- Carlos Ríos va a situarlo en esa categoría. Corresponde a López quedarse ahí o ser devuelto a Doble A
Edgard Rodríguez C.(Enviado Especial a Panamá) [email protected]
Después que Edgard López jugó filigrana a la defensiva y sacudió su madero con violencia ante el difícil equipo de Venezuela, Carlos Ríos quedó claro que el destacado jugador pinolero, puede pelear un puesto en los Clippers de Columbus, la antesala de los Yanquis de Nueva York.
“Nosotros vamos a darle un espacio en ese club (Columbus), pero él deberá demostrar en el entrenamiento de primavera que está listo para jugar ahí. En el peor escenario, sería devuelto a Doble A”, señala Ríos, coordinador de los Yanquis para América Latina.
Ríos dirigió a López cuando fue firmado por los Bravos de Atlanta a mediados de los noventa y conoció de cerca sus virtudes y limitaciones. Incluso, estuvo al tanto de las dificultades que lo pusieron fuera de la organización y le obligaron a retornar a la pelota local.
“De acuerdo a lo que he visto, los años han pasado favorablemente para López. Es decir, ha madurado y me ha hecho creer que no va a desperdiciar esta oportunidad. No todos los jugadores tienen un segundo chance y yo espero que en efecto, él eche los restos”, dice Carlos.
Edgard entrenó con la selección nacional ayer temprano en el Estadio “Juan Demóstenes Arosemena” y tanto Ríos como Chico Heron, siguieron de cerca su desempeño. Le dieron algunas orientaciones y a la vez le informaron que en febrero próximo, viajará a Tampa.
“Lo que más me ha gustado de Edgard en estos días, es su entusiasmo. Me parece un chico capaz de comerse la grama por hacer el grado. El quiere lucir bien y ha mostrado una buena actitud para someterse a las disposiciones que tendrá de nuevo”, señala por su lado Heron.
Un plan inicial era mover a López desde Nicaragua a Panamá. Sin embargo, como está jugando en nuestro país, eso fue descartado y ahora será hasta en febrero cuando se una a su nueva organización, la que ya dio trámite a todo lo concerniente con su contrato.
“Nunca se puede hablar de cuánto tiempo empleará un jugador para llegar a Grandes Ligas, pero nuestro plan es preparar a Edgard y ver si es posible que a más tarde en uno o dos años, esté en las Mayores. Se le va a ubicar en una posición alta. Ahora todo depende de su trabajo”, agrega Ríos.
Ante Venezuela, López fue preciso con su bate, se desplazó con electricidad en las bases y su guante cogió lo que se aproximó a él. Para su suerte, Ríos estaba entre los espectadores y en lugar de enviarlo a Doble A, lo situará un peldaño más arriba. Ahora es trabajo de Edgard sostenerse ahí.