investigaciones y tratar de capturar a los criminales del capitán Reyes Mairena.
Sus funerales se realizaron el martes, en espera de familiares que viven en la zona de La Cruz de Río Grande. La Policía se negó a revelar mayores detalles para no entorpecer las investigaciones.
En tanto el profesor Gilberto Aguirre, director del Cepad, orientó a la delegación de la institución en Bluefields que dieran todo su apoyo a la viuda de Reyes Mairena. El lunes, el profesor Evenor Jerez, subdirector del Cepad, viajó hasta Bluefields para acompañar en el sepelio a la familia y a los hijos de Reyes Mairena.
Según compañeros de trabajo de Reyes Mairena, éste les había dicho que deseaba viajar a La Cruz de Río Grande para pasar la navidad con sus padres, a quienes no veía desde hacía mucho tiempo. La mañana del domingo, momentos antes de zarpar hacia Orinoco, había manifestado a sus amigos que no deseaba hacer la travesía.