Muertos en el contexto de las protestas de Nicaragua

MUERTOS EN EL CONTEXTO DE LAS PROTESTAS

Estos son los rostros e historias de quienes murieron en el contexto de violencia que se generó tras la represión a las protestas ciudadanas.

[ultimate_modal modal_title=”Christiam Emilio Cadenas. 23 años. León ” modal_on=”text” read_text=”Christiam Emilio Cadenas” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]El viernes 20 de abril salió de su casa en León y no regresó. Eva Salinas, su pareja, lo reportó como desaparecido en Facebook. Justo ese día los noticieros mostraban imágenes de varias casas que ardían en la ciudad, tras enfrentamientos entre antimotines y manifestantes. Una amiga le dijo que en las redes sociales hablaban de una persona calcinada cerca de unos billares. Eva fue a ver el cuerpo y reconoció la pañoleta roja, el pantalón, la faja y la toalla de Christiam. “Cómo murió no sé, nadie lo sabe”, dijo a La Prensa. El muchacho tenía 23 años y era estudiante de Agroecología en la UNAN-León.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Ángel Eduardo Gahona. 42 años. Bluefields” modal_on=”text” read_text=”Ángel Eduardo Gahona” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Fue asesinado de un tiro en la cabeza el sábado 21 de abril. El periodista murió mientras transmitía en vivo a través de Facebook las protestas contra el Gobierno en Bluefields, Caribe Sur, de donde era originario. Tenía 42 años, dos hijos y era director del noticiero El Meridiano, donde trabajaba con su esposa.

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Pantasma, Jinotega” modal_on=”text” read_text=”Juan Hernández Aguilar” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Su caso aparece en el reporte del Cenidh. De acuerdo con la denuncia recibida por el organismo, Juan habría estado en el tranque de Pantasma y fue detenido el 31 de julio por “efectivos del Ejército orteguista”. Su padre denunció el secuestro al siguiente día, pero el 1 de agosto el cuerpo de su hijo fue encontrado en la finca Los Escombros, al sur de Pantasma. No se conoce más información sobre él.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=” Ignacio López Acevedo. Matagalpa ” modal_on=”text” read_text=” Ignacio López Acevedo” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Este ciudadano presuntamente habría muerto en el tranque de El Comején, Rancho Grande, Matagalpa. Sin embargo, no se conoce información que permita confirmar el caso.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Jakson Manuel Somarriba Vallecillo. 28 años ” modal_on=”text” read_text=”Jakson Manuel Somarriba Vallecillo” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Aparece como caso dudoso en algunas listas de derechos humanos, por haber sido reportado muerto en las protestas del 21 de abril; sin embargo, no se encontró suficiente información para confirmar el caso. En cambio, se supo de Jason Manuel Somarriba Vallecillo, un joven aparentemente detenido en la misma fecha.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Tirso Ramón Mendoza Morazán. 42 años. Matagalpa ” modal_on=”text” read_text=”Tirso Ramón Mendoza Morazán” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Era conocido como el Pinto y por su labor a favor de menores en riesgo. Presuntamente, Mendoza fue capturado el 7 de julio por sujetos encapuchados que lo ejecutaron ese fin de semana en que Matagalpa permanecía en enfrentamiento. Algunas páginas en Facebook lo identifican como militante sandinista.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Lilian Jacqueling Martínez. 18 años. Boaco ” modal_on=”text” read_text=”Lilian Jacqueling Martínez” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]En estado de embarazo, vomitando sangre y convulsionando, el 15 de mayo Martínez fue trasladada de la comunidad El Jocote al centro de salud de Esquipulas (Matagalpa); después la remitieron al hospital de Boaco José Nieborowski, donde murió al día siguiente. Su muerte se le ha atribuido a la presencia de tranques en la zona, que dificultó que la joven recibiera atención médica a tiempo. Pero los familiares desmintieron esta versión y aseguraron les dejaron pasar sin retenerlos.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Denis Madriz Obando. 28 años. Managua ” modal_on=”text” read_text=”Denis Madriz Obando” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]El 29 de septiembre que desapareció había escrito en su Facebook: “Nos quieren callar. Nos quieren matar. Nos quieren encarcelar”. Había salido al cumpleaños de una amiga. El 3 de octubre su familia encontró el cadáver del joven en el Instituto de Medicina Legal, supuestamente con dos impactos de bala. Su madre aseguró que el joven había participado de las marchas.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Pablo Israel Ramos Chavarría. 22 años. Jinotega ” modal_on=”text” read_text=”Pablo Israel Ramos Chavarría” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Sandinista. Murió el 18 de junio en un enfrentamiento en el barrio Llano, de Jinotega, cuando realizaba “labores de limpieza”, según un comunicado de la Policía. La muerte fue producto de un impacto de bala en el dorso, y según reportes de medios oficialistas, lo intentaron quemar cuando aún estaba vivo. Era agricultor.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Heriberto Maudiel Pérez Díaz. 25 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Heriberto Maudiel Pérez Díaz” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Pertenecía a la Juventud Sandinista. Heriberto Pérez trabajaba como guarda de seguridad y habitaba en el Distrito VII de Managua. Es uno de los tres sandinistas que murieron en la jornada sangrienta del 30 de mayo, un día en que fallecieron 16 nicaragüenses. Tanto la Policía como los medios oficialistas atribuyeron la muerte de Pérez a “grupos opositores golpistas”. Llegó al Hospital Militar ya muerto por herida de arma de fuego en el hemitórax izquierdo.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Darwin Manuel Urbina. 29 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Darwin Manuel Urbina” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Trabajaba en el área de limpieza de un supermercado de Managua. La noche del 19 de abril regresaba a su casa y pasó por la zona donde universitarios se enfrentaban con los antimotines en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli). Una bala le pegó en el cuello y murió inmediatamente. “A mi hermano lo mataron como un perro”, dijo su hermana a un periodista de Confidencial mientras recogía el cuerpo en Medicina Legal. “Fueron los antimotines, los antimotines le dispararon. Él muere desangrado, ahogándose en su propia sangre. Mi hermano era un hombre trabajador, no era ningún delincuente”, aseguró. Urbina fue el primer muerto confirmado en los enfrentamientos durante las manifestaciones en contra de las reformas a la seguridad social.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Eduardo Antonio Sánchez Flores. 30 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Eduardo Antonio Sánchez Flores” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Murió en el barrio La Luz el 21 de abril, a las 10:30 de la noche. Iba para su casa cuando desde un carro le dispararon cuatro veces; se alojaron tres balas en su abdomen y una en el pecho. Tania Galeano Sánchez, viuda y madre de sus tres hijos, ha luchado para que su caso no se olvide.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Roberto José Castillo Cruz. 64 años. Carazo ” modal_on=”text” read_text=”Roberto José Castillo Cruz” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]El cadáver fue encontrado el 5 de julio en un basurero clandestino, en el barrio Ana Virgen Noble, en Jinotepe, en un plástico negro y atado de manos. Tenía un balazo en el muslo derecho. Habría sido agredido durante una balacera en el barrio La Cruz de Guadalupe. Era trabajador de la alcaldía, partidario del FSLN y días atrás le habían matado a su hijo Christopher Castillo Rosales.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=” José Israel Cuadra Aguilar. 49 años. Managua ” modal_on=”text” read_text=” José Israel Cuadra Aguilar” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Era vigilante del mercado Oriental. En la madrugada del 14 de mayo viajaba en una camioneta con un comerciante cuando fueron atacados al llegar a un tranque en Jardines de Veracruz. Recibió un balazo en la cabeza y murió antes de ser atendido en el Hospital Vivian Pellas. En esos días estuvo cuidando en el Oriental debido a los saqueos. El grupo que los atacó lo hizo con piedras, palos y balas.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Gerardo Antonio Aburto. 27 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Gerardo Antonio Aburto” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]El 28 de mayo regresaba de trabajar en el mercado Oriental y se dirigía a pie hacia su casa, cerca de la UNAN. En el camino se topó con un ataque de antimotines a universitarios y cerca del estadio de futbol fue golpeado por los agentes especiales. Cuando el Benemérito Cuerpo de Bomberos lo auxilió y lo llevó al Hospital Bautista, Aburto tenía un balazo en el tórax, que le perforó un pulmón y le rasgó una arteria.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=” Henry Aráuz. Matagalpa” modal_on=”text” read_text=” Henry Aráuz” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Herido de bala en el pecho durante la represión en Matagalpa el 15 de mayo. Era trabajador de la Alcaldía de Matagalpa.[/ultimate_modal]

[ultimate_modal modal_title=”Kevin Joel Valle.18 años. Managua ” modal_on=”text” read_text=”Kevin Joel Valle” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Murió la noche del jueves 10 de mayo, luego de ser herido de bala cerca del Colegio República de Argentina, en Managua. Según parientes, estaba con amigos en una esquina cuando les dispararon desde una camioneta. La Policía atribuyó el crimen a “vándalos de la derecha”. Kevin estudiaba quinto año se secundaria.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Arturo Gómez García. 56 años. Managua ” modal_on=”text” read_text=”Arturo Gómez García” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]La mañana del 23 de junio fue impactado por un proyectil que le desprendió la masa encefálica. El electricista se encontraba en una calle de Villa Austria, barrio donde habitaba, y su muerte se produjo cuando policías y paramilitares realizaban la denominada Operación limpieza de barricadas. Su familia culpó directamente a Daniel Ortega y Rosario Murillo.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Marlon Javier Medina Toval. 37 años. León” modal_on=”text” read_text=”Marlon Javier Medina Toval” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Según el reporte de la Policía, Marlon murió a consecuencia de un impacto de bala recibido cuando supuestamente se opuso a ser requisado por hombres que permanecían en un tranque. Los hechos habrían ocurrido a las 8:30 de la mañana del 14 de junio. El ciudadano era abogado, operador de Enacal y originario del municipio de Quezalguaque. Luego de dispararle, los sujetos le robaron la motocicleta.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Marvin Francisco Ugarte. 49 años. Morrito, Río San Juan ” modal_on=”text” read_text=”Marvin Francisco Ugarte” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]El docente murió en los sucesos de Morrito, Río San Juan. Un confuso tiroteo en el que también perecieron cuatro policías asignados a ese municipio. Falleció la noche del jueves 12 de julio, tras ser herido mortalmente.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Marlon José Orozco Largaespada. 48 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Marlon José Orozco Largaespada” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Su delito fue llevar una bandera azul y blanco en su carro. Cerca de la medianoche del jueves 24 de mayo se dirigió en compañía de su hermano y de un amigo a echar gasolina a la colonia Primero de Mayo. Al regreso un grupo de al menos seis motociclistas encapuchados les dio persecución, disparándoles. El vehículo se pasó llevando un pequeño árbol y quedó detenido, entonces los motorizados sacaron a sus ocupantes y a Marlon le dispararon en la cabeza. Medios del Gobierno culparon a “vándalos del tranque del Iván Montenegro”.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”José Antonio Maltez Ramírez. 23 años. Granada ” modal_on=”text” read_text=”José Antonio Maltez Ramírez” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Murió el 5 de junio por un impacto de bala cerca de una de sus costillas. Maltez no participaba de las protestas, pero se asomó al lugar del enfrentamiento, en el barrio Arroyo Carita, donde vivía y se convirtió en la primera víctima de esa ciudad, a las 6:00 a.m., hora en que iniciaron los ataques.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=” Ariel Ignacio Vivas. 26 años. Managua ” modal_on=”text” read_text=” Ariel Ignacio Vivas” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Presunto paramilitar. El 12 de junio Vivas participaba en la Operación limpieza que realizó el Gobierno junto con fuerzas paramilitares. Fue asesinado de un disparo en el pecho en el barrio Nueva Libia de la capital.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=” Marcos Antonio Samorío Anderson. 30 años. Managua” modal_on=”text” read_text=” Marcos Antonio Samorío Anderson” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Le dispararon cerca de un plantón por el sector del Zumen. Samorío regresaba de su trabajo, el viernes 20 de abril. Fue llevado herido a un hospital, donde murió y sus restos fueron retirados cuatro días después en el Instituto de Medicina Legal. Era empleado de una empresa agrícola.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Rayneia Lima. 31 años. Managua ” modal_on=”text” read_text=”Rayneia Lima” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Rayneia Gabrielle da Costa Lima Rocha era brasileña y estudiaba el sexto año de Medicina en la Universidad Americana (UAM). La noche del 23 de julio fue tiroteada por paramilitares cuando iba con su novio al mismo lugar en vehículos diferentes. Murió de un “balazo en el pecho que le dañó el corazón, el diafragma y parte del hígado”, dijo Ernesto Medina, rector de la UAM. El Gobierno de Brasil pidió esclarecer esta muerte y la Fiscalía acusó a Pierson Gutiérrez Solís, de 42 años, empleado de Petronic, quien según la acusación habría estado ahí por casualidad, portando una carabina M4 (fusil de guerra). Se declaró culpable en un juicio expedito. No se sabe de su paradero. El novio que fue testigo de la muerte desapareció, presuntamente por miedo.

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Managua ” modal_on=”text” read_text=”Kevin Antonio Coffin Reyes” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Ganó medalla de oro en sambo en los Juegos Centroamericanos de Managua 2017 y fue uno de los 16 fallecidos por los ataques ocurridos el 30 de mayo. Era militante de la Juventud Sandinista, según informaron los medios oficialistas. Ese día los ciudadanos autoconvocados realizaron en Managua la Madre de todas las marchas, en honor a las mamás que hasta ese momento habían perdido sus hijos. Fue tal vez la marcha más grande que se haya realizado en Nicaragua. Policías, fuerzas de choque y paramilitares que apoyan al régimen dispusieron un cordón en el sector donde la marcha terminaría, con el supuesto interés de impedir que los opositores avanzaran hacia la concentración sandinista que sea realizaba al mismo tiempo en la rotonda Hugo Chávez, y donde llegaría Daniel Ortega y Rosario Murillo. La masacre comenzó cuando francotiradores apostados en el Estadio Nacional de Beisbol dispararon contra un grupo de jóvenes que se movía por los predios de la Catedral hacia la UNI.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Jimmy Jaime Paiz Barahona. 43 años. León ” modal_on=”text” read_text=”Jimmy Jaime Paiz Barahona” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Paramilitar. Murió calcinado mientras provocaba el incendio en Radio Darío, en León, el pasado 20 de abril. Aníbal Toruño, director de la radio, dijo que Paiz fue contratado por 500 córdobas para esparcir gasolina en las instalaciones de la radio y fue alcanzado por las llamas cuando otra persona lanzó un mortero. Se desconoce si sus familiares pidieron investigar su muerte.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Jerson Alexander Flores. 25 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Jerson Alexander Flores” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Murió el domingo 22 de abril de impacto de bala a la cabeza, cuando se disponía a reforzar a la población que resistía un saqueo en el Palí Waspam Sur, en Managua.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Carolina de los Ángeles Collado Delgadillo. 39 años. Masaya ” modal_on=”text” read_text=”Carolina de los Ángeles Collado Delgadillo” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]El sábado 23 de junio, recibió un balazo en el cuello, en una calle cercana al cementerio del barrio San Carlos, mientras disparaban policías y paramilitares. Vivía en el barrio San Jerónimo y trabajaba en las oficinas tributarias de la alcaldía. Ese día regresaba del trabajo a su casa porque su jefa la había llamado para que llegara a limpiar las oficinas que habían sido quemadas.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Eliécer del Carmen Espinoza Aguirre. 20 años. Matagalpa ” modal_on=”text” read_text=”Eliécer del Carmen Espinoza Aguirre” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Recibió un balazo en la cabeza el 14 de mayo, cerca del BDF. Falleció el 15 de mayo en un hospital de Managua, Lenín Fonseca. No se supo si participaba en las protestas o no. Su padre de crianza, Rodrigo Aguirre, lo llegó a retirar al Lenín Fonseca, pero antes lo obligaron a firmar una carta de desistimiento de investigación en el Distrito Dos de la Policía de Managua.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Juan Carlos López Martínez. 24 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Juan Carlos López Martínez” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Murió por un balazo en el pecho el 20 de abril, pero el acta de defunción decía que fue por paro cardiorrespiratorio, sin mencionar lo de la bala. Lo mataron cuando la Policía quería dispersar una protesta en Ciudad Sandino. Lo llevaron al Lenín Fonseca, donde no lo quisieron atender. Luego, quienes lo auxiliaban lo trasladaron al Hospital Monte España, donde falleció. Su familia dice que él apoyaba al Gobierno. Los hicieron firmar un desistimiento de investigación.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Rigoberto Carballo García. 28 años. Masaya” modal_on=”text” read_text=”Rigoberto Carballo García. 28 años. Masaya” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Lo mataron el 2 de junio. Era del barrio Magdalena, Monimbó.[/ultimate_modal]

[ultimate_modal modal_title=”Léster Adán Vindell Picado. 37 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Léster Adán Vindell Picado” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Era comerciante de repuestos de bicicleta en el mercado Oriental. El 21 de abril fue a dejar víveres a los universitarios atrincherados en la Upoli y esa noche no volvió a casa. Su esposa lo encontró muerto en el Hospital Alemán Nicaragüense con un disparo en el pecho.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Dariel Steven Gutiérrez Ríos. 20 años. Estelí” modal_on=”text” read_text=”Dariel Steven Gutiérrez Ríos” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Originario de Jalapa, Nueva Segovia, el 30 de mayo viajaba en un bus con simpatizantes sandinistas para asistir a una concentración en Managua. Fueron atacados en el municipio de La Trinidad, Estelí. Según reportes oficiales, ese día el ataque dejó 22 heridos y un muerto. Dariel recibió varios impactos de bala y falleció tras dos meses de agonía, el 31 de julio. El Frente Sandinista responsabilizó a “grupos vandálicos de la derecha”.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Ulises Santiago Gogo. 28 años. Bilwi” modal_on=”text” read_text=”Ulises Santiago Gogo” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]El 14 de junio una bala le atravesó el pecho durante un ataque a la Casa Sandinista de Bilwi. Los medios del Gobierno responsabilizaron a simpatizantes del Partido Yatama, quienes ese día realizaron una marcha en apoyo al Paro Nacional, lo que “dio inicio a actos vandálicos”. Gogo era militante de la Juventud Sandinista 19 de Julio.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”José David Oviedo. 27 años. Managua ” modal_on=”text” read_text=”José David Oviedo” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]José era guarda de seguridad y, según su padre, la noche que lo mataron estaba saliendo del trabajo e iba rumbo a su casa, ubicada en los Laureles Norte. Su muerte ocurrió el 25 de mayo en un confuso incidente en las cercanías de la UNAN-Managua. Según el comunicado leído por universitarios atrincherados, el joven habría irrumpido en el perímetro de seguridad, luego “sacó su arma, apuntó y disparó a las personas que se encontraban resguardando una de las barricadas” y “producto de dicho ataque, las personas que custodiaban la barricada, procedieron a defenderse”, para luego trasladarlo a un hospital. Su padre, sin embargo, declaró que estaba seguro de que su hijo jamás intentó agredir a nadie.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Vicente Rappaccioli. 60 años. Carazo ” modal_on=”text” read_text=”Vicente Rappaccioli” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]La última vez que se le vio vivo fue el 26 de junio a eso de las 9:30 de la noche cuando salió del Residencial Regina, en Diriamba, Carazo. El 30 de junio su familia lo encontró en la morgue del IML con un balazo en la cabeza. Se sospechó que fue detenido por paramilitares apostados en el tranque de Las Esquinas y posteriormente, ejecutado.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Miguel Ángel Obando Gutiérrez. 57 años. Diriamba, Carazo ” modal_on=”text” read_text=”Miguel Ángel Obando Gutiérrez” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Popularmente conocido como Pucha. Desapareció el 8 de julio, tras el ataque perpetrado por policías y paramilitares en el municipio y apareció muerto, con heridas por armas de fuego, dos días después en Managua, en la morgue del Instituto de Medicina Legal (IML).[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”José Ramón Rosales Rodríguez. 50 años. Waslala ” modal_on=”text” read_text=”José Ramón Rosales Rodríguez” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Exsecretario político del FSLN y líder de la comunidad Los Milagros del municipio de Waslala, Región Autónoma de la Costa Caribe Norte. Se presume que con mentiras Rosales salió de su casa y fue asesinado por un grupo armado, la noche del 22 de julio.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Darwin Elías Medrano Pérez. 22 años. De León ” modal_on=”text” read_text=”Darwin Elías Medrano Pérez” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]No era estudiante, era conductor de una distribuidora de gas butano. La noche del 22 de abril conversaba con unos amigos en El Ceibón del barrio Georgino Andrade, Managua, durante el ataque perpetrado por agentes policiales a estudiantes refugiados en la Upoli, recibió un disparo en la cabeza. Murió el 24, después de dos días en coma en el Hospital Lenín Fonseca.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Luis Manuel Ortiz. 23 años. Managua ” modal_on=”text” read_text=”Luis Manuel Ortiz” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]El 30 de junio, una vez finalizada la Marcha de las Flores en la rotonda Jean Paul Genie, un grupo de manifestantes se dirigió hacia la UNAN-Managua, donde policías y paramilitares atacaron las barricadas de la rotonda Universitaria e hirieron de muerte a Isaías Emilio Portocarrero. Los tomatierras que ocupaban una propiedad de la familia Coen atacaron al grupo a balazos, mataron a Luis Manuel Ortiz e hirieron a otras diez personas. Ortiz vendía cintas, pañoletas y banderas azul y blanco en las marchas. Recibió un balazo en la frente.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=” Jason Alexader Putoy. 22 años. Masaya” modal_on=”text” read_text=” Jason Alexader Putoy” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Murió el 3 de junio de un balazo al costado derecho de la espalda. En las diferentes listas su primer nombre aparece cambiado: “Jeison” “Jesson” y “Jackson”. Era originario de Monimbó, donde nació.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Ramón Antonio Rodríguez. 45 años. Ciudad Sandino ” modal_on=”text” read_text=”Ramón Antonio Rodríguez ” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]El 29 de junio salió a dejar a su esposa a Santa Eduviges, en Ciudad Sandino. Al regreso, le dispararon a la cabeza desde una camioneta gris, que según testigos salió del plantel Batahola Sur, de la Alcaldía de Managua. Murió instantáneamente.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Carlos Antonio Flores Ríos. 19 años. Ciudad Sandino” modal_on=”text” read_text=”Carlos Antonio Flores Ríos” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Era estudiante de secundaria. Fue asesinado por pandilleros de Ciudad Sandino el 22 abril, el propio día de su cumpleaños, cuando decidió luchar para evitar saqueos. “Fue atroz”, comentó Gioconda Ríos, madre de Flores, quien explicó que el cuerpo de su hijo tenía tres machetazos en la cabeza y cortaduras en diferentes partes del cuerpo. “Iba de viaje degollado, sus manitas todo picadas, tres de los dedos de una de las manos se las cortaron y hasta me le cortaron el miembro”.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Juan Carlos Arróliga Báez. 40 años. Boaco” modal_on=”text” read_text=”Juan Carlos Arróliga Báez” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Murió el 24 de junio en Tecolostote, San Lorenzo. Era originario de Boaco. Fue asesinado de varios balazos en su cuerpo. Yaneth Huete, exesposa de Arróliga, señaló a los paramilitares de haber cometido el crimen. Su atacante, Porfirio Huete, es militante sandinista.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Juan Roberto González Rodríguez. 27 años. Matagalpa. ” modal_on=”text” read_text=”Juan Roberto González Rodríguez” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]En un enfrentamiento entre personas que estaban en tranques y la Policía, el 10 de junio, recibió un balazo en la parte derecha de la frente, en Sébaco. La masa encefálica quedó expuesta. Sus amigos dijeron que el asesino fue un francotirador. Vivía en el barrio Linda Vista.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Marcos Gutiérrez. 60 años. Carazo” modal_on=”text” read_text=”Marcos Gutiérrez” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Fue herido en la cabeza el 12 de junio, durante los enfrentamientos en Jinotepe. Gutiérrez era sandinista y presidente de la Asociación de Retirados del Ejército de Jinotepe.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Erick Andrés Cubillo Solís. 36 años. Managua ” modal_on=”text” read_text=”Erick Andrés Cubillo Solís” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]El 20 de abril en la mañana, Cubillo fue a consulta médica y después iba a su trabajo, en Enatrel de Ciudad Sandino. Se bajó en Metrocentro para cambiar de bus, pero recibió tres disparos en la espalda y en los costados. Estudiantes de Medicina lo quisieron auxiliar, pero las balas de la Policía lo impidieron. Además, Cubillo ya no tenía pulso.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Elvis Bismarck Mendoza López. 31 años. Masaya” modal_on=”text” read_text=”Elvis Bismarck Mendoza López” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Lo mataron el 14 de julio. Era de Nindirí.[/ultimate_modal]
[ultimate_modal modal_title=”Christopher Orozco Alvarado. 18 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Christopher Orozco Alvarado” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Fue ejecutado la noche del viernes 8 de junio en Altamira, Managua. Según testigos, hombres encapuchados a bordo de una motocicleta persiguieron la moto en la que el joven se movilizaba, como pasajero, con un amigo. Le dispararon al cuello. Estudiaba quinto año de secundaria y quería ser ingeniero industrial. Fue sepultado con una bandera azul y blanco.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=” Sergio Iván Arróliga Espinoza. Estelí (Está vivo) ” modal_on=”text” read_text=” Sergio Iván Arróliga Espinoza (Está vivo) ” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Su muerte se reportó el 21 de junio, luego de un ataque al tranque que supuestamente defendía, en el sur de la ciudad de Estelí. Sin embargo, el periodista Roberto Mora y la filial del Cenidh en Estelí confirmaron que está vivo. De hecho, se le acusa de haber liderado al grupo de los Chapulines que se mantenía en ese tranque, “en un acto golpista de destruir la ciudad”, de acuerdo con los medios oficialistas. Enfrenta cargos por crimen organizado y entorpecimiento de servicios públicos, entre otros.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Alejandro Estrada Vega. 53 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Alejandro Estrada Vega” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Estuvo tres días conectado a un ventilador luego de haber sido impactado por una bala que entró por su cuello y se alojó en su cerebro, cuando iba camino a su casa. Los hechos ocurrieron la tarde del martes 8 de mayo en las cercanías de la Upoli, donde aparentemente fuerzas antimotines y estudiantes mantenían un enfrentamiento. Estrada era técnico en reparación de cocinas. Falleció el viernes 11 de mayo.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Bismark Arias Díaz, 37 años. Jinotepe ” modal_on=”text” read_text=”Bismark Arias Díaz” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Desapareció en Jinotepe el 8 de julio, tras el ataque perpetrado por policías y paramilitares en los municipios de Carazo. Según su madre, Bismark iba en moto hacia la casa de su esposa para llevarle leche a su hija cuando lo detuvieron unos antimotines. El martes 10 de julio le avisaron que estaba hospitalizado en el Lenín Fonseca. Ahí lo encontró, entubado, y horas después su hijo falleció. Un policía dijo a la familia que Bismark había sido herido en “un aparente fuego cruzado”.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Carlos Antonio Mairena. 24 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Carlos Antonio Mairena” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]A eso de las 4:40 de la tarde del lunes 2 de junio, paramilitares que se desplazaban en una Hilux blanca dispararon contra las personas que se encontraban en una parada de buses, cerca de la rotonda Cristo Rey. Una bala impactó en la cabeza de Carlos. Según su hermana, el joven volvía de hacer compras en el mercado Oriental.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Carlos Manuel Díaz Vásquez. 28 años. Masaya ” modal_on=”text” read_text=”Carlos Manuel Díaz Vásquez” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Murió de un disparo en el pecho el 30 de mayo durante los brutales ataques de policías antimotines y turbas orteguistas contra los pobladores. La mamá de Díaz aseguró que su hijo no participaba de ninguna protesta, al momento que le dispararon había salido del trabajo y estaba en el parque de Monimbó.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Adolfo Rosales Rodríguez. 48 años. Waslala ” modal_on=”text” read_text=”Adolfo Rosales Rodríguez” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Fungía como secretario político del FSLN en la comunidad Los Milagros, municipio de Waslala, Región Autónoma de la Costa Caribe Norte. La noche del 22 de julio fue ultimado a tiros por un grupo de 12 sujetos armados.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Jairo Antonio Osorio. 38 años. La Trinidad, Estelí ” modal_on=”text” read_text=”Jairo Antonio Osorio” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Era un militante sandinista originario de la comunidad Teotecacinte, municipio de Jalapa, Nueva Segovia. Tenía 38 años y era agricultor. Murió el 30 de mayo cuando policías y paramilitares atacaron el tranque de La Trinidad, Estelí, para dejar pasar a los simpatizantes sandinistas que venían en la caravana (entre ellos Osorio) que se dirigía hacia Managua, para participar en la cantata del Día de las Madres. Recibió un balazo en el abdomen.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Apolonio Díaz Delgadillo. 44 años. León ” modal_on=”text” read_text=”Apolonio Díaz Delgadillo” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Murió el 21 de abril, un día después de haber sufrió quemaduras en todo su cuerpo. Aparentemente, fue uno de los paramilitares contratado para lanzar gasolina a Radio Darío e incendiar las instalaciones de la emisora.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Teodoro Ruiz Arana. 61 años. Villa Sandino, Chontales ” modal_on=”text” read_text=”Teodoro Ruiz Arana” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Era un reconocido militante sandinista y presidente departamental en Chontales del movimiento conocido como “No pago”. Fue asesinado a balazos y machetazos por sujetos que llegaron hasta su finca, en Villa Sandino, Chontales, el 12 de junio. La Policía achacó el hecho a un “grupo delincuencial, con armas de fuego, armas blancas y bombas molotov, que mantienen tranque en comunidad Santa Julia”, quienes “además de asesinarlo, los sujetos incendiaron su casa y robaron una escopeta”.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Nelson Téllez Huete. 35 años. Ciudad Sandino” modal_on=”text” read_text=”Nelson Téllez Huete” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Era taxista. Recibió un balazo de fusil en el pecho cuando buscaba refugio el 20 de abril en Ciudad Sandino. Fue llevado grave al Hospital Lenín Fonseca y murió el miércoles 2 de mayo. El día que lo hirieron regresaba a su casa tras guardar el vehículo en el que trabajaba. “Mi hijo no se merecía eso. Era un hombre trabajador. Padre de familia y no andaba en ninguna protesta. Él salió a trabajar como siempre para ganarse el pan de cada día”, contó su madre, que responsabiliza a la Policía Nacional de su muerte. “Ellos eran los que andaban armados. Nadie más”, aseguró. Téllez dejó a cuatro hijos en la orfandad.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Kevin Josué Rivas González. 18 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Kevin Josué Rivas González” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Murió el 23 de abril, tres días después de resultar herido mientras salía de su trabajo para almorzar. Era de Palacagüina, Madriz, y tenía tres meses de estar en Managua trabajando en una pizzería, después de recién haberse convertido en padre. Su familia siempre ha sido militante sandinista de su comunidad, y es por eso que días después de su muerte, negaron que él hubiera andado en las protestas. Sin embargo, su hermana Catherine Judith González Cruz, de 22 años, afirma que su hermano al ver la represión se solidarizó con los reprimidos. Prueba de ello son las últimas publicaciones que hizo desde su Facebook, en las que se manifestaba a favor de los autoconvocados.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Christopher Roberto Castillo Rosales. 23 años. Jinotepe” modal_on=”text” read_text=”Christopher Roberto Castillo Rosales” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Fue asesinado de un balazo en el cuello en el barrio Ana Virgen Noble de Jinotepe. Según una fuente, Christopher Roberto Castillo Rosales cayó en una balacera. Era hermano de un militante del partido de gobierno. En su perfil de Facebook aparece que su oficio era maestro de obras.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”William Antonio Fuentes Tórrez. 43 años. Estelí” modal_on=”text” read_text=”William Antonio Fuentes Tórrez” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Estaba en un tranque en La Trinidad, el 10 de junio, pero se movió del lugar en busca de combustible a San Isidro. Paramilitares le dieron un balazo. Murió instantáneamente. Era esposo de la presidente del PLC en Estelí, Cristina Valdivia.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Michael González Hernández. 34 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Michael González Hernández” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Fue tiroteado el 30 de mayo durante la marcha del Día de las Madres. Michael asistió a la marcha de las Madres de Abril con toda su familia para acompañar en el luto a la madre de su primo, Jeison Chavarría Urbina, asesinado el 21 de abril en Ticuantepe. Michael era albañil, fontanero, carpintero y todo lo que se le presentara. Todo para poder pagar la carrera de Inglés que sacaba en la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC). Cursaba tercer año.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Jairo Mauricio Hernández Useda. 23 años. Masaya” modal_on=”text” read_text=”Jairo Mauricio Hernández Useda” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]El 20 de abril fue herido cerca del Mercado de Artesanías de Masaya. La Policía le disparó en la cabeza. Vivía en Villa 26 de Febrero.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Víctor Zeledón Saballos. Chontales” modal_on=”text” read_text=”Víctor Zeledón Saballos. Chontales” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Lo mataron el 14 de julio. Era de Lóvago.[/ultimate_modal]
[ultimate_modal modal_title=”César Noé Castillo Castillo. 42 años. Estelí ” modal_on=”text” read_text=”César Noé Castillo Castillo” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]El viernes 20 de abril, César Noé Castillo Castillo, de 42 años, regresaba a casa tras salir de su trabajo en una fábrica de puros cuando al pasar por el parque central de Estelí recibió un disparo que le perforó el pulmón. Murió 22 días después, el 12 de mayo, luego de varias complicaciones médicas debido a la herida. El día que ocurrieron los hechos, la Policía reprimía a los manifestantes que protestaban contra las reformas al Seguro Social. Según sus familiares, el tiro salió del segundo piso de la Alcaldía de Estelí.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Darwin Alexander Salcedo Vílchez, 19 años. Estelí ” modal_on=”text” read_text=”Darwin Alexander Salcedo Vílchez” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Según los medios oficialistas, el joven fue “impactado accidentalmente por arma de fuego en la cabeza” el pasado 30 de mayo, durante enfrentamientos ocurridos en la ciudad de Estelí. Su padre declaró a medios del Gobierno que Darwin trabajaba en un taller de torno y que volvía a casa cuando fue herido. La familia es originaria de Matapalo, en San Juan de Río Coco. Aparece en las listas del Cenidh, la CIDH y la Comisión Porras.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Sixto Henry Vera. 48 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Sixto Henry Vera” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]El ciudadano estadounidense fue asesinado por un disparo en la cabeza la madrugada del sábado 2 de junio en el sector de Rubenia. Su cuerpo quedó tendido en el paso a desnivel, junto a dos camionetas quemadas. Según la versión policial, Vera conducía su vehículo Toyota Zion en compañía de su amigo Marco Pomares cuando, a bordo de “motocicletas y un vehículo”, unos delincuentes les dieron persecución, los chocaron, les interceptaron el paso, los obligaron a bajar y mataron a Vera de un balazo. La Policía identificó como autores del crimen a Néstor Molina Tiffer y Ezequiel Leiva García, a pesar de que este último joven se encontraba hospitalizado a causa de un disparo recibido durante una manifestación.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Remberto Benito Cortez Zapata. 55 años. Carazo ” modal_on=”text” read_text=”Remberto Benito Cortez Zapata” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Ingresó al Instituto de Medicina Legal a las 5:00 de la tarde del domingo 8 de julio, luego de los enfrentamientos en Carazo. Fue llevado hasta ahí desde el municipio de Santa Teresa por una ambulancia del Minsa. De acuerdo con el dictamen médico legal, la causa de muerte fue herida por proyectil de arma de fuego en el tórax. La Comisión Porras lo calificó como víctima de “tortura y asesinato”.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Néstor Emmanuel Molina Tiffer. 30 años. Juigalpa” modal_on=”text” read_text=”Néstor Emmanuel Molina Tiffer” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Fue más conocido por el mote que le adjudicó la Policía: el Tiffer. Luego de haber estado atrincherado en la Upoli, fue acusado de pertenecer a la banda del famoso Viper y las autoridades lo vincularon con el crimen de Sixto Henry Vera, asesinado el 2 de junio en Rubenia, Managua. El lunes 2 de julio su cadáver fue “encontrado” por la Policía en el interior de un camión que trasladaba queso, requisado en el retén de la salida Juigalpa-El Rama. Según la versión policial, a eso de las 11:00 de la noche del domingo los hombres que mantenían un tranque en el empalme de Lóvago, Chontales, tomaron más de la cuenta y “en estado de ebriedad protagonizaron intercambio de disparos con arma de fuego”, tiroteo en el que habría muerto el Tiffer, por impacto de bala. La madre de Néstor se limitó a decir: “Que no sean tan mentirosos, hipócritas”.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Carlos Manuel Sandino Hernández. 39 años. Masaya ” modal_on=”text” read_text=”Carlos Manuel Sandino Hernández” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Murió de un disparo en la espalda. Caminaba cerca de la entrada del barrio Fátima, iba para su casa cuando cayó de bruces, el 21 de abril. Sus familiares aseguran que él no estaba participando en las protestas. Se dedicaba a trabajar en una paletería en Monimbó.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Oscar Noel Herrera. 40 años. Wiwilí ” modal_on=”text” read_text=”Oscar Noel Herrera” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]La noche del 7 de octubre la víctima estaba en un bar de Wiwilí, Jinotega, cuando un sujeto encapuchado lo asesinó de dos disparos en el pecho. Antes había recibido amenazas de muerte por manifestarse contra el Gobierno. Herrera era asesor legal de la alcaldía y miembro del PLC de esa región del país; escribía poemas y había publicado un libro.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”José David Morales Pérez. 35 años. Managua ” modal_on=”text” read_text=”José David Morales Pérez” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Recibió varios disparos en su cuerpo durante un tiroteo frente a la Alcaldía del Distrito VII de Managua, el 22 de abril. Y falleció tras una agonía de varios días en el Hospital Lenín Fonseca, aseguraron medios de comunicación.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=” Erick Eduardo Pacheco. 19 años. Managua ” modal_on=”text” read_text=” Erick Eduardo Pacheco” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Fue asesinado mientras regresaba del hospital, donde su compañera estaba teniendo a su primer bebé el 28 de mayo. Era hijo de la presidente del Distrito V de Managua del partido Ciudadanos por la Libertad (CxL). El suceso ocurrió en el barrio Enrique Gutiérrez, cuando una turba pasó disparando a mansalva. El joven estuvo activo respaldando a la Upoli.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Leopoldo José Pavón Pérez. 48 años. Masatepe ” modal_on=”text” read_text=”Leopoldo José Pavón Pérez” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]El miércoles 13 de junio entraron a Masatepe unas 12 camionetas con policías antimotines y paramilitares, como parte de la Operación limpieza que desarrolló el régimen para quitar los tranques. En el ataque murió Leopoldo Pavón Pérez, trabajador por cuenta propia.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Kevin Roberto Dávila López. 24 años. Managua ” modal_on=”text” read_text=”Kevin Roberto Dávila López” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Estudiante de Veterinaria en la Universidad Nacional Agraria (UNA). Fue herido la noche del sábado 21 de abril en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), cuando participaba en las protestas contra el Gobierno. Murió el 6 de mayo, quince días después que fue internado en el Hospital Antonio Lenín Fonseca a causa de una herida de arma de fuego en la cabeza. Nunca despertó.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Wilder David Reyes Hernández. 37 años. Matagalpa” modal_on=”text” read_text=”Wilder David Reyes Hernández” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Era trabajador de la Alcaldía de Matagalpa. Murió de un balazo en el abdomen durante un enfrentamiento entre pobladores, antimotines y grupos paramilitares.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Falcón Nery Villagra. 58 años. Jinotega” modal_on=”text” read_text=”Falcón Nery Villagra. 58 años. Jinotega” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]El 18 de agosto, a las 7:30 de la mañana, regresaba de su finca en la comunidad El Pedernal, en El Cuá, cuando encapuchados le dispararon. Según denuncia del partido CxL, Villagra le había dado de comer a jóvenes y pobladores cuando huían de paramilitares y policías en el contexto de las protestas contra el gobierno de Daniel Ortega. Dejó dos niñas huérfanas.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Geovanny Mena Reyes. 27 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Geovanny Mena Reyes” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Murió en Tipitapa, de un disparo en la frente, cuando paramilitares atacaron el barrio Orontes Centeno.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Keller Stiven Pérez Duarte. 23 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Keller Stiven Pérez Duarte” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Su cadáver apareció en la Cuesta El Plomo el sábado 26 de mayo. Amigos de él dijeron que el viernes anterior había salido a comprar algo en una moto de la UNAN, en donde había estado atrincherado. En un video, su papá Orestes Pérez Vargas negó que su hijo haya sido torturado y que las autoridades de Medicina Legal lo habían atendido bien. Christian Josué Mendoza Fernández, alias el Viper, fue acusado por la muerte de Pérez Duarte.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Harlington Raúl López García.18 años. Managua ” modal_on=”text” read_text=”Harlington Raúl López García” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]El viernes 20 de abril, López se fue a asomar a la UNI a las protestas. Cuando regresaba a su casa, recibió dos disparos, en un pie y en el pecho. Su mamá, Juana García, lo vio herido pero vivo en la televisión. Después ya no lo logró verlo con vida. Era de Siuna.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Marlon Gutiérrez. Managua.” modal_on=”text” read_text=”Marlon Gutiérrez” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Lo mataron el 24 de junio.[/ultimate_modal]
[ultimate_modal modal_title=”Carlos Alberto Miranda. 19 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Carlos Alberto Miranda” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Carlos Miranda, de 19 años, trabajaba en un taller de costura de trajes deportivos. La madrugada del viernes 10 de mayo lo hirieron mientras resguardaba las instalaciones de la delegación del Distrito VI de la Alcaldía de Managua. Según un pariente, le dispararon en el pecho desde una camioneta. Murió por hemorragia interna, mientras era trasladado a un hospital.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Alejandro Castellón. Sébaco, Matagalpa ” modal_on=”text” read_text=”Alejandro Castellón” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Fue ultimado a disparos la tarde del 22 de junio, por paramilitares afines al Gobierno. Al momento del tiroteo, Castellón viajaba como copiloto en un jeep que trasladaba una vaca, transportada en una jaula ganadera. Se presume que los sujetos que atacaron el jeep buscaban un camión de la alcaldía que supuestamente había sido retenido por autoconvocados. Según la Comisión Porras, esta muerte no aparece en los registros oficiales del IML. El caso está en la lista del Cenidh.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Carlos Manuel López. 42 años. Masaya ” modal_on=”text” read_text=”Carlos Manuel López” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Su nombre aparece en la lista del Cenidh, la de la CIDH y la de la Comisión Porras. Incluso está el número de su cédula de identidad. Carlos habría sido un trabajador por cuenta propia que fue “víctima de fuego cruzado” en Monimbó, Masaya, el 21 de abril. No se encuentra mayor información sobre él.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Dixon Barrera. posiblemente de 18 años. Matagalpa” modal_on=”text” read_text=”Dixon Barrera” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Su cuerpo fue encontrado la mañana del lunes 9 de julio en el río Las Carpas, Rancho Grande, Matagalpa, donde paramilitares y policías habían atacado la noche del domingo para despejar el tranque del empalme El Comején. El joven, identificado preliminarmente como Dixon Barrera, murió por un impacto de bala en el pecho. En la lista de la Comisión Porras se menciona a Dixon Barrera Sánchez, de 18 años, quien habría muerto el 8 de julio en un tranque del departamento de Matagalpa.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Yader Castillo. Managua ” modal_on=”text” read_text=”Yader Castillo” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Se presume que es el paramilitar que falleció en el enfrentamiento con habitantes de Ciudad Belén, el 25 de mayo.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Guillermo Lucio Méndez Ortiz. 64 años. Jinotepe, Carazo ” modal_on=”text” read_text=”Guillermo Lucio Méndez Ortiz” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Era trabajador de la Alcaldía de Dolores, en Carazo, y excombatiente histórico del FSLN. Murió después de recibir un tiro en la cabeza y cayó en el tranque de San José de Jinotepe, el de 12 de junio. Presuntamente identificado como paramilitar. En su brazo portaba un brazalete de color naranja.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=” Michael Ramón Tinoco Pineda. 38 años. Managua” modal_on=”text” read_text=” Michael Ramón Tinoco Pineda” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Murió después recibir un balazo en el tórax y ser torturado. El cuerpo fue encontrado en un barranco en el kilómetro 16.5 de la Carretera Vieja a León, Managua. El asesinato ocurrió el 25 de junio y sus familiares lo identificaron dos días después en el Instituto de Medicina Legal. Trabajaba como acarreador en el mercado Oriental.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Yajairo Antonio Espinoza Lacayo. 26 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Yajairo Antonio Espinoza Lacayo” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Aparece en la mayoría de las listas pero no hay más información. La lista del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos refiere que el 17 de mayo se dirigía a su casa en motocicleta cuando fue perseguido por motorizados que estaban armados. Al tratar de escapar de los sujetos, se estrelló cerca de una barricada en el sector de la Upoli. Los motorizados se robaron la moto del joven.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Víctor José Reyes. 28 años. León ” modal_on=”text” read_text=”Víctor José Reyes” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Padecía trastornos mentales. Según su familia, su pecado fue transitar como peatón por el sector de barrio Guadalupe cuando fuerzas de choque, paramilitares y policías atacaron las barricadas del sector la noche del martes 12 de junio. Recibió un disparo en la parte trasera de la cabeza y una herida con machete en el brazo.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Marvin Meléndez Linarte. 49 años. Chinandega ” modal_on=”text” read_text=”Marvin Meléndez Linarte” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Era militante del Frente Sandinista y funcionario ambiental del municipio de El Viejo. Le decían el Guardia. Marvin Meléndez murió la noche del miércoles en los enfrentamientos entre paramilitares y jóvenes autoconvocados en el departamento de Chinandega. Recibió varios disparos en el abdomen cuando aparentemente socorría a heridos.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Cristian José Pineda Martínez, 28 años. León” modal_on=”text” read_text=”Cristian José Pineda Martínez” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Murió de un ataque de asma la noche del 7 de mayo en las afueras del Hospital Escuela Óscar Danilo Rosales Argüello (Heodra), en León, donde le negaron el acceso, según denunciaron sus familiares. La Comisión Porras lo registra como “muerte natural” y como causa, “infarto”. La familia considera que Cristian José Pineda no fue atendido en el hospital porque lo tomaron como uno de los universitarios que protestaban contra el Gobierno.
Hazel Massiel Mora Cadena dijo a la radio leonesa Mi Voz que hasta que su cónyuge había muerto los médicos trataron de ingresarlo al hospital.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=” Bruno Odahir Barrera. 23 años. Chontales” modal_on=”text” read_text=” Bruno Odahir Barrera” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Falleció en Chontales de un balazo en su tetilla izquierda. Según su hermano, el hecho ocurrió en el sector del parque Rubén Darío. Se presume que Barrera apoyaba en los tranques, era autoconvocado y por esa razón fue asesinado después en represalia.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Jocsan Abdel Gutiérrez Hueck. 26 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Jocsan Abdel Gutiérrez Hueck” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Murió el 15 de mayo, cuando se estrelló con su automóvil contra un árbol de la vida que habían derribado horas antes en el kilómetro 9.5 de Carretera Norte, frente al hotel Camino Real. Habitaba en la colonia Unidad de Propósito, a pocos kilómetros donde ocurrió la tragedia.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Juan Gabriel Velásquez. 36 años. Matagalpa ” modal_on=”text” read_text=”Juan Gabriel Velásquez” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Lo encontraron muerto de un disparo en la cabeza, junto a su moto, en la salida de Sébaco hacia la comunidad Río Nuevo número 2, el 2 de septiembre. Familiares señalaron que trataron de simular un accidente y responsabilizan del crimen a funcionarios de la alcaldía. También dijeron que paramilitares ya los habían amenazados de muerte por haber participado en las protestas.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Carlos Erick López López. 23 años. Masaya ” modal_on=”text” read_text=”Carlos Erick López López” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Lo encontraron el 3 de junio con un impacto de bala de AK-47 en el pecho, frente a la Cruz Roja de Masaya y fue trasladado a un puesto médico de la iglesia San Miguel. Había llegado desde Niquinohomo a apoyar a los monimboseños. Era profesor y estudiaba Ciencias Sociales en la UNAN de Jinotepe. Daba clases en Nandasmo.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Eduardo Spiegler. 30 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Eduardo Spiegler” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Era guatemalteco. Murió el 16 de mayo, aplastado por un árbol de la vida que derribaron los protestantes autoconvocados, mientras filmaba en el sector de Metrocentro. Eduardo era cineasta y periodista. Trabajaba en la Cinemateca Nacional impartiendo clases. La familia de Spiegler pidió que no se usara la tragedia con fines políticos.

Lea más: Muere el cineasta guatemalteco Eduardo Spiegler tras caerle un “árbol de la vida” en el sector de Metrocentro

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[ultimate_info_table design_style=”design03″ package_heading=”Del Director” icon_type=”custom” icon_img=”1472″ img_width=”300″ use_cta_btn=”box” package_link=”url:https%3A%2F%2Fwww.laprensa.com.ni%2Fmultimedia%2Flos-muertos-de-la-crisis-del-director%2F|title:Leer%20%22Del%20Director%22||”][/ultimate_info_table][ultimate_info_table design_style=”design03″ package_heading=”Coxtexto Protesta” icon_type=”custom” icon_img=”1454″ img_width=”300″ use_cta_btn=”box” package_link=”url:https%3A%2F%2Fwww.laprensa.com.ni%2Fmultimedia%2Flos-muertos-de-la-crisis-contexto-protesta%2F|title:Leer%20%22Muertos%20en%20contexto%20de%20protestas%22||”][/ultimate_info_table]
[ultimate_info_table design_style=”design03″ package_heading=”Menores” icon_type=”custom” icon_img=”1405″ img_width=”300″ use_cta_btn=”box” package_link=”url:https%3A%2F%2Fwww.laprensa.com.ni%2Fmultimedia%2Flos-muertos-de-la-crisis-menores%2F|title:Leer%20%22Menores%22||”][/ultimate_info_table][ultimate_info_table design_style=”design03″ package_heading=”Contexto Dudoso” icon_type=”custom” icon_img=”1458″ img_width=”300″ use_cta_btn=”box” package_link=”url:https%3A%2F%2Fwww.laprensa.com.ni%2Fmultimedia%2Flos-muertos-de-la-crisis-contexto-dudoso%2F|title:Leer%20%22Muertos%20en%20contexto%20dudoso%22||”][/ultimate_info_table]
[ultimate_info_table design_style=”design03″ package_heading=”Protestas” icon_type=”custom” icon_img=”1380″ img_width=”300″ use_cta_btn=”box” package_link=”url:https%3A%2F%2Fwww.laprensa.com.ni%2Fmultimedia%2Flos-muertos-de-la-crisis-protestas%2F|title:Leer%20%22Muertos%20en%20protestas%22||”][/ultimate_info_table][ultimate_info_table design_style=”design03″ package_heading=”Galería” icon_type=”custom” icon_img=”1663″ img_width=”300″ use_cta_btn=”box” package_link=”url:https%3A%2F%2Fwww.laprensa.com.ni%2Fmultimedia%2Flos-muertos-de-la-crisis-galeria%2F|title:Ver%20galer%C3%ADa||”][/ultimate_info_table]
[ultimate_info_table design_style=”design03″ package_heading=”Polícias” icon_type=”custom” icon_img=”1447″ img_width=”300″ use_cta_btn=”box” package_link=”url:https%3A%2F%2Fwww.laprensa.com.ni%2Fmultimedia%2Flos-muertos-de-la-crisis-policias%2F|title:Leer%20%22Pol%C3%ADcias%20muertos%22||”][/ultimate_info_table][ultimate_info_table design_style=”design03″ package_heading=”Infografía” icon_type=”custom” icon_img=”1796″ img_width=”300″ use_cta_btn=”box” package_link=”url:https%3A%2F%2Fwww.laprensa.com.ni%2Fmultimedia%2Flos-muertos-de-la-crisis-infografia%2F|title:Ver%20infograf%C3%ADa||”][/ultimate_info_table]

Los muertos de la crisis en Nicaragua

Bebés, niños y adolescentes muertos en la crisis de Nicaragua

BEBÉS, NIÑOS Y ADOLESCENTES MUERTOS

Según datos de la Coordinadora de la Niñez y Adolescencia (Codeni), al menos 28 menores murieron durante esta crisis como resultado de la represión del régimen contra las protestas

[ultimate_modal modal_title=”Álvaro Manuel Conrado Dávila, 15 años, Managua” modal_on=”text” read_text=”Álvaro Manuel Conrado ” modal_size=”medium” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Fue el primer menor asesinado por el régimen. Era estudiante de secundaria en el Colegio Loyola de Managua y uno de los manifestantes que estaba en la protesta que se realizaba en la zona de Metrocentro el viernes 20 de abril, cuando recibió un disparo en el cuello. “Un francotirador me le disparó desde el estadio”, dijo su padre a BBC Mundo. Tras ser herido fue trasladado al hospital Cruz Azul, donde le negaron la atención médica, perdió tiempo valioso y finalmente fue operado de emergencia en el Hospital Bautista, donde murió. “El médico me dijo que si hubiera sido intervenido unos 15 o 20 minutos después de recibir la bala hubiera sobrevivido. Murió desangrado”, lamenta el padre. Era atleta y se preparaba para participar el fin de semana siguiente en un torneo, en Panamá.

Lea su historia: El niño mártir de las protestas

[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Junior Gaitán, 15 años. Masaya” modal_on=”text” read_text=”Junior Gaitán” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]

Lo mataron en Masaya el sábado 2 de junio, con una bala en el pecho. Tenía 15 años. Según familiares y testigos, el hombre que lo mató era policía y no tuvo piedad por el muchacho que de rodillas suplicó por su vida. Junior era buen alumno y le gustaban el grafiti y el futbol. Sus amigos lo llamaban Pollito.

[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Richard Pavón Bermúdez, 17 años. Tipitapa” modal_on=”text” read_text=”Richard Pavón Bermúdez” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]

Era estudiante de secundaria, vivía en Tipitapa y murió de varios disparos el jueves 19 de abril en una protesta. “Era divertido, buen estudiante y le gustaba mucho el inglés”, dijo una amiga que prefirió no ser identificada al equipo web de La Prensa. Pavón era miembro de una comparsa rítmica en Tipitapa. Rosario Murillo, vicepresidente designada por el Consejo Supremo Electoral, dijo que Pavón era miembro de la Juventud Sandinista, pero en su perfil de Facebook el mismo día que murió él había cambiado su foto por una bandera azul y blanco. “Él estaba con su pueblo. Cuando él gritó a todo pulmón ‘Que se rinda tu madre’ le dispararon”, confió la amiga.

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[ultimate_modal modal_title=”Leyting Chavarría Pérez, 16 años. Jinotega.” modal_on=”text” read_text=”Leyting Chavarría Pérez” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Le decían Pajarito libertador y estudiaba en el Instituto Nacional Benjamín Zeledón, Jinotega. Fuerzas de la Policía y paramilitares lo mataron a balazos entre la noche de lunes 23 de julio pasado y la madrugada del martes, cuando realizaron la Operación limpieza para quitar los tranques y las barricadas en barrio Sandino, Jinotega, bajo las órdenes del comisionado general Marvin Castro.

 

Lea más: Los llantos de Jinotega [/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Keybell Gabriel Bermúdez Flores, 7 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Keybell Gabriel Bermúdez Flores” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]

La madrugada del 10 de julio al Instituto de Medicina Legal ingresó el cuerpo de un niño, procedente del barrio Walter Ferretti, Managua. El informe médico legal indica que la causa de su muerte fue herida por proyectil de arma de fuego en el abdomen. El cuerpo fue retirado por su papá. Según medios del Gobierno, el pequeño fue baleado por dos delincuentes comunes.

[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Carlos Alberto Bonilla López, 17 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Carlos Alberto Bonilla López” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]A Carlos Bonilla le dieron un balazo en el ojo el viernes 20 de abril. Había salido de su casa en Ciudad Sandino, Managua, a un ensayo de la banda rítmica a la que pertenecía. “Le encantaba tocar el bombo”, cuenta Ileana López, su tía. Sus familiares no saben bien qué fue lo que pasó, pero esa tarde les avisaron que estaba herido. Lo trasladaron al hospital de Ciudad Sandino y luego fue remitido al Lenín Fonseca, donde murió. Bonilla se acababa de bachillerar, en 2017, y estudiaba cursos libres de caja y banca e inglés. “Era un muchacho muy activo y muy popular, el brazo derecho de su mamá”, expresó su tía.[/ultimate_modal]

[ultimate_modal modal_title=”José Abraham Amador, 17 años. Masaya” modal_on=”text” read_text=”José Abraham Amador” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Asesinado el 20 de abril, cuando recibió el impacto de bala que le perforó los pulmones, cerca del Mercado de Artesanías de Masaya. Era estudiante de cuarto año de secundaria en el Colegio Rafaela Herrera y pretendía estudiar Veterinaria. Su madre, María Amador, viajó desde Estados Unidos para sepultar a su hijo. Ella dice que había votado en las elecciones pasadas por Daniel Ortega.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Alejandro Tomás Hernández Estrada, 17 años. Managua ” modal_on=”text” read_text=”Alejandro Tomás Hernández Estrada” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]

Fue una de las víctimas de Ciudad Belén, cuando el viernes 25 de mayo un convoy de camionetas doble cabina cargado de paramilitares pasó disparando por las calles de la ciudadela. Según su hermana, Tomás se encontraba en la calle cuando las turbas llegaron y  no le dio tiempo de cubrirse del ataque. Luego se produjo un enfrentamiento que dejó un paramilitar muerto. Desde el Gobierno, el caso de Ciudad Belén se quiso ver como un conflicto de tomatierras.

[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Wender Francisco Rivera González, 17 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Wender Francisco Rivera González” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]

La noche del 22 de junio regresaba de una práctica de futbol, junto con un primo y amigos, cuando hombres encapuchados aparecieron a bordo de dos camionetas “lanzando balas a diestra y siniestra”. Según un testigo, a Wender le dispararon en la cabeza cuando pidió que soltaran a su primo. El joven murió en la madrugada del sábado 23 de junio. “Fue la Policía”, denunció la familia.

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[ultimate_modal modal_title=”Franklin Roberto Rodríguez García, 17 años. Matagalpa” modal_on=”text” read_text=”Franklin Roberto Rodríguez García” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Era originario de Matagalpa. Su cuerpo fue encontrado sin vida el 25 de junio, después que desapareciera un día antes. Al muchacho lo vieron por última vez en una barricada. Su cuerpo tenía diferentes golpes. Vivía en el barrio Lucidia Mantilla.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Orlando Daniel Aguirre Cordoba, 15 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Orlando Daniel Aguirre Cordoba” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]

Murió en la masacre del 30 de mayo, participaba en la marcha en apoyo a las Madres de Abril. Recibió un impacto de bala en el tórax cuando estaba cerca del Estadio Nacional Dennis Martínez, frente a la UNI. Cursaba sexto grado en el Centro Escolar España, en Managua.

[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Matt Romero, 16 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Matt Romero” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]

Era de Managua, donde murió el 22 de septiembre en una marcha. Era el “indomable” de su casa. Le gustaba el futbol, las Matemáticas y desde hacía cinco meses las marchas contra el Gobierno se convirtieron en su pasión y también en su muerte. Era un adolescente desarmado en una marcha pacífica, asesinado por paramilitares protegidos por la Policía.

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[ultimate_modal modal_title=”Teyler Leonardo Lorío Navarrete, 14 meses. Managua” modal_on=”text” read_text=”Teyler Leonardo Lorío Navarrete” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]

Murió el sábado 23 de junio, a los 14 meses y 16 días de edad. Recibió un disparo en la cabeza cuando su padre lo llevaba en brazos. La familia responsabilizó a los paramilitares y policías que se encontraban en “labores de limpieza” en las barricadas de Las Américas Uno, Managua.
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[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Gilberto de los Ángeles Sánchez, 16 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Gilberto de los Ángeles Sánchez” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Era alumno del Colegio Rigoberto López Pérez. El 17 de mayo murió después de que fue arrollado por un autobús conducido, presuntamente, por integrantes de la Juventud Sandinista cuando el joven se encontraba en una barricada cerca de las instalaciones de la Upoli.[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Elías Josué Sánchez Cuesta, 17 años. Masaya” modal_on=”text” read_text=”Elías Josué Sánchez Cuesta” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]

Murió en Masaya el 3 de junio. Vivía en el barrio Fátima, pero fue baleado en el barrio La Bolsa. La madre del joven señaló como responsables a los antimotines, quienes le dispararon a una cuadra de distancia. Trabajaba en un tramo en el mercado de Masaya.

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[ultimate_modal modal_title=”Sandor Manuel Dolmus, 15 años. León” modal_on=”text” read_text=”Sandor Manuel Dolmus” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Falleció el jueves 14 de junio, a unos metros de la puerta de su casa, en el barrio San Juan, León. Un balazo certero le atravesó el pecho. En la zona había paramilitares encapuchados y con armas de guerra, dijeron los testigos. El muchacho era monaguillo y admiraba al obispo Silvio Báez.

Lea más sobre Sandor: Viaje al León insurrecto

 

 

[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Jesner Josué Rivas, 16 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Jesner Josué Rivas” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]

Salió de su casa con una tiradora el 22 de abril y su intención era ayudar a evitar el saqueo de un supermercado en el barrio La Fuente. Los policías le dispararon en el pecho y lo llevaron al Hospital Manolo Morales, donde falleció por falta de sangre. El dictamen del hospital dice que fue herido por arma blanca y luego la ministra de Salud, Sonia Castro, llegó a la casa de sus familiares a dar las condolencias. Su familia era sandinista.

[/ultimate_modal][ultimate_modal modal_title=”Eliezer Isaac Collado, 17 años. Managua” modal_on=”text” read_text=”Eliezer Isaac Collado” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Aparece en  todas las listas de fallecidos, pero existe poca información sobre él. Aparentemente  el muchacho habría muerto por disparos el pasado 16 de junio  en el municipio de Ciudad  de Sandino, Managua. No se conoce más.[/ultimate_modal]

[ultimate_modal modal_title=”Niños del Carlos Marx, Managua” modal_on=”text” read_text=”Familia del barrio Carlos Marx” modal_style=”overlay-fade” overlay_bg_opacity=”80″ img_size=”50″ txt_color=”#fff4f4″ trigger_text_font_style=”text-decoration:underline;,font-weight:bold;”]Mathías Eliseo Pavón Raudez, de 4 meses de edad, y Daryeli Pavón Raudez, de 1 año, murieron quemados en una de las tragedias más conmovedoras ocurridas en el contexto de la crisis. En el incendio también perecieron: Óscar Manuel Velásquez Pavón, de 44 años; Maritza López, de 44 años; Alfredo Pavón López (18) y Mercedes de los Ángeles Raudez (18). La familia estaba en su casa en el barrio Carlos Marx, donde tenían un negocio de colchones, cuando el sábado 16 de junio llegaron paramilitares a pedirles que les dieran acceso al tercer piso para desde ahí disparar a manifestantes. Al negarse la familia, los armados dispararon contra la casa, provocando un incendio y el posterior calcinamiento de los seis miembros de la familia. Solamente logró escapar de las llamas una hija de Óscar Pavón, de nombre Cinthia.

La casa de la familia.
Seis personas de una misma familia murieron calcinadas.
La pequeña Daryeli

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Este trabajo estuvo a cargo del equipo de Magazine: Fabián Medina, Amalia del Cid, Eduardo Cruz, Raquel Acosta, Julián Navarrete y Óscar Navarrete. Diseño por River Martínez.

[ultimate_info_table design_style=”design03″ package_heading=”Del Director” icon_type=”custom” icon_img=”1472″ img_width=”300″ use_cta_btn=”box” package_link=”url:https%3A%2F%2Fwww.laprensa.com.ni%2Fmultimedia%2Flos-muertos-de-la-crisis-del-director%2F|title:Leer%20%22Del%20Director%22||”][/ultimate_info_table][ultimate_info_table design_style=”design03″ package_heading=”Coxtexto Protesta” icon_type=”custom” icon_img=”1454″ img_width=”300″ use_cta_btn=”box” package_link=”url:https%3A%2F%2Fwww.laprensa.com.ni%2Fmultimedia%2Flos-muertos-de-la-crisis-contexto-protesta%2F|title:Leer%20%22Muertos%20en%20contexto%20de%20protestas%22||”][/ultimate_info_table]
[ultimate_info_table design_style=”design03″ package_heading=”Menores” icon_type=”custom” icon_img=”1405″ img_width=”300″ use_cta_btn=”box” package_link=”url:https%3A%2F%2Fwww.laprensa.com.ni%2Fmultimedia%2Flos-muertos-de-la-crisis-menores%2F|title:Leer%20%22Menores%22||”][/ultimate_info_table][ultimate_info_table design_style=”design03″ package_heading=”Contexto Dudoso” icon_type=”custom” icon_img=”1458″ img_width=”300″ use_cta_btn=”box” package_link=”url:https%3A%2F%2Fwww.laprensa.com.ni%2Fmultimedia%2Flos-muertos-de-la-crisis-contexto-dudoso%2F|title:Leer%20%22Muertos%20en%20contexto%20dudoso%22||”][/ultimate_info_table]
[ultimate_info_table design_style=”design03″ package_heading=”Protestas” icon_type=”custom” icon_img=”1380″ img_width=”300″ use_cta_btn=”box” package_link=”url:https%3A%2F%2Fwww.laprensa.com.ni%2Fmultimedia%2Flos-muertos-de-la-crisis-protestas%2F|title:Leer%20%22Muertos%20en%20protestas%22||”][/ultimate_info_table][ultimate_info_table design_style=”design03″ package_heading=”Galería” icon_type=”custom” icon_img=”1663″ img_width=”300″ use_cta_btn=”box” package_link=”url:https%3A%2F%2Fwww.laprensa.com.ni%2Fmultimedia%2Flos-muertos-de-la-crisis-galeria%2F|title:Ver%20galer%C3%ADa||”][/ultimate_info_table]
[ultimate_info_table design_style=”design03″ package_heading=”Polícias” icon_type=”custom” icon_img=”1447″ img_width=”300″ use_cta_btn=”box” package_link=”url:https%3A%2F%2Fwww.laprensa.com.ni%2Fmultimedia%2Flos-muertos-de-la-crisis-policias%2F|title:Leer%20%22Pol%C3%ADcias%20muertos%22||”][/ultimate_info_table][ultimate_info_table design_style=”design03″ package_heading=”Infografía” icon_type=”custom” icon_img=”1796″ img_width=”300″ use_cta_btn=”box” package_link=”url:https%3A%2F%2Fwww.laprensa.com.ni%2Fmultimedia%2Flos-muertos-de-la-crisis-infografia%2F|title:Ver%20infograf%C3%ADa||”][/ultimate_info_table]

9 casos que muestran la represión de la Policía Orteguista previo a la crisis

9 casos que muestran la represión de la Policía Orteguista previo a la crisis

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 La represión de la Policía Orteguista en Nicaragua no comenzó con la crisis de abril. Viene de tiempo atrás. El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) contabiliza  en los últimos tres años 1,850 denuncias en contra de la Policía por supuestos abusos en contra de los derechos humanos de los nicaragüenses, convirtiéndose así en la institución más denunciada.

Esta es una recopilación de los casos que reflejan la represión y violencia policial en Nicaragua y los argumentos más absurdos e inverosímiles esgrimidos por la institución para explicar los incidentes.

Se lo llevaron vivo y lo entregaron muerto

 

Juan Antonio Aguilera Rojas, de 26 años, fue arrestado por agentes de la Policía de Ciudad Sandino, en Managua, el 28 de agosto de 2016. Según el relato de su pareja, Nohelia Sánchez, los policías lo patearon, lo esposaron y se lo llevaron. “De allí no supe de nada”, dijo en aquel momento.

Ese mismo día, por la noche, su mamá Melania Rojas se enteró de que su hijo fue trasladado por las autoridades a un hospital local, donde posteriormente murió. La Policía de Ciudad Sandino le entregó el cadáver y le dijeron que había sufrido un infarto. El cuerpo de Aguilera, según sus familiares, presentaba golpes en la espalda, brazos y cerca de sus genitales.

La madre de la víctima denunció en Asuntos Internos de la Policía  Nacional que la muerte de su hijo había sido provocada por los golpes que le propinaron los agentes policiales luego del arresto.

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¿Qué ha pasado?

Dos años después de la muerte de Aguilera, su madre no ha recibido una explicación detallada de la Policía Nacional ni del Ministerio Público. Ella denunció en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) que, durante un tiempo, ella y su familia fueron víctimas de intimidación policial debido a sus denuncias.

[ult_team img_hover_eft=”” image=”id^263|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/06192133/newproject_5_original-5.png|caption^null|alt^null|title^Juan Lanzas carrusel2|description^null”][/ult_team][ult_team img_hover_eft=”” image=”id^264|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/06192704/newproject_5_original-6.png|caption^null|alt^null|title^Juan Lanzas carrusel1|description^null”][/ult_team]

La amputación de Juan Lanzas

Hasta la casa de Juan Lanzas, ubicada en la comunidad Cerro Colorado, en Matiguás, Matagalpa, llegaron el pasado 29 de diciembre miembros de la Policía para arrestarlo por supuestamente robar unas bombas para fumigar. Ese día, los agentes lo golpearon brutalmente y luego lo llevaron a la prisión de Matiguás. Días después fue trasladado a la cárcel de Matagalpa, donde adquirió una infección por las condiciones antihigiénicas de la celda donde permanecía. Le tuvieron que amputar los pies.

“Yo sé que de los mismos golpes yo me gravé, porque pasé días sin poderme levantar de ese baño heladísimo donde dormía y yo andaba desbaratado, ahí agarré ese virus”, dijo Lanzas a LA PRENSA. “Los golpes se me fueron poniendo como morados. En los pies sentía como hielo. No podía ponerme de pie y los presos me orinaban encima”, aseguró.

La Policía y el Instituto de Medicina Legal (IML) aseguraron que Juan Lanzas ya estaba enfermo cuando fue llevado a la prisión en Matagalpa, lo cual es niegan él y su familia. Después se supo que no era culpable del delito del que se le acusaba.

¿Qué ha pasado?

La familia de Juan Lanzas quedó endeudada por el costo de las medicinas para su recuperación. La Policía Nacional cerró la investigación de este caso.

[ult_team img_hover_eft=”” image=”id^262|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/06191843/newproject_5_original-4.png|caption^null|alt^null|title^Juan Lanzas carrusel3|description^null”][/ult_team][ult_team img_hover_eft=”” image=”id^261|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/06191610/newproject_5_original-3.png|caption^null|alt^null|title^Juan Lanzas carrusel 4|description^null”][/ult_team]

La camerunesa que buscaba el cadáver de su hijo y terminó en la cárcel

 

Mary Frinwie Atanga Azehfor es la madre del migrante camerunés Mbang Atanga Azehfor, quien fue asesinado a tiros por el Ejército y la Policía Nacional el 29 de septiembre de 2017 en el puente Las Lajas, en Rivas, durante un supuesto enfrentamiento armado con traficantes de migrantes ilegales. La mujer llegó a Nicaragua con su pareja Tchamani Joseph Maglorie el 4 de diciembre de 2017 para reclamar el cadáver de su hijo. Días después ambos fueron detenidos sin explicación alguna y posteriormente acusados por del delito de tráfico de migrantes.

Desde su detención en las celdas de Auxilio Judicial (DAJ), las autoridades impidieron mantener comunicación con sus familiares, así como con abogados y activistas de los derechos humanos. El pasado 20 de marzo, en un juicio hermético y resguardado fuertemente por oficiales de policía, Atanga y su pareja fue condenados por el delito de tráfico de migrantes.

El juez que dio el fallo de culpabilidad dijo que la prueba testifical y documental presentada por la Fiscalía había sido “concluyente, súper abundante y provechosa”. En el juicio, sin embargo, el único testigo fue un oficial de inteligencia de la policía que dijo que algunos migrantes ilegales habían mencionado los nombres de Mary y Joseph. El oficial nunca recordó los nombres de esos migrantes y tampoco precisó la fecha en que los entrevistó.

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[ult_team img_hover_eft=”” image=”id^249|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/06171003/newproject_4_original-1.png|caption^null|alt^null|title^Madre camerunesa NO BORRAR|description^null”][/ult_team]

¿Qué ha pasado?

Los cameruneses fueron expulsados del país el pasado abril, luego de que un juez suspendiera la condena de dos años y seis meses de prisión que les fue impuesta a ambos. Los cameruneses realizaron los trámites para repatriar el cuerpo de Mbang Atanga.

[ult_team img_hover_eft=”” image=”id^280|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/06220414/1_4_original.png|caption^null|alt^null|title^estudiante mexicano|description^null” team_css=”.vc_custom_1523056795636{margin-left: 30px !important;}”][/ult_team]

El estudiante mexicano que detuvieron sin explicación

 

El mexicano Jovany Torres Becerra, estudiante de Ingenería de Metalurgia en la Universidad Autónomas de Zacatecas, llegó a Nicaragua en marzo de 2016 para hacer unas pasantías en la empresa Hemco, en Bonanza, en el Caribe Norte. Un día antes de terminar con las prácticas profesionales, el 30 de marzo de ese mismo año, desapareció.

La Embajada de México alertó de su ausencia a las autoridades que iniciaron su búsqueda.

El 1 de junio, el universitario fue detenido en el Aeropuerto Internacional Augusto C.Sandino de Managua y posteriormente trasladado a las celdas de Auxilio Judicial, conocidas como El Chipote, donde estuvo durante 15 días. La Policía nunca explicó los motivos de la detención.

Después de 15 días sin noticias de Torres, este fue presentado en los Juzgados de Managua, acusado por cargo de simulación de delito. Ese día, el estudiante tenía moretones en la cara y las venas de los ojos reventadas. Las autoridades aseguraron que los golpes y heridas habían sido autoinfligidas por “la angustia”.

[ult_team img_hover_eft=”” image=”id^283|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/06223342/E0FvH9ODoYN_3_original.png|caption^null|alt^null|title^Estudiante mexicano1|description^null”][/ult_team]

¿Qué ha pasado?

El estudiante fue deportado a México el 16 de junio de 2016. El director de la Unidad Académica de Ciencia de la Tierra, de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), Rubén del Pozo, dijo a medios locales mexicanos que su estudiante había sido víctima de abuso policial.

“Yo he dicho que a Jobany le hicieron una gran injusticia. Jobany jamás cometió un delito. Jobany jamás fingió su desaparición. Lo torturan. No los convence, lo golpean demasiado. Finalmente lo incomunican, no lo presentan ¿por qué? Supongo porque estaba sumamente golpeado”, dijo.

Lo arrestaron y apareció muerto en una celda

 

Francisco Javier Ponce Sanarrusia, de 30 años, fue detenido el martes 28 de abril de 2015 por agentes encapuchados de la Policía de Rivas. El hombre fue trasladado a las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocidas como El Chipote, en Managua. Según un comunicado oficial, estaba “siendo investigado por vinculaciones a la muerte del oficial del Ejército de Nicaragua, Rafael Delgadillo Mora”.

Desde su arresto, las autoridades mantuvieron al hombre incomunicado de sus familiares y cinco días después informaron, mediante una nota de prensa, que se había ahorcado en el interior de las celdas.

“Me lo mataron, a mi hijo me lo mataron, porque ellos lo tenían todo golpeado”, dijo durante María Luisa Sanarrusia Oliva, de 57 años, madre del fallecido. “Tiene quebradas las costillas, varios huesos, golpes. Tiene las uñas cortadas a la mitad, los labios reventados, tiene un orificios en el estómago”, contó Marelin Obando tras ver el cuerpo de su esposo.

¿Qué ha pasado hasta la fecha?

Los familiares nunca recibieron detalles de una investigación oficial por parte de las autoridades.

[ult_team img_hover_eft=”” image=”id^288|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/06231337/1_4_original-2.png|caption^null|alt^null|title^El chipote1|description^null”][/ult_team]
[ult_team img_hover_eft=”” image=”id^296|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/09163442/1_4_original-3.png|caption^null|alt^null|title^Aminta Granera|description^null” team_css=”.vc_custom_1523292648968{margin-left: 30px !important;}”][/ult_team]

Los disparos “accidentales” del escolta de Aminta Granera

 

Joseph Antony Conrado Sobalvarro, de 20 años, y María del Carmen Aguirre Mejía, de 60 años, resultaron heridos el viernes 7 de noviembre de 2014 cuando un escolta de la primera comisionada Aminta Granera, jefa de la Policía Nacional, realizó varios disparos en el momento que la caravana policial pasaba en el kilómetro 8 de la Carretera Norte, en Managua.

Según los testigos, uno de los escoltas le ordenó a Conrado Sobalvarro, que viajaba en una motocicleta, que se estacionara a un lado de la carretera y como este no lo hizo, el escolta disparó. “Disparó en ráfaga”, dijeron los testigos. Conrado resultó con una herida en la mano derecha y Aguirre, que estaba en una parada de autobús, con una herida en el muslo derecho. Ambos fueron trasladados a un hospital capitalino.

La Policía Nacional señaló esa misma noche en un comunicado que al subcomisionado Ebert Paniagua, oficial de la Dirección de Protección y Seguridad Personal, se le disparó el arma de forma “accidental”. Nada más.

¿Qué ha pasado?

El especialista en temas de seguridad, Roberto Orozco, señaló en ese momento que “hubo abuso en el uso de la fuerza” porque “el protocolo dice que si no te disparan, no debes disparar”. No hubo una investigación oficial sobre el incidente.

[ult_team img_hover_eft=”” image=”id^299|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/09170517/aminta.jpg|caption^null|alt^null|title^aminta|description^null”][/ult_team]

Los tres campesinos asesinados en Ciudad Antigua

 

Los campesinos José Nahúm Mendoza, Margarito Mendoza y Santos Pérez fueron asesinados el 6 de noviembre de 2016 en Ciudad Antigua, Nueva Segovia. Según un informe del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), las víctimas fueron torturadas y luego ejecutadas. Sus cuerpos presentaban heridas en el cuello, con signos de degüello, y también cuchilladas en los pies… “Fue una intervención militar, bien de la Policía o bien del Ejército”, aseguró Alberto Rosales, a cargo de la investigación de parte del CENIDH.

La Policía Nacional aseguró que los campesinos murieron en una supuesta disputa entre narcotraficantes

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[ult_team img_hover_eft=”” image=”id^302|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/09172851/1_4_original-6.png|caption^null|alt^null|title^1_4_original-6|description^null”][/ult_team]

¿Qué ha pasado?

Las familias de las víctimas acusaron al Ejército y la Policía. Llevaron, además, una denuncia ante la Fiscalía, que no fue recibida. En este proceso no hubo investigación, tampoco detenidos y a los cuerpos no se les hizo autopsia.

[ult_team img_hover_eft=”” image=”id^305|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/09181941/1_4_original-7.png|caption^null|alt^null|title^voluntarios detenidos|description^null” team_css=”.vc_custom_1523298020076{margin-left: 30px !important;}”][/ult_team]

Los voluntarios extranjeros expulsados del país

 

En junio de 2016, seis jóvenes extranjeros ambientalistas que realizaban un taller en el que enseñaban a nicaragüenses cómo ahorrar leña a la hora de cocinar fueron detenidos y posteriormente expulsados de Nicaragua por agentes de la Policía Nacional.

El costarricense Byron Reyes, el español Daniel Espinosa, la argentina Ana Laura Rodríguez, y los mexicanos Eugenio Paccelli, Salvador Tenorio y Emmanuel de la Luz impartían el taller se realizaba en la casa de Francisca Ramírez, dirigente del movimiento anticanal, quien ha sido constantemente asediada por el gobierno Daniel Ortega.

Los extranjeros fueron detenidos ilegalmente y luego sacados por tierra a las fronteras con Costa Rica y Honduras sin avisar a sus familiares y tampoco a las autoridades consulares. Las autoridades justificaron la detención y expulsión de los jóvenes del país diciendo que supuestamente estaban manipulando explosivos.

¿Qué ha pasado?
Nunca hubo una explicación de lo ocurrido. “Yo estuve llamando, llamé a Migración, me dijeron que no sabían nada y me remitieron a cancillería, después me remitieron a Gobernación y en realidad nadie sabía nada”, dijo en aquel momento Julieta Giménez Cacho, madre del español Daniel Espinosa.

[ult_team img_hover_eft=”” image=”id^308|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/09183851/voluntarios.jpg|caption^null|alt^null|title^voluntarios detenidos2|description^null”][/ult_team]

Un hombre, herido por un policía, resulta acusado por lesiones

La madrugada del 22 de enero en San Lucas, Madriz, Abner Iván González Pérez, de 24 años, recibió dos disparos. Una de las balas le perforó el pulmón, la otra le penetró una pierna. Quien le disparó fue el policía de tránsito Reynaldo de Jesús Rodríguez Miranda, que ese día andaba vestido de civil. Le disparó con su arma reglamentaria.

Un día después del hecho, la familia de González intentó denunciar al oficial de tránsito, pero no fueron recibidos ni en la Policía ni en el Ministerio Público en el municipio de Somoto, Madriz. La familia, más bien, recibió la noticia de que el herido enfrentaría un proceso judicial.

El Ministerio Público acusó a González de provocar lesiones leves al oficial. Según la acusación, ese día González estaba vendiendo droga. Le acusaban, además, de muchos otros delitos que supuestamente cometió, pero por los que nunca había sido detenido ni procesado.

“La Fiscalía jamás atendió a los familiares de este muchacho que si llegaron a poner acusación en contra del agente que le disparó con clara intensión de cegarle la vida”, señaló en ese entonces Fleder Flores Cruz, del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), quien acompañó a la familia de González en el proceso.

 ¿Qué ha pasado?

El pasado 26 de febrero se realizó la audiencia inicial contra el joven.

[ult_team img_hover_eft=”” image=”id^310|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/09185016/1_4_original-8.png|caption^null|alt^null|title^Agredido denunciado por lesiones|description^null”][/ult_team]

El equipo de trabajo

[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_font_style=”font-weight:bold;” team_member_name_color=”#ffffff” team_member_org_color=”#ffffff” team_member_desc_color=”#ffffff” image=”id^329|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/16163202/1_4_original-9.png|caption^null|alt^null|title^Dora Romero|description^null” name=”Dora Luz Romero” pos_in_org=”Jefa de Información”][/ult_team]
[ult_team img_hover_eft=”” social_icon_effect=”on” social_links=”%5B%7B%22social_icon_url%22%3A%22https%3A%2F%2Ftwitter.com%2Fdromero2%22%7D%5D” divider_effect=”” team_member_name_color=”#ffffff” team_member_org_color=”#ffffff” team_member_desc_color=”#ffffff” image=”id^1343|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/11/08225816/Foto.png|caption^null|alt^null|title^Foto|description^null” name=”Moisés Martínez” pos_in_org=”Editor web”][/ult_team]

Los perseguidos del orteguismo

LOS PERSEGUIDOS DEL ORTEGUISMO

Los acusan de terroristas, asesinos, secuestradores, traficantes de armas… El Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha detenido y acusado a más de 200 nicaragüenses. En la lista hay líderes comunitarios, periodistas, estudiantes y civiles. ¿La razón? Simplemente por haber salido a manifestarse en contra del gobierno orteguista o apoyar a los autoconvocados.

Desde el pasado 18 de abril, cuando la ciudadanía se manifestó en contra de las reformas a la Seguridad Social, el régimen reprimió a punta de balas. Más de 400 muertos reportan los organismos de derechos humanos. Por más de 100 días, el gobierno ha reprimido, asesinado, violado los derechos de los nicaragüenses… Hoy, pretende endilgar sus crímenes a los ciudadanos que protestaron.

Estos son los nicaragüenses que enfrentan un proceso judicial por participar en las protestas, los perseguidos del orteguismo.

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Medardo Mairena, el campesino acusado de terrorista

El campesino Medardo Mairena es el coordinador del Consejo Nacional para la defensa de la Tierra, Lago y Soberanía y líder en Punta Gorda, en el Caribe Sur. Participó en la mesa del Diálogo Nacional como miembro de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia.

A Mairena lo acusan de siete delitos: terrorismo, crimen organizado, asesinato, secuestro simple, robo agravado, entorpecimiento de servicios públicos, lesiones y daños en perjuicio de 23 víctimas, entre estas el Estado de Nicaragua. Fue capturado el pasado 13 de julio en el aeropuerto internacional Augusto C. Sandino, en Managua. La Policía lo señala de ser el líder de un “grupo criminal”.

Fue llevado a los juzgados en absoluto sigilo. La audiencia fue privada. Tiene audiencia programada para el 15 de agosto.

Junto a Mairena fue detenido Pedro Mena, quien ha trabajado durante años por los derechos de los campesinos y ha luchado en contra de la construcción del Canal Interoceánico.

Es señalado de los mismos delitos. Su función, según la Policía Nacional, era captar fondos de personas que se encuentran dentro y fuera del país para la compra de alimentos, armas, municiones, combustible y pago a personal que integraban los tranques en Boaco, Nueva Guinea, Río San Juan y Chontales.

Junto a Mairena y Mena además fueron acusados Juan Calderón Escobar, Carlos Zamora Salazar, Luis Marenco González, Silvio Pineda Bonilla, Mario Adolfo Jiménez Góngora, Danilo García Medina, Arlen Alcides Lanuza Rayos y José Jesús Hernández Blandón. Estos últimos no han sido detenidos, sin embargo el juez Henry Morales giró orden de captura contra todos ellos en audiencia preliminar.

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La líder de los comerciantes del Mercado Oriental

Irlanda Jerez es la dirigente de los comerciantes autoconvocados del mercado Oriental, en Managua. El pasado 18 de julio, un grupo de encapuchados y policías la detuvieron en el sector de Cristo Rey. Ese día había participado en una conferencia sobre la jornada de protestas en contra del régimen.

Según la Corte Suprema de Justicia, la detención de Jerez fue por un caso que ocurrió en 2016 donde fue declarada culpable “los delitos de usurpación del dominio privado, fraude por simulación, estelionato en concurso medial con uso de falso documento y falsedad ideológica”. Jerez permanece en la cárcel La Esperanza.

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Un periodista señalado de secuestro y tortura

Paco Daniel Espinoza Rivera, de 25 años, fue corresponsal del oficialista canal 8 y renunció a ese medio por el “desacuerdo con las políticas impuestas”. Luego empezó a laborar para el noticiero Acción 10.

El periodista tiene una orden de captura en su contra. La Policía Nacional lo vincula al supuesto secuestro, asalto, tortura, asesinato frustrado y lesiones en perjuicio de Clara López Dalmasio, delitos que, supuestamente, cometió el 16 de junio en el tranque ubicado cerca del barrio Sandino, en Jinotega.

Por esos mismos delitos están señalados Denis Manuel Hernández Gutiérrez, de 31 años, quien fue detenido y presentado por la Policía Nacional el pasado 25 de julio en Managua; así como Álvaro Jesús Palacio Ortiz, de 34 años; Jeysi Junieth Lagos, de 25 años y José Alcides Zeledón Úbeda, de 54 años. Los tres últimos no han sido detenidos aún.

Los tres dirigentes de Masaya que acusan de financiar el terrorismo

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Christian Fajardo Caballero, María Adilia Peralta y Chester Membreño son procesados por los delitos de financiamiento al terrorismo, crimen organizado y entorpecimiento de servicios públicos en contra del Estado de Nicaragua y la sociedad nicaragüense. Todos ellos están a la espera de juicio.

Fajardo, de 37 años, es administrador de empresas y es el vicecoordinador del Movimiento 19 de abril en Masaya. El pasado junio, el orteguismo ofrecía 50 mil córdobas para quien lo capturara. Ese mismo mes, las turbas quemaron un hotel de su propiedad.

Fue detenido el pasado 22 de julio por miembros del Ejército en el puesto fronterizo de Peñas Blancas. Con él también fue detenida su esposa María Adilia Peralta, de 30 años, abogada. A Membreño, abogado y miembro de los autoconvocados en Masaya, lo detuvieron un día después.

Señalados de secuestrar a tres policías

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Cinco dirigentes del Movimiento 19 de Abril en Matagalpa que participaron en los tranques que fueron instalados en la salida suroeste de la ciudad son procesados por los delitos de robo agravado en la modalidad de intimidación en las personas, secuestro extorsivo, portación y tenencia ilegal de armas de fuego y crimen organizado.

Fueron detenidos el pasado 26 de junio en Matagalpa por policías y sujetos encapuchados. Los detenidos son Francisco Antonio Castro Jarquín, de 24 años, obrero; Roberto José Cruz Altamirano, de 34 años, comerciante; Nelly Roque Ordóñez, de 27 años, ingeniera agrónoma; Solange Centeno Peña, de 20 años, estudiante universitaria y Eduardo Manuel Tijerino, de 21 años. Fueron capturados el pasado 26 de junio en Matagalpa por policías y sujetos encapuchados. Según la Policía Nacional, participaron en el robo de una camioneta propiedad de la Fiscalía en Tipitapa y en el secuestro de tres policías en El Jicaral, en León. El juicio contra los matagalpinos se realizará el próximo 18 de septiembre en Managua.

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El psicólogo al que acusan de traficar armas

Al psicólogo Róger Martínez lo sacaron a golpes de una casa cerca de la Plaza Xalteva en Granada donde funcionaba una clínica para ayudar y atender a los heridos tras ataques de policías y paramilitares en la ciudad. Martínez participó en varias protestas en contra del gobierno de Daniel Ortega. Es acusado de fabricar, traficar, poseer y usar armas restringidas; además de uso de sustancias o artefactos explosivos. Sus familiares aseguran que ha sido golpeado en la cárcel. Su juicio está programado para septiembre.

“Estamos consternados porque muchos defensores y defensoras de los derechos humanos, periodistas y otras voces disconformes están siendo criminalizados y acusados de cargos infundados y desproporcionados, tales como ‘terrorismo'”.

– Informe de la ONU, 9 de agosto de 2018 –

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Detenido por participar en una marcha azul y blanco

La familia de Carlos Hernández Bustos cree que su único “delito” fue aparecer en un video en un canal de televisión donde participaba en una marcha azul y blanco. Hernández, de 31 años, albañil, fue detenido por paramilitares en su casa la mañana del 3 de julio. Durante su captura recibió dos balazos en una de sus piernas, asegura su esposa Mariela García. A Hernández lo operaron y permanece esposado a una cama de un hospital.

Primero fue señalado de participar en la quema de la alcaldía de Granada y de una rastra, propiedad de la Policía Nacional, ahora se le acusa de robo agravado, en perjuicio de Vladimir Elí Jarquín Rojas y de portación ilegal de armas de fuego y municiones, en perjuicio del Estado de Nicaragua.
Su juicio será el 20 de agosto.

Brindaban servicio médico y ahora los acusan de traficantes

Se dedicaban a prestar auxilio médico a los muchachos que cuidaban las barricadas universitarias en protesta contra el gobierno de Daniel Ortega. Irvin Escobar Ortiz, 29 años, Crisffer Steven Busto Molina, 21 años, David Salvador López Artola, 19 años y un menor de edad estuvieron atrincherados en el recinto universitario Rubén Darío de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (Unan-Managua).
Los cuatro fueron capturados el 14 de julio cerca de Metrocentro, un día después de que policías y paramilitares atacaran y desalojaran a los estudiantes atrincherados en la UNAN.

La Fiscalía los acusa de tráfico ilegal de armas de fuego. Según acusación a los cuatro procesados se les ocupó una pistola con un cargador y 11 cartuchos, un fusil Remington con mira telescópica, un fusil calibre 22, una escopeta calibre 12 con tres cartuchos y dos armas artesanales. Tienen juicio programado para el próximo 25 de agosto.

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Detenidos dos días antes de cometer el supuesto delito

A Albert Bernard Monroe, de 25 años, Guillermo Sobalvarro Oporta, de 22 años, R. F. Z., de 17 años, y Juan Ramón Mena, se los llevaron los paramilitares el 15 de junio. Ellos habían participado en las manifestaciones en contra de Ortega. Ahora, la Fiscalía los acusa de supuestamente haber entrado a la fuerza a la casa del comisionado de la Policía Nacional, Juan Antonio Valle Valle, jefe de seguridad pública de Managua.

Según la acusación, los hechos ocurrieron el 17 de junio a las tres de la madrugada, pero los jóvenes fueron capturados el 15 de junio en el sector del mercado Iván Montenegro. Desde ese día sus madres los reclamaban en Auxilio Judicial mejor conocido como El Chipote.

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Lo acusan de terrorista por dar a hacer unos chalecos antibalas

El ingeniero Héctor Arellano Pérez es acusado de financiamiento al terrorismo. Según el Ministerio Público Arellano dio a confeccionar chalecos antibalas artesanales y se los entregó a los estudiantes atrincherados en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua). Fue remitido a juicio, pero aún no tiene fecha ni juzgado determinado.

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Los tres hermanos que apoyaron con su música las marchas

Los hermanos Esteban Lesage, originarios de Jinotepe, además de participar en las manifestaciones en contra del gobierno en su ciudad, apoyaron las protestas con su talento: la música. Luis Miguel, de 28 años, Jean Carlos, de 25 años, y Harvin Roberto, fueron detenidos por policías encapuchados el pasado 10 de julio.

Están siendo acusados de terrorismo, crimen organizado y secuestro simple. Guardan prisión preventiva en el Sistema Penitenciario de Tipitapa, conocido como La Modelo.

“Estamos ahora en un tercer momento de la represión en el país. Un proceso de criminalización de los manifestantes”

– Paulo Abrão, secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) –

Detenidos mientras llevaban víveres a Masaya

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Hansel Vásquez Ruiz, de 25 años, es periodista; Marlon Fonseca Ramón, de 26 años, también es periodista y Kevin Espinoza Rodríguez, de 21 años, es estudiante de Ingeniería Agrícola. Los tres, miembros del Movimiento Universitario 19 de Abril de la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), fueron detenidos por encapuchados el 11 de julio de Nindirí cuando trasladaban víveres a Masaya.

Según la versión de la policía, los detuvieron en un retén de carretera y les ocuparon varias armas de fuego. Son acusados de terrorismo, crimen organizado y posesión ilegal de armas de fuego. Además, se les acusa de haber quemado las instalaciones de La Nueva Radio Ya y la sucursal de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Caja Rural Nacional (Caruna) el pasado el 30 de mayo, después del ataque de paramilitares a la marcha de las madres donde fueron asesinados al menos 10 autoconvocados. El juicio por esta causa se realizará el 25 de septiembre en el Juzgado Sexto Distrito Penal de Audiencia de Managua.

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Detenido por paramilitares en Granada

A Samuel Geovanny Martínez Duarte, conocido como Sammy, lo detuvieron un grupo de paramilitares el pasado 15 de julio durante la llamada “Operación Limpieza” en Granada. Martínez había participado en las marchas en contra del gobierno en esa ciudad.

Lo acusan de supuestamente amenazar a la delegada del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), en Granada, Yaroslava Muñoz Maltez. Una fuente del complejo judicial, dijo bajo anonimato que, aunque la juez Janet Calderón haya dado libertad para Martínez, el caso debe ser valorado por la magistrada Ileana Pérez, quien está a cargo de esta circunscripción, violentando la independencia judicial y la ley.

Junto a Martínez fue detenida una joven, identificada únicamente como Xochilt, y procesada por el mismo delito, pero se desconoce si aún permanece detenida.

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Dos jóvenes señalados de asesinar a periodista

Brandon Cristofer Lovo, de 18 años, fue detenido el 5 de mayo en su casa en Bluefields. Es acusado de asesinato en perjuicio del periodista Ángel Gahona, que murió de un disparo en la cabeza el pasado 21 de abril mientras cubría las protestas en contra del régimen orteguista en esa ciudad.

Según el Ministerio Público, Lovo fue quien disparó contra Gahona a una distancia de 69 metros, utilizando un arma hechiza que le habría proporcionado Glen Abraham Slate, de 20 años. Slate es señalado como el cooperador necesario de los delitos antes mencionados.

La familia del periodista asesinado no reconoce a Lovo y Slate como los responsables de la muerte de Gahona. Ambos están a la espera del juicio en su contra.

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Seis universitarios procesados

Un grupo de seis estudiantes universitarios que permanecieron atrincherados en la UNAN-Managua están siendo procesados por portación y uso ilegal de armas de fuego en perjuicio de “la tranquilidad pública del Estado”.

Erwin Ramos Alemán, Elba Valle Mondragón, Irma Centeno Rivera, Eldric Alexander Gaitán, Yuri Valerio Rivera y German Martínez García fueron detenidos … a Martínez lo acusan de posesión de armas restringidas porque supuestamente andaba una bomba lacrimógena, de uso policial, dentro de una mochila.

Según la Fiscalía les ocuparon un rifle calibre 22, una escopeta calibre 12, y una escopeta calibre 20. Estos señalamientos son negados por los jóvenes, quienes fueron enviado a juicio el 3 de septiembre.

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Acusado de asesinar a un paramilitar

Jaime Enrique Navarrete Blandón, alias “El deportado”, colaboró con los universitarios atrincherados en la Upoli entre abril y mayo. Les llevó agua y alimentos. Luego colaboró en las barricadas en su barrio Nueva Libia, ubicado en la zona de arriba de Managua.

El 15 de junio mientras caminaba con su perro en el barrio Nueva Libia fue secuestrado por paramilitares. La Fiscalía lo acusa de supuestamente asesinar al presunto paramilitar Ariel Ignacio Vivas, quien participaba en la “Operación LImpieza” realizada el 12 de junio en su barrio. Previo a su secuestro, había sido amenazado por miembros de la estructura de barrio del Frente Sandinista, quienes a través de redes sociales le advirtieron que lo iban a meter preso.
El único testigo que acusa a Navarrete es un policía encubierto. Ya fue remitido a juicio el 13 septiembre.

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Los primeros reos políticos del orteguismo

Juan José López Oporta, Michael Enrique Peña Gutiérrez, Fernando José Ortega Alonso, Rommel Fabián Guillén y K.A.M, de 17 años fueron los primeros manifestantes acusados por el régimen de Daniel Ortega. Los detenidos fueron llevados a audiencia preliminar el 23 de abril.

Los jóvenes habían levantado barricadas en el barrio El Paraisito y evitaron que miembros de la Juventud Sandinista saquearan un supermercado en el mismo barrio.

Son procesados por el asesinato de Roberto Carlos García. Vecinos y familiares de la víctima y de los acusados fueron testigos que quienes pasaron disparando desde una camioneta Hilux contra los pobladores fueron los de la Juventud Sandinista (JS), quienes llevaban puestas camisetas JS. Los procesados fueron remitidos a juicio en el Juzgado Segundo Distrito Penal de Juicio de Managua, aún no hay fecha programada.

“Denunciamos las continuas detenciones arbitrarias y pedimos la liberación de todos los individuos arrestados por manifestar pacíficamente su oposición al gobierno de Ortega”

– Francisco Palmieri, subsecretario de EE.UU. para Asuntos del Hemisferio Occidental. 7 de agosto de 2018 –

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Levantaron barricadas y los acusan por homicidio frustrado

Kevin Antonio Osorio, Alexander Téllez Castro, Moisés Javier Chávez Cárcamo, José Larios Reyes y Jonathan Lira, participaron de las protestas en contra de Ortega levantando barricada en los barrios capitalinos. Todos ellos ahora son procesados por homicidio frustrado y robo agravado en perjuicio del oficial de policía Delvin José Martínez. Según la Fiscalía, el 01 de junio, los acusados interceptaron al oficial, le apuntaron con un arma y le robaron la moto.

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Dos autoconvocados procesados en Chontales

Benjamín Siles Aguilar y Nardo Sequeira fueron detenidos de forma arbitraria el pasado 25 de julio en Acoyapa, Chontales. Cuatro días después fueron llevados a los tribunales de Juigalpa donde se les realizó una audiencia a puerta cerrada. Lilliam Bravo Borge, esposa de Siles, denunció la detención y proceso arbitrario al que este es sometido, por el solo hecho de haber participado en las marchas pacíficas promovidas por la población autoconvocada.

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La detención de María Baldizón

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) reportó la detención de María Baldizón Brenes el pasado 6 de agosto, quien había participado en las manifestaciones en la ciudad universitaria. Baldizón, reconocida por su labor como docente trabajó en el Centro Universitario de la Universidad Nacional (CUUN). Actualmente trabajaba en una empresa camaronera. Es acusada de terrorismo y otros delitos.

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Tres acusados de financiar a “antisociales” en Diriamba

Harry Jonathan, de 20 años, Orlando Valverde Ortiz, de 31 años, Eddy González Padilla, de 26 años y Richard Sebastián López, de 28 años, todos originarios de Diriamba, fueron detenidos el pasado 9 de julio. Son acusados de los delitos terrorismo, robo agravado, daño agravado, incendio, entre otros.

La Fiscalía señala que los acusados financiaban a varios “antisociales de Diriamba” que permanecían en los tranques. También los señala de ocultar armas y de quemar las oficinas de la Fiscalía. Según la acusación, durante la captura, le encontraron armas y dinero.

Orden de captura contra la “Comandante Masha”

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Nahomy Urbina Marcenaro, mejor conocida como la “Comandante Masha”, se mantuvo durante semanas en el tranque del colegio San José en Jinotepe protestando en contra del régimen orteguista. La joven, que tiene cáncer linfático, dijo que no sentía miedo a pesar de haber recibido amenazas de muerte.

El 5 de agosto, el Ministerio Público presentó una acusación en contra de Urbina y solicitó orden de captura en su contra. Se desconoce qué delitos le imputan. La “Comandante Masha” fue vista públicamente por última vez el 28 de julio en la marcha “Peregrinación por nuestros obispos, defensores de la verdad y la justicia”.

Once matagalpinos señalados de terrorismo

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Hugo Ríos Castillo trabaja en construcción, tiene 47 años y fue detenido el 23 de julio en el barrio La Esperanza, en Matagalpa. Ríos participó en las marchas y plantones en contra del gobierno. La Policía, presuntamente, le ocupó un arma hechiza y la Fiscalía lo acusó de portación y tenencia ilegal de armas. La audiencia inicial de este caso, programada para el 2 de agosto, no se realizó porque Ríos estaba en Managua en audiencia preliminar de otro proceso donde junto a 10 personas más, se les acusa de terrorismo, entorpecimiento de servicios públicos, robo agravado, secuestro extorsivo, tortura, entre otros delitos.

Junto a Ríos fueron acusados Roberto Cruz Altamirano y Nelly Roque Ordóñez, dirigentes del Movimiento 19 de Abril, y el estudiante Dilon Zeledón Ramos, quienes además tienen otras causas abiertas en su contra. En la lista de acusados también aparecen Sadie Tamara Rivas Siles, de 19 años; Eddie Soza Vásquez, de 25 años; Melisa Tórrez Cardoza, miembros del M19; María de los Ángeles López, de 32 años, quien, presuntamente, prestó su vivienda para un puesto médico improvisado; Arnulfo Lagos Sandoval, de 54 años, concejal por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) en Matagalpa y participó en las marchas; Marvin Ruiz y Arlen Josué López. Estas últimas siete personas no han sido detenidas. La audiencia inicial fue programada para el próximo 23 de agosto.

EL EQUIPO DE TRABAJO:

Jefa de Información Digital

Dora Luz Romero

Periodistas

Isela Baltodano, Martha Vásquez

Roberto Mora, Luis E. Martínez, Mynor García

Melvin Rodríguez, Lucía Vargas, Saúl Martínez, José Garth

Un mes de resistencia ciudadana en Nicaragua

Los inolvidables de la masacre orteguista

Los inolvidables de la masacre orteguista

Franco disfrutaba escribir canciones. A Ángel le apasionaba informar. A Hammer le gustaba jugar futbol los domingos. Sí, en pasado. Disfrutaba, le apasionaba, le gustaba. Ellos son parte de la lista de muertos que dejó la represión policial y paramilitar del gobierno de Daniel Ortega durante las protestas en contra de la reforma a la Seguridad Social en Nicaragua este abril. Son más, muchos más. Erick. Alvis. Michael. Darwin. Juana. Orlando. Richard. Álvaro. Son al menos 59 asesinados, según los datos confirmados por LA PRENSA. Aunque los organismos de Derechos Humanos aseguran que la cifra puede llegar a más de 70 muertos.

Comenzó un miércoles, el 18 de abril. Un grupo de ciudadanos que marchaba en León en contra de la reforma fueron golpeados por las turbas orteguistas. Ese mismo día, por la tarde, un grupo de jóvenes autoconvocados realizó un plantón pacífico en Camino de Oriente. Llevaban banderas azul y blanco y pancartas con lemas que decían: “#SOSInss”, “Pueblo, únete”, “Corruptos”… Las turbas golpearon a los protestantes y a los periodistas que cubrían el plantón. Y ahí, la indignación creció. Creció tanto que las protestas se fueron propagando por diferentes departamentos del país y cada vez eran más los ciudadanos que se unían. Hubo más de 40 en toda Nicaragua. Hubo heridos, hubo desaparecidos. Lo que comenzó como un reclamo por la reforma terminó convirtiéndose en el reflejo del hartazgo de los nicaragüenses y su rechazo al gobierno.

Estos son los rostros de la masacre del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Este reportaje fue publicado originalmente el 27 de abril con 32 perfiles. La última actualización fue el 24 de mayo. Al mes de octubre, los organismos de derechos humanos registraron entre 400 y 500 muertos.

[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^432|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172332/vctimas_1_original-17.jpg|caption^null|alt^null|title^Marlon Manases Ramírez|description^null” name=”“Sus sueños fueron arrebatados”” pos_in_org=”Marlon Manasés Martínez Ramírez”]

Murió de un disparo en la cabeza el viernes 20 de abril. Marlon Martínez, de 20 años, estudiante de secundaria, había salido de su casa con sus primos para participar en una de las manifestaciones en el sector de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). No estaba de acuerdo con las reformas. “Tenía muchos sueños, él pensaba ir a la universidad, pero sus sueños fueron arrebatados”, dice su mamá Juana Ramírez. Ese viernes, estudiantes de medicina auxiliaron a Martínez en el recinto universitario y después fue trasladado al Hospital Lenín Fonseca en Managua. Cuando sus familiares llegaron al centro médico era tarde, ya había fallecido. Sin terminar de asimilar lo que pasaba, se llevaron el cuerpo y lo velaron en Ciudad Sandino, donde vivía.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^448|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172352/vctimas_1_original-1.jpg|caption^null|alt^null|title^Ángel Eduardo Gahona|description^null” name=”“Le dije: ‘Cuidate amor, cuidate’”” pos_in_org=”Ángel Eduardo Gahona”]

“Cuidate amor, cuidate”, le dijo su esposa antes de salir y él contestó: “Sí amor, sólo grabo esto y me voy”. El periodista Ángel Eduardo Gahona no regresó, fue asesinado de un tiro en la cabeza el sábado 21 de abril.  Murió mientras transmitía en vivo a través de Facebook las protestas en contra del gobierno en la ciudad de Bluefields. Ese diálogo de despedida lo contó su esposa Migueliuth Sandoval a BBC Mundo. Gahona era originario de Bluefields, en la Costa Caribe Sur (RACS), tenía 42 años, dos hijos y era el director del noticiero El Meridiano donde trabajaba con su esposa. Nunca tuvo miedo, dice su pareja. “La adrenalina le corría por su cuerpo en este tipo de situaciones. Era apasionado por informar de una manera neutral, no jalaba para ningún lado”, aseguró. Sandoval pide justicia y asegura que los testigos le han dicho que quien disparó fue un antimotín. 

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^445|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172348/vctimas_1_original-4.jpg|caption^null|alt^null|title^Richard Bermúdez|description^null” name=”“Era divertido, buen estudiante”” pos_in_org=”Richard Eduardo Pavón Bermúdez”]

“Futuro bachiller”. Esa es la descripción que Richard Eduardo Pavón Bermúdez, de 17 años, dejó en su perfil de Facebook, convertida ahora en una página conmemorativa. Era estudiante de secundaria, vivía en Tipitapa y murió de varios disparos el jueves 19 de abril en una protesta. “Era divertido, buen estudiante y le gustaba mucho el inglés”, dice una amiga que prefiere no ser identificada. Pavón era miembro de una comparsa rítmica en Tipitapa. Rosario Murillo, vicepresidenta designada por el Consejo Supremo Electoral, dijo que Pavón era miembro de la Juventud Sandinista, pero en su perfil de Facebook, el mismo día que murió él había cambiado su foto por una bandera azul y blanco. “Él estaba con su pueblo. Cuando el gritó a todo pulmón ‘Que se rinda tu madre’ le dispararon”, dice la amiga.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^531|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/26193348/newproject_1_original-6.png|caption^null|alt^null|title^Álvaro Manuel Conrado Dávila|description^null” name=”“No resistió la cirugía”” pos_in_org=”Álvaro Manuel Conrado Dávila”]

Lizeth Dávila no sabía que su hijo Álvaro Conrado había ido a apoyar a los universitarios en las manifestaciones. El viernes 20 de abril la llamaron y le dijeron que estaba herido. Conrado tenía 15 años y era estudiante de secundaria en el Colegio Loyola de Managua. Era uno de los manifestantes que estaba en la protesta que se realizaba en la zona de Metrocentro ese viernes cuando recibió de parte de la Policía un disparo en el cuello. Tras ser herido fue trasladado de emergencia al Hospital Bautista donde murió. “No resistió la cirugía”, dijo su madre vía telefónica a LA PRENSA tras soltar en llanto. “Era un chavalo fuerte, participaba en todo, era dinámico”, dijo a un medio de comunicación uno de sus compañeros de clase, quienes le hicieron un homenaje y una misa de despedida.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^440|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172342/vctimas_1_original-9.jpg|caption^null|alt^null|title^Franco Valdivia Machado|description^null” name=”“Salió solo con la bandera azul y blanco”” pos_in_org=”Franco Alexander Valdivia Machado”]

Minutos antes de su muerte, Franco Valdivia, de 24 años, aparece en un video en Facebook denunciando la represión de la que habían sido víctimas durante una manifestación en Estelí. Llevaba una camisa a rayas y una mascarilla. “Era una marcha pacífica, andábamos todos, desde jóvenes hasta personas de la tercera edad. Ellos comenzaron a lanzarnos bombas a todos nosotros”, cuenta el joven en ese video. A Valdivia, según su hermana Francys Valdivia, le dieron un tiro en la cabeza. “Franco iba con signos vitales todavía, al llegar al hospital San Juan De Dios, la doctora que estaba en emergencias informó a las personas que trasladaron a mi hermano que estaba muerto”, explica en la denuncia que fue interpuesta en la Policía de Estelí.  Valdivia era estudiante de tercer año de Derecho, le gustaba escribir canciones de contenido social, era árbitro en partidos de softball y trabajaba en un taller de carpintería. Según su hermana, ese día había pedido permiso para ir a la marcha. “Salió solo con la bandera azul y blanco”, dijo a los medios locales y pidió que el gobierno asumiera su responsabilidad. 

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^438|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172339/vctimas_1_original-11.jpg|caption^null|alt^null|title^Álvaro Gómez|description^null” name=”“El 20 de abril de 2018 me quitan a mi hijo”” pos_in_org=”Álvaro Gómez Montalván”]

Álvaro Gómez Montalván, de 23 años, pidió permiso el viernes 20 de abril  en su trabajo en una zona franca para irse a su casa porque tenía un dolor. Era mentira. En realidad quería participar en la protesta que ocurría en Monimbó, Masaya, donde él vivía. Para el día siguiente había planeado unirse a las protestas de los universitarios en Managua. Gómez no solo trabajaba, era además universitario, estudiaba Banca y Finanzas en el Recinto Universitario Carlos Fonseca Amador (RUCFA), en Managua. Ese viernes, recibió un disparo en el pecho y aunque sus amigos lo trasladaron al hospital no pudieron salvarle la vida. “Yo fui guerrillero sandinista y a mí me amputan una pierna el 20 de abril de 1987 (durante el Servicio Militar Patriótico), y el 20 de abril de 2018 me quitan a mi hijo. Les digo a los seguidores de Daniel Ortega, que tengan más vergüenza, que sus funcionarios que renuncien por ver a su pueblo muerto. A la Rosario (Murillo) no le digo nada porque es una de las más sinvergüenzas de este país, porque sabiendo todos los vejámenes que le hicieron a su hija (Zoilamérica) y todavía está con alguien que abusó de su hija”, aseguró su padre, Álvaro Gómez.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^449|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172353/vctimas_1_original.jpg|caption^null|alt^null|title^Moroní Jacob López|description^null” name=”“Una persona honesta, trabajadora”” pos_in_org=”Moroni Jacob López García”]

5:00 de la tarde del viernes 20 de abril. El teléfono de Alba García sonó. Era el número de su hijo Moroni López, de 22 años, pero no era él, era la voz de un desconocido que le decía que su hijo estaba muerto. Le habían dado dos tiros. Unas tres horas antes sus familiares habían visto un video en las redes sociales que les hizo el corazón sobresaltar. Era el de un estudiante herido. “Era muy parecido a mi hermano, pero no se diferenciaba bien”, cuenta Gabriel López.  López era estudiante universitario y trabajaba como jardinero de medio tiempo en una iglesia en Ciudad Sandino. La mañana del viernes había salido rumbo a su trabajo, pero decidió ir a la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) y apoyar como voluntario a sus compañeros, cuenta su hermano. Según algunos videos difundidos en Facebook la ambulancia que iba a atender a López tardó en llegar por las protestas. Cuando finalmente llegó hasta donde él estaba no había nada que hacer, había muerto.  “Era una persona honesta, trabajadora, con un gran deseo de servir y apoyar a los demás”. Así lo recuerda su hermano. 

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^431|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172330/vctimas_1_original-18.jpg|caption^null|alt^null|title^Cristhiam Emilio Cadenas|description^null” name=”“Cómo murió no sé, nadie lo sabe”” pos_in_org=”Cristhiam Emilio Cadenas”]

Eva Salinas reportó a su pareja Cristhiam Emilio Cadenas como desaparecido en Facebook. El viernes 20 de abril había salido de su casa en Léon y no regresó. Justo ese día, los noticieros mostraban imágenes de varias casas que ardían en llamas en León tras enfrentamientos entre antimotines y manifestantes. Había horror en la ciudad. Una amiga suya le dijo que en las redes sociales hablaban de una persona calcinada cerca de unos billares. “Yo fui a ver el cuerpo para saber si era él. Me tuve que dar con la mala noticia de que sí, era él”, relata Salinas. Cadenas tenía 23 años y era estudiante de la carrera de Agroecología en la UNAN – León.  “Cómo murió no sé, nadie lo sabe”, dice. Los vecinos le cuentan a Salinas que su pareja había estado en el techo de una de las casas que fue incendiada en León durante las protestas y que cayó y murió quemado. Su cuerpo, cuenta Salinas, estaba irreconocible: sin brazos, piernas y dientes. Tenía los órganos expuestos. Ella, junto a sus familiares, reconocieron algunos objetos de Cadenas como una pañoleta roja, su pantalón, la faja y una toalla donde en la etiqueta decía Eva. Denunciar, asegura, no le va a servir de nada porque “las autoridades no hacen nada”. 

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^444|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172346/vctimas_1_original-5.jpg|caption^null|alt^null|title^Juan Carlos Kayko Martínez|description^null” name=”“Mi hermano no era un delincuente, trabajaba”” pos_in_org=”Juan Carlos López Martínez”]

La noche del viernes 20 de abril, Juan Carlos López , de 24 años, cenó con su hermana. Terminaron de comer, se despidieron y regresó a su casa.  “A escasos quince minutos a mí me llamaron de que él había sido impactado”, cuenta Graciela Martínez. Su hermano iba pasando por una zona en Ciudad Sandino donde había un enfrentamiento entre manifestantes y antimotines y recibió un balazo en el tórax. Fue trasladado al hospital, donde falleció. López trabajaba en reparación y mantenimiento de celulares y según su hermana, su sueño era poner una tienda de celulares y quería ser técnico en informática. “Mi hermano no era un delincuente, trabajaba”, dice.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^441|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172343/vctimas_1_original-8.jpg|caption^null|alt^null|title^Hilton Rafael Manzanarez|description^null” name=”Hilton Rafael Manzanares Alvarado”]

Fue el primer oficial de la Policía que murió durante las protestas. Manzanares Alvarado, originario de Lechecuagos, León, era subinspector de la Dirección de Operaciones Especiales Policiales (DOEP), tenía 33 años y tres hijos.  El oficial murió el 19 de abril en las cercanías de la Upoli a eso de las nueve de la noche, según la Policía Nacional. Tras su muerte fue ascendido a capitán y le dieron la medalla del valor, que fue entregada a sus familiares. “Me acompañaste a todos los viajes que hice a los departamentos siempre con una disciplina intachable”, dijo la jefa policial Aminta Granera durante el homenaje póstumo.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^433|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172333/vctimas_1_original-16.jpg|caption^null|alt^null|title^Jayson Chavarría|description^null” name=”“Un chavalo dicharachero”” pos_in_org=”Jeisson Antonio Chavarría Urbina”]

Manuel Guzmán describe a su sobrino Jeisson Antonio Chavarría, de 24 años, como “un chavalo dicharachero” y con gran espíritu de servicio. Trabajaba como cadete de una mototaxi. Chavarría, de 24 años, murió el sábado 21 de abril en Ticuantepe, Managua, durante una de las protestas en ese municipio. Según Guzmán, su sobrino fue asesinado de un disparo en el sector de Unión Fenosa, cerca de la entrada de la ciudad.  “A veces me decía ideay viejo, me dejaste sin los clientes”, cuenta Guzmán, quien también es cadete de una mototaxi. Su mamá, dice, le había dicho que no fuera a la manifestación.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^446|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172349/vctimas_1_original-3.jpg|caption^null|alt^null|title^Erick Cubillo Solís|description^null” name=”“Era un indignado más”” pos_in_org=”Erick Andrés Cubillo Solís”]

Tenía 36 años y trabajaba de cuadrillero para la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel). Erick Cubillo salió de su casa en Lomas de Guadalupe el viernes 20 de abril diciendo que iba para el hospital, pero al darse cuenta que los antimotines reprimían a los manifestantes en la zona de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) decidió ir a ayudar.  Quienes lo conocían aseguran que siempre fue así, solidario. “Era un indignado más”, dice un sobrino suyo que prefiere guardar el anonimato. Cubillo recibió tres balazos y murió en un centro de salud. Era casado y tenía dos hijos.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^437|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172338/vctimas_1_original-12.jpg|caption^null|alt^null|title^Alvis Molina Hogdson|description^null” name=”“Me lo llegaron a matar”” pos_in_org=”Alvis Yamil Molina Hogdson”]

Alejandra Rocha dice que su amigo Alvis Yamil Molina Hogdson, de 35 años, se destacaba en basquetbol y participaba en algunas ligas. Su pasión por ese deporte quedó truncada la noche del sábado 21 de abril cuando recibió dos disparos: uno en el abdomen y otro en el pecho. Molina, quien vivía en el barrio Batahola Norte, en Managua, decidió manifestarse pacíficamente junto a sus vecinos y realizó una transmisión en directo a través de Facebook donde dijo: “Esto es Batahola Norte, esto es Batahola Sur, juntos en una manifestación pacífica en contra de este gobierno mierda, para que se den cuenta que no somos minúsculos ni mediocres”. Durante la manifestación le dispararon a Molina, quien trabajaba en una imprenta y deja a dos hijos en la orfandad. “De repente pasaron disparando en motocicletas, supuestamente eran los de la juventud sandinista y policías vestidos en civil”, dijo Rocha. “Me lo mataron, porque llegaron a matar. Él (Alvis) no tenía rencillas con nadie”, aseguró el papá de Molina a un medio de comunicación.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^443|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172345/vctimas_1_original-6.jpg|caption^null|alt^null|title^Michael Cruz Sanchez|description^null” name=”“A mí hijo le dispararon con un AK-47 en su corazón”” pos_in_org=”Michael Humberto Cruz Sánchez”]

Michael Humberto Cruz, de 29 años, era comerciante y estudiaba un posgrado en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli). Era habitante del barrio Waspan Sur, en Managua. El viernes 20 de abril decidió unirse a la manifestación que había a las afueras de la Upoli en contra las reformas al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS). Mientras protestaba recibió un disparo en el corazón. “A mi hijo le dispararon con una AK-47 en su corazón. Él no merecía morir así, porque era una buena persona y le truncaron sus sueños de salir adelante con su propio trabajo”, dijo su mamá, Rosa Cruz que llegó a Nicaragua desde California, Estados Unidos, para despedirlo. Cruz llevaba 18 años fuera del país. Salió de Nicaragua para que sus hijos pudieran ser profesionales. “Que deje de decir Rosario Murillo, esa p… de decir que mi hijo Michael era un delincuente, él era un joven trabajador, padre de familia”, aseguró.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^439|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172341/vctimas_1_original-10.jpg|caption^null|alt^null|title^Orlando Pérez Corrales|description^null” name=”“No los voy a perdonar nunca”” pos_in_org=”Orlando Francisco Pérez Corrales”]

Orlando Francisco Pérez Corrales, de 23 años, salió de su casa el sábado 20 de abril en Estelí con una bandera azul y blanco. Iba a participar de una manifestación en su ciudad contra las reformas al INSS. Cuando la protesta iba por el sector del parque central de Estelí recibió una bala en el pecho. Pérez era estudiante de último año de ingeniería en Energías Renovables en la Facultad Regional Multidisciplinaria ( FAREM) en Estelí. “Él no sabía lo que era un arma, no sabía lo que era una marcha. Fue porque iban sus compañeros. Que Dios los perdone a esas personas que mataron a mi hijo, porque yo no los voy a perdonar nunca”, dijo su madre, Socorro Corrales. Pérez, que pertenecía a la pastoral juvenil de la Iglesia Católica, era hijo del Comandante Macario, un exguerrillero sandinista. “Me lo arrancaron de mis entrañas, por (culpa) del presidente y la vicepresidenta que manda a gente a asesinar a los jóvenes. Dios quiera que a este señora, a esta pareja nunca se le mueran sus hijos, nunca los maten, como ella mandó a matar a  mi hijo”, dijo su madre.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^473|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24201142/vctimas_1_original-24.jpg|caption^null|alt^null|title^Darwin Manuel Urbina|description^null” name=”“A mi hermano lo mataron como un perro”” pos_in_org=”Darwin Manuel Urbina”]

Era la noche del jueves 19 de abril. Darwin Manuel Urbina, de 28 años, salía de su trabajo, iba rumbo a su casa. Urbina trabajaba en el área de limpieza de un supermercado de Managua. En su camino de regreso pasó por la zona donde universitarios se enfrentaban con los antimotines en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli). Una bala le pegó en el cuello y murió inmediatamente. “A mi hermano lo mataron como un perro”, dijo su hermana a un periodista de Confidencial mientras recogía el cuerpo en Medicina Legal. “Fueron los antimotines, los antimotines le dispararon. Él muere desangrado, ahogándose a su propia sangre. Mi hermano era un hombre trabajador no era ningún delincuente”, aseguró. Urbina fue el primer muerto confirmado en los enfrentamientos durante las manifestaciones en contra de las reformas a la Seguridad Social.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^436|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172337/vctimas_1_original-13.jpg|caption^null|alt^null|title^vctimas_1_original-13|description^null” name=”“No me lo van a reponer con una disculpa”” pos_in_org=”José Abraham Amador”]

María Amador viajó desde Estados Unidos para sepultar a su hijo. José Abraham Amador, de 17 años, estudiante de cuarto año de secundaria protestaba en Masaya, cerca del mercado de Artesanías, cuando recibió un balazo que le perforó los pulmones. “No me lo van a reponer con una disculpa o que me digan lo siento mucho. Ellos dicen que el pueblo es presidente cuando le conviene y son amables durante las campàñas electorales. Yo voté por Daniel Ortega, porque creía que él era bueno, ahora no soy más sandinista”, dijo su madre.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^429|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172328/vctimas_1_original-20.jpg|caption^null|alt^null|title^Carlos Bonilla|description^null” name=”“Era un muchacho muy activo y muy popular”” pos_in_org=”Carlos Alberto Bonilla López”]

A Carlos Bonilla, de 17 años, le dieron un balazo en el ojo el viernes 20 de abril. Había salido de su casa en Ciudad Sandino, en Managua, a un ensayo de la banda rítmica a la que pertenecía. “Le encantaba tocar el bombo”, cuenta Ileana López, su tía. Sus familiares no saben bien qué fue lo que pasó, pero esa tarde les avisaron que estaba herido. Lo trasladaron al hospital de Ciudad Sandino y luego fue remitido al Lenín Fonseca, donde murió. Bonilla se acababa de bachillerar, en 2017, y estudiaba cursos libres de caja y banco e inglés. “Era un muchacho muy activo y muy popular, el brazo derecha de su mamá”, dice su tía.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^637|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/27181813/11_1_original-1.jpg|caption^null|alt^null|title^Darwin Elías Medrano |description^null” name=”Darwin Elías Medrano”]

Una bandera azul y blanco fue la última foto que Darwin Elías Medrano, de 23 años, puso en su foto de perfil de Facebook. Medrano fue uno de los heridos durante la represión de las tropas antimotines contra los estudiantes que permanecían en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli) la noche del viernes 20 de abril. Le dieron un tiro que lo dejó en coma durante dos días. Medrano falleció en el hospital Lenín Fonseca. “Hoy se rindió Darwin Medrano luego de dos días de lucha por ver una Nicaragua libre”, escribió una familiar suya en redes sociales.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^559|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/26213710/newproject_1_original-1.jpg|caption^null|alt^null|title^Kevin Josué Rivas González|description^null” name=”“Mi primo venía de su trabajo“” pos_in_org=”Kevin Josué Rivas González”]

En la foto de perfil de Facebook de Kevin Josué Rivas, que murió en Managua, hay una foto suya con un marco que tiene la bandera de Nicaragua y un lema que dice: “Que se rinda tu madre”. Desde que iniciaron las protestas en Nicaragua, Rivas compartió noticias y publicaciones donde se mostraba la violencia que había en el país. “Mi primo venía de su trabajo no andaba en ninguna protesta”, publicó una prima suya en redes sociales. Le gustaba el futbol y era fanático del Barcelona. Sus familiares no quisieron brindar declaraciones.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^426|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172324/vctimas_1_original-23.jpg|caption^null|alt^null|title^Harlington López García|description^null” name=”“Se había dado a querer”” pos_in_org=”Harlington Raúl López García”]

Harlington López, de 19 años, no salió solo a la protesta del viernes 20 de abril en Managua. Iban con él al menos 10 miembros de su familia. Llevaba puesta una camiseta roja y un jeans. Ese día estuvieron en el sector de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). De pronto, los antimotines los cercaron, cuenta su tía Hilvia García, que también estaba ahí. “Se hizo una balacera, estaban los antimotines. Todo fue en un abrir y cerrar de ojos, las balas nos cegaron las vistas”, dice. López recibió dos disparos: uno en el pecho y otro en los pies. “Era un buen muchacho, un muchacho sano y se había dado a querer”, dice su tía. López trabajaba en una empresa de diseño gráfico. Su cuerpo fue llevado a Siuna, de donde era originario.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^434|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172334/vctimas_1_original-15.jpg|caption^null|alt^null|title^Juana Francisca Aguilar|description^null” name=”“Era una muchacha tranquila“” pos_in_org=”Juana Francisca Aguilar Cano”]

Juana Francisca Aguilar, de 19 años, originaria de Jinotepe, Carazo, era miembro de la Dirección de Operaciones Especiales Policiales (DOEP). Tenía apenas nueve meses en las filas policiales, había ingresado en julio de 2017. Aguilar, hija de un policía, murió de un disparo en un enfrentamiento con protestantes en el sector de la rotonda Cristo Rey en Managua el sábado 21 de abril. Tras su muerte, la Primera Comisionada Aminta Granera entregó a su madre Carina Cano el grado póstumo de inspectora y la medalla al Valor Subcomisionado Juan Ramón Tórrez. Aguilar dejó en orfandad a un niño de tres años.  “Era una muchacha bien apartada, contenta, era tranquila, dice su primo Pedro Catalino Ruiz.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^532|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/26193825/newproject_1_original-7.png|caption^null|alt^null|title^Carlos Manuel Sandino Hernández|description^null” name=”“Él nada tuvo que ver en las protestas”” pos_in_org=”Carlos Manuel Sandino Hernández”]

Carlos Sandino tenía 39 años y trabajaba en una peletería. El sábado 21 de abril a eso de las 9:00 de la noche caminaba cerca de la entrada del barrio Fátima, en Masaya, cuando recibió un disparo en la espalda. Sus familiares no entienden por qué lo mataron si él ni siquiera estaba participando de las manifestaciones. “Él nada tuvo que ver en las protestas porque venía para la casa, hasta pasó comprando comida. Al rato me avisaron los vecinos que a Carlos lo mataron”, dice Zulema Sandino, su hermana, que cuenta además que, tras ser herido, unos policías intentaron llevárselo, pero un sobrino lo impidió.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^618|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/27162220/11_1_original.jpg|caption^null|alt^null|title^Roberto Carlos García Paladino|description^null” name=”Roberto Carlos García Paladino”]

La madrugada del lunes 23 de abril,  Roberto García, de 40 años, se encontraba, junto a otros vecinos, resguardando un supermercado cerca del barrio San José Oriental. Querían evitar que fuese saqueado como había ocurrido el domingo con varios establecimientos en Managua. Según la versión de los pobladores, en la madrugada pasaron por la zona varias camionetas con antimotines, quienes comenzaron a disparar. García resultó herido de bala. Según los vecinos, tras herirlo, los antimotines lo subieron a una de las camionetas. Lo siguiente que se supo de él es que el cuerpo estaba en el Instituto de Medicina Legal en Managua (IML), donde fue entregado a sus familiares. Tenía dos impactos de bala.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^515|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24232647/CRUZ-01.png|caption^null|alt^null|title^CRUZ-01|description^null” name=”“Lo mataron por decir: ‘no estoy de acuerdo con este régimen’”” pos_in_org=”Jonathan Steven Valerio López”]

Dos disparos en el cuello acabaron la vida de Jonathan Valerio, de 20 años,soldador. Participaba en una protesta que realizaban pobladores frente al hospital Manolo Morales en Managua cuando le dispararon. “A mi hermano lo mataron por decir: ‘no estoy de acuerdo con este régimen’. No debe quedar impune su asesinato”, dice Víctor Valerio López, su hermano. Los médicos del hospital, se queja su hermano, tardaron en atenderlo.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^427|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172326/vctimas_1_original-22.jpg|caption^null|alt^null|title^Francis Giovanny Sobalvarro|description^null” name=”Francisco Giovanny Sobalvarro Altamirano”]

Francisco Sobalvarro salió a protestar porque su abuela Luisa Altamirano iba a ser afectada con las reformas a la Seguridad Social. Vivía en el barrio Nuevo, de Sébaco, Matagalpa, en casa de sus abuelos Claudio Sobalvarro y Luisa Altamirano. El viernes 20 de abril durante la manifestación, a la que asistió y que fue reprimida por turbas orteguistas, recibió varios impactos de bala. Sobalvarro fue enterrado el domingo 22 de abril y los pobladores de la zona organizaron una vigilia en su honor.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^430|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24172329/vctimas_1_original-19.jpg|caption^null|alt^null|title^Hammer García|description^null” name=”“Él no era ningún vago, ningún delincuente”” pos_in_org=”Hammer Joel García Salinas”]

Hammer Joel García tenía 19 años, trabajaba en una zona franca y los domingos le gustaba jugar futbol con sus amigos de la iglesia católica a la que asistía. El sábado 21 de abril participó en una de las protestas en Tipitapa y recibió un balazo que se alojó entre los pulmones. “Él no era ningún vago, ningún delincuente; él iba a protestar”, dice su hermana Kelly García.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^515|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24232647/CRUZ-01.png|caption^null|alt^null|title^CRUZ-01|description^null” name=”Jairo Hernández”]

Tenía 24 años y era habitante del barrio 26 de febrero, en Masaya. El viernes 20 de abril, en la zona del Mercado de Artesanías, Jairo Hernández recibió un disparo en la cabeza. Tras ser herido, fue trasladado al hospital Humberto Alvarado de Masaya donde murió. Sus familiares no quisieron brindar declaraciones.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^665|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/27223949/11_1_original-3.jpg|caption^null|alt^null|title^Izmael Pérez Vílchez|description^null” name=”Izmael Pérez Vílchez”]

Izmael José Pérez, de 32 años, murió de un disparo en la mandíbula en el barrio La Fuente la mañana del domingo 22 de abril. Ese día salió temprano de la ferretería en la que trabajaba porque habían cerrado por los saqueos que ocurrían en Managua. Cuando iba para su casa,  Pérez se topó con pobladores que intentaban saquear un supermercado ubicado en el barrio La Fuente, en Managua, y decidió resguardarlo junto a otros pobladores. Minutos después, en un enfrentamiento, Pérez resultó herido y después murió en el hospital Manolo Morales, donde fue trasladado.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^666|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/27224258/11_1_original-4.jpg|caption^null|alt^null|title^Edwin Bismarck Gómez|description^null” name=”“Lo hizo como un héroe, él no se rindió”” pos_in_org=”Edwin Bismarck Gómez”]

“Ya no voy a ir, no te estés preocupando, no voy a salir”, le dijo Edwin Gómez, de 33 años, a su pareja Rosaura Chavarría el domingo 22 de abril, según un relato publicado en un medio de comunicación. Esa misma noche, Gómez estaba internado en la sala de Cuidados Intensivos en el Hospital Alemán Nicaragüense. Esta es la historia de cómo terminó ahí: llevaba días participando en las protestas en contra del gobierno y el domingo le había dicho a su pareja que no iría más, pero se dio cuenta del ataque de la policía a los estudiantes de la Upoli y fue. En los enfrentamientos recibió dos balazos. Tres días después de haber sido internado murió. “Si Dios quiere ya está descansando en paz, porque lo hizo como un héroe, él no se rindió, hasta el final”, dice Chavarría. Gómez era obrero de la construcción y tenía cuatro hijos.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^663|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/27223144/11_1_original-2.jpg|caption^null|alt^null|title^Marcos Samorío|description^null” name=”“Dios quiera que toda esa sangre se abone en algo”” pos_in_org=”Marcos Antonio Samorío Anderson”]

Marcos Antonio Samorío Anderson, de 30 años, fue asesinado de tres balazos el sábado 21 de abril, cuando pasaba por el sector de los semáforos del Zúmen, en Managua, donde se realizaba un plantón. Su familia lo reportó como desaparecido y lo encontraron muerto en el Instituto de Medicina Legal. “Es triste porque son jóvenes que son el futuro de mañana (…) Dios quiera que toda esa sangre que se ha derramado se abone en algo (…) como decía el difunto Pedro Joaquín Chamorro, que un día Nicaragua sea República”, aseguró Francisca Esperanza Torrez, abuela y madre de crianza de Samorío.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^667|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/27224601/11_1_original-5.jpg|caption^null|alt^null|title^Nesken Eliezer Velásquez|description^null” name=”Nesken Eliezer Velásquez”]

Nesken Eliezer Velásquez, 27 años, participó en una protesta la noche del sábado 21 de abril que se realizó en Mateare, Managua. Ahí, le dieron un tiro en la cabeza. Tras ser herido, fue trasladado al hospital Lenín Fonseca. Un día después murió. Juan Carlos Arce, coordinador del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), denunció que su familia fue obligada por un policía a firmar un documento en el que renunciaban a su derechos de interponer una denuncia y desistían a que su cuerpo fuera llevado a Medicina Legal. “Evidentemente son acciones de Estado dirigidas a que estos casos queden en la impunidad”, dijo Arce.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^681|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/04001335/DannyStanleyRivas.jpg|caption^null|alt^null|title^DannyStanleyRivas|description^null” name=”“Siempre apoyó a los estudiantes”” pos_in_org=”Danny Stanley Rivas”]

Era pintor. Tenía 25 años. Era soltero. A Danny Stanley Rivas lo mató un policía, dice Richard Henríquez, su hermano. Iba encapuchado y desde una camioneta le disparó con una escopeta en el estómago. El 22 de abril Rivas se había unido a una manifestación que se daba en el barrio Ayapal, en Managua. “Siempre apoyó a los estudiantes y él salió de la casa a apoyar las marchas”, dice Henríquez.Tras ser herido lo trasladaron en una motocicleta al Hospital Alemán Nicaragüense. Iba consciente. Al día siguiente cayó en coma y ese mismo día murió.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^677|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/03212229/Nelson.jpg|caption^null|alt^null|title^Nelson|description^null” name=”“Mi hijo no se merecía eso”” pos_in_org=”Nelson Téllez Huete”]

Estaba en el lugar equivocado a la hora equivocada. “Mi hijo no se merecía eso. Era un hombre trabajador. Padre de familia y no andaba en ninguna protesta”, dice Martha Huete Pavón. Su hijo, Nelson Téllez, de 35 años, fue herido de bala en el pecho el pasado 20 de abril en Ciudad Sandino y murió el miércoles 2 de mayo en el hospital Lenín Fonseca. Era taxista y ese día regresaba a su casa tras guardar el vehículo en el que trabajaba. “Él salió a trabajar como siempre para ganarse el pan de cada día”, cuenta su madre, que responsabiliza a la Policía Nacional de su muerte. “Ellos eran los que andaban armados. Nadie más”, asegura. Téllez deja a cuatro hijos en la orfandad.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” name=”“Era un hombre luchador”” pos_in_org=”Lester Adán Vindel Picado” image=”id^683|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/04001356/LestherVindelPicado.jpg|caption^null|alt^null|title^LestherVindelPicado|description^null”]

El sábado 21 de abril, Lester Adán Vindel, de 37 años, comerciante de repuestos de bicicleta del mercado Oriental, fue junto a su esposa Elieth Pérez a llevar víveres a los universitarios que estaban atrincherados en la Upoli. También iba el hijo de Pérez y dos trabajadores más. “Era un hombre luchador conmigo, trabajamos juntos de lunes a domingo, inseparables”, dice su esposa que se quedó esperándolos en la camioneta mientras iban a realizar la entrega. Media hora después solo regresaron los trabajadores, Pérez se quedó esperando a su esposo y a su hijo toda la noche, pero nunca llegaron. Los encontró luego: A su esposo muerto por un disparo en el pecho en el hospital Alemán Nicaragüense y a su hijo detenido en las celdas de Auxilio Judicial. Según el relato del hijo, ese día, la Policía subió a Vindel a una patrulla y no supo más de él.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^685|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/04001910/JesnerJosu%C3%A9.jpg|caption^null|alt^null|title^JesnerJosué|description^null” name=”“Me lo mataron a balazos”” pos_in_org=”Jesner Josué Rivas”]

“Yo lo crié de pequeño, lo seguí criando hasta la fecha que me lo quitaron”, dice Norlan Rodríguez. Se escucha acongojado. Su sobrino Jesner Josué, de 16 años, que cursaba sexto grado de primaria, murió el pasado 22 de abril. El muchacho había decidido ir con unos amigos a mirar un enfrentamiento entre la policía y los pobladores cerca del barrio La Fuente, en Managua. “La gente dice que venía corriendo y la policía venía tirando balazos”, dice. Recibió un tiro en el brazo izquierdo, fue trasladado al hospital Manolo Morales en la capital, pero no aguantó la operación. Murió desangrado. En el acta de defunción, cuenta el tío, los médicos dijeron que su sobrino tenía una herida hecha con un arma blanca. “¿Cómo le van a poner eso?”, dice indignado. “Si saben que todo el mundo miró que me lo mataron a balazos”.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^515|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24232647/CRUZ-01.png|caption^null|alt^null|title^CRUZ-01|description^null” name=”“Era un hombre bueno y bien trabajador”” pos_in_org=”José Alfonso Ramírez González”]

La noche del pasado viernes 20 de abril José Ramírez González, de 33 años, llegó hasta Waspán Sur a visitar a su mamá. Ahí, los vecinos estaban protestando y él decidió unirse. “El se dejó ir a esa esquina. Se puso a llevar llantas y a protestar contra lo que le estaban haciendo con los jóvenes”, cuenta su pareja Lesvia del Rosario Silva que llegó a buscarlo a la zona, pero él se rehusó a irse. Era operario de la Alcaldía de Managua. “Era un hombre bueno y bien trabajador”, dice Silva. De pronto, varios antimotines y policías llegaron al barrio y abrieron fuego en contra de los pobladores, quienes intentaron huir. Ramírez resultó herido. Recibió dos balazos: uno en la espalda y otro cerca de la cadera. Tras ser herido, según Silva, los oficiales subieron a Ramírez en una patrulla y los familiares lo encontraron en el hospital Alemán Nicaragüense. Ramírez murió el domingo. “Él no era ningún vago, le dolía la injusticia”, asegura.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^704|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/14222151/11_1_original-8.jpg|caption^null|alt^null|title^César Castillo Castillo|description^null” name=”“Yo lo que quiero es que se haga justicia”” pos_in_org=”César Noé Castillo Castillo”]

El viernes 20 de abril, César Noé Castillo Castillo, de 42 años, regresaba a casa tras salir de su trabajo en una fábrica de puros cuando al pasar por el parque central de Estelí recibió un disparo que le perforó el pulmón. 22 días después, luego de varias complicaciones médicas debido a la herida, murió el 12 de mayo en su casa producto de un paro respiratorio. El día que ocurrieron los hechos, la policía reprimía a los manifestantes que pedían la cancelación de las reformas al Seguro Social. El mismo día y casi en el mismo lugar donde Castillo recibió el tiro que, según sus familiares, salió del segundo piso de la Alcaldía de Estelí, también dos universitarios murieron de certeros disparos en la cabeza. “Yo lo que quiero es que se haga justicia, que paguen por la muerte de mi hermano” dijo Miriam Castillo.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^696|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/04213103/CelsoD%C3%ADazP.jpg|caption^null|alt^null|title^CelsoDíazP|description^null” name=”“No entiendo por qué dispararon”” pos_in_org=”Celso Josué Díaz Sevilla”]

Le decían “Checho”, tenía 19 años, y en unos meses sería papá. Celso Josué Díaz vivía en Mateare, Managua y trabajaba en un supermercado. El pasado sábado 21 de abril, tras participar en una manifestación decidió quedarse platicando sobre la carretera nueva a León con unos amigos. Jimmy Lezama, su hermano, cuenta que sus amigos le dijeron que oficiales de la Policía Nacional llegaron al lugar en dos motocicletas y en una camioneta de la Alcaldía y abrieron fuego. Díaz recibió un disparo en la espalda. Murió desangrado. “Yo no entiendo por qué dispararon. Eso prácticamente fue una cacería. Desde que ellos llegaron, llegaron disparando”, asegura Lezama. La familia acudió a la Policía Nacional para denunciar el hecho y pedir una investigación. La policía nunca llegó.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^857|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24230333/JimmyParajaonB.jpg|caption^null|alt^null|title^JimmyParajaonB|description^null” name=”“Él estaba llevando víveres”” pos_in_org=”Jimmy Parajón”]

“Mirá, necesitamos refuerzos. Estamos en la lucha. Estamos en el vergueo”, fueron las últimas palabras que Jimmy Parajón, de 35 años, le dijo a su hermano Yader vía telefónica. Parajón recibió un balazo en el pecho el 11 de mayo en el sector de la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli) cuando apoyaba a los universitarios que están atrincherados en ese centro de estudios. Para su familia, Parajón era un hombre alegre, respetuoso y bondadoso. “Él era cristiano evangélico. Él estaba en una congregación en la que tienen una proyección social y hay fotos donde él está llevando víveres a los hospitales y donde está dando la Palabra”, dijo su hermano Yader Parajón. Parajón deja a cinco hijos en la orfandad.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^515|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24232647/CRUZ-01.png|caption^null|alt^null|title^CRUZ-01|description^null” name=”“Él era un trabajador, no era un vago”” pos_in_org=”José Israel Cuadra”]

José Cuadra, de 49 años, trabajaba como vigilante en el Mercado Oriental y fue asesinado la madrugada de 14 de mayo cuando se dirigía hacia su casa a bordo de una camioneta.  Miriam Contreras, viuda de Cuadra, relata que en el trayecto unas cincuenta personas que estaban escondidas dispararon a la camioneta en la que su esposo viajaba como pasajero y lo hirieron en la cabeza. “Yo aseguro que son los de la Juventud Sandinista, ellos fueron quienes apuntaron y lo mataron ahí (…) yo pido justicia, que eso no se quede así. Él era un trabajador, no era un vago como son ellos”, denunció Contreras. Cuadra fue trasladado al Hospital Vivian Pellas, donde falleció.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^515|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24232647/CRUZ-01.png|caption^null|alt^null|title^CRUZ-01|description^null” name=”Apoleón Delgadillo”]

Apoleón Delgadillo murió tras sufrir quemaduras graves en el incendio de Radio Darío, en León. Según el director de la emisora radial, Aníbal Toruño, Delgadillo fue contratado para provocar el incendio, junto a Jimmy Paiz, que también murió.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” name=”Alexander Flores” image=”id^515|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24232647/CRUZ-01.png|caption^null|alt^null|title^CRUZ-01|description^null”]

Alexander Flores, de 25 años, iba a unirse a los pobladores que protegían un supermercado de ser saqueado el domingo 22 de abril en el barrio Waspan Sur de Managua. Antes de llegar al lugar, Flores recibió un disparo en la cabeza.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^515|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24232647/CRUZ-01.png|caption^null|alt^null|title^CRUZ-01|description^null” name=”Jimmy Paiz”]

Jimmy Paiz, de 53 años, resultó con quemaduras graves en el incendio que consumió las instalaciones de Radio Darío, en León, el pasado viernes 20 de abril. Murió días después. Aníbal Toruño, director de la emisora radial, aseguró que Paiz fue contratado para esparcir gasolina en las instalaciones de la radio y fue alcanzado por las llamas cuando otra persona lanzó un mortero. “Yo ya los perdoné y saben por qué los perdoné porque son gente sencilla, son gente humilde les habían pagado 500 córdobas para matar, para destruir”, denunció Toruño ante el Cenidh.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^708|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/14223526/11_1_original-9.jpg|caption^null|alt^null|title^Kevin Joel Valle|description^null” name=”“El quería una Nicaragua libre”” pos_in_org=”Kevin Joel Valle”]

Kevin Joel Valle falleció el pasado 11 de mayo tras ser herido de bala cerca del colegio República de Argentina, en Managua. Jennifer López, su novia, dice que ese día estaba jugando futbol con los amigos, pasó una camioneta y, a pesar de que intentó esconderse, le dispararon en la espalda. Murió en el hospital Alemán Nicaragüense mientras esperaba ser atendido. Valle tenía 18 años y estaba en quinto año de secundaria. Sus amigos y familiares lo conocían como “El chatel”. “El quería una Nicaragua libre, le dolía lo que estaba pasando con su país”, dice López. Valle fue enterrado en la comunidad La Gateada, en Chontales.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^789|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/17192932/EliecerAguiirre.jpg|caption^null|alt^null|title^EliecerAguiirre|description^null” name=”“Ellos salen y uno no se da cuenta de lo que están haciendo”” pos_in_org=”Eliécer Aguirre Centeno”]

Eliécer Aguirre tenía 20 años, vivía en el barrio El Porvenir en Sébaco, Matagalpa, al norte de Nicaragua y el lunes 14 de le dieron un tiro en la cabeza. Estaba en un tranque en el puente sobre la carretera Panamericana en Sébaco. “Usted sabe cómo son los jóvenes y desgraciadamente recibió ese disparo. No puedo decir si él andaba (en la protesta) porque ellos salen y uno no se da cuenta de lo que están haciendo, pero quizá haya andado”, dice su padre de crianza Rodrigo Aguirre. El muchacho fue trasladado al hospital Lenín Fonseca, en Managua, y murió un día después. Su padre denunció que las autoridades del hospital quisieron condicionar la entrega del cuerpo de su hijo a cambio que firmara un acuerdo en el que le pedían desistir de interponer una denuncia por su muerte.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^786|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/17192715/CarlosMirandac.jpg|caption^null|alt^null|title^CarlosMirandac|description^null” name=”“Una persona súper servicial y amable”” pos_in_org=”Carlos Alberto Miranda”]

Carlos Miranda, de 19 años, trabajaba en un taller de costura de trajes deportivos. “Quería formar un hogar con su pareja, terminar sus estudios y salir adelante por sí solo”, dice su primo, Kenneth Sánchez. La madrugada del viernes 10 de mayo lo hirieron mientras resguardaba las instalaciones de la delegación del distrito VI de Managua. Sánchez dice que a su primo le dispararon en el pecho, lo hicieron desde una camioneta. Murió por una hemorragia interna, mientras era trasladado a un hospital. “Lo único que pedimos toda la familia es justicia. Porque él no era un vago, era un joven trabajador”, asegura su primo quien lo recuerda como “una persona súper servicial y amable. Muy luchadora”.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^787|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/17192739/Humbertoreyes.jpg|caption^null|alt^null|title^Humbertoreyes|description^null” name=”“Me lo mataron como un animal”” pos_in_org=”Humberto Antonio Parrales Reyes”]

“Él era mi padre, él no merecía morir así, me lo mataron como un animal, todo acribillado, todo moreteado”. Es el lamento de Meylin Parrales, hija de Humberto Parrales que murió a manos de grupos paramilitares el miércoles 16 de mayo. Parrales era uno de los atrincherados en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), acompañaba a su hijastro Noel Calderón Lagos. La madrugada del miércoles fue a la zona de Bello Horizonte en Managua para buscar una pastilla porque tenía dolor de estómago. Cerca de la rotonda, unos sujetos que viajaban en una camioneta le dispararon y le dieron una cuchillada que le perforó el pulmón. Parrales era originario de Tipitapa y trabajaba en una empresa de bebidas en la capital.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” name=”Noel Calderón Lagos” image=”id^515|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24232647/CRUZ-01.png|caption^null|alt^null|title^CRUZ-01|description^null”]

Noel Calderón murió el pasado 16 de mayo cuando estaba con su padrastro Humberto Parrales cerca de la rotonda en Bello Horizonte. Habían salido de la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli) a comprar una pastilla para el dolor de estómago cuando un grupo de paramilitares les dispararon desde una camioneta. Calderón fue trasladado a un hospital capitalino donde su mamá llegó a retirar el cuerpo. Su cuerpo y el de su padrastro fueron llevados a la Upoli, donde les rindieron un homenaje.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^515|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24232647/CRUZ-01.png|caption^null|alt^null|title^CRUZ-01|description^null” name=”Gerald Antonio Campos”]

Gerald Antonio Campos, de 30 años, salió de su trabajo el pasado 21 de abril. Pasó cerca de un enfrentamiento que había en el barrio Andrés Castro entre pobladores y antimotines. Recibió un disparo que le atravesó el tórax y le perforó un pulmón. Su cuerpo quedó tendido en el suelo, aseguró al diario HOY un hermano de Campos que pidió el anonimato.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^515|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24232647/CRUZ-01.png|caption^null|alt^null|title^CRUZ-01|description^null” name=”Holman Eliézer Zeledón”]

Holman Eliézer Zeledón, 29 años, murió la madrugada del miércoles 16 de mayo en un hospital de Matagalpa. Su fallecimiento lo anunció el alcalde orteguista de esa ciudad Sadrach Zeledón, quien aseguró que fue herido con un arma de fuego el pasado 14 de mayo en Sébaco.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” name=”José Alfredo Urroz Jirón” image=”id^515|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24232647/CRUZ-01.png|caption^null|alt^null|title^CRUZ-01|description^null”]

Era docente de la escuela Carlos Fonseca en Matagalpa. José Urroz murió en el hospital Lenín Fonseca, en Managua, adonde fue trasladado luego de ser herido de bala en la cabeza en enfrentamientos entre manifestantes y antimotines y paramilitares. La muerte de Urroz fue confirmada por el alcalde orteguista Sadrach Zeledón.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^515|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24232647/CRUZ-01.png|caption^null|alt^null|title^CRUZ-01|description^null” name=”Wilder Reyes Hernández”]

Wilder Reyes Hernández era empleado de la alcaldía de Matagalpa. El martes 15 de mayo, presuntamente recibió balazos en el abdomen durante uno de los enfrentamientos entre pobladores, antimotines y grupos paramilitares.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^790|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/17193025/HeribertoRodriguez.jpg|caption^null|alt^null|title^HeribertoRodriguez|description^null” name=”“Él era una persona valiente”” pos_in_org=”Heriberto Antonio Rodríguez”]

“Hijueputa lo mataste. Estas matando a tu pueblo”, se escucha en un video que circula en las redes sociales. Tendido en el piso estaba Heriberto Rodríguez, de 49 años, conductor de trailer. Acaba de recibir un tiro en la cabeza. Era sábado 12 de mayo y Rodríguez había salido de su casa para para observar la represión que vivían los manifestantes por parte de antimotines y grupos paramilitares en Masaya. “El era una persona valiente, de armas tomar”, dice su hija Katherine Rodríguez, pero le había prometido que no se iba a involucrar en nada porque ya estaba viejo. “Era una persona alegre, que siempre ayudaba a los demás, le gustaba hacer bromas y le gustaba molestarme. Me llamaba su princesa y que yo era el amor de su vida”, dice su hija, que denunció que en el acta de defunción de su padre no detallaron que tuvo una muerte violenta. “No quisiera sacarle la bala, no quisieron entregar las placas que le hicieron a mi papa”, asegura.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” image=”id^515|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24232647/CRUZ-01.png|caption^null|alt^null|title^CRUZ-01|description^null” name=”Ángel Reyes”]

Tenía 16 años y era estudiante de secundaria en Managua. El pasado 17 de mayo, Ángel Reyes estaba en una de las barricadas en el sector de la Universidad Politécnica de Nicaragua cuando un bus conducido por un miembro de la Juventud Sandinista le pasó encima. El joven resguardaba una de las barricadas junto a otros estudiantes para evitar el ingreso de las fuerzas policiales y de las turbas orteguistas al recinto universitario.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” name=”“Él no andaba protestando”” pos_in_org=”Javier Alexander Munguía” image=”id^847|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24192041/JavierMunguia.jpg|caption^null|alt^null|title^JavierMunguia|description^null”]

A Javier Munguía, de 19 años, su familia lo reportó como desaparecido el pasado 8 de mayo. Su mamá, Margarita Mendoza, lo buscó en hospitales y delegaciones de la Policía Nacional. Diez días después lo encontró, en el Instituto de Medicina Legal (IML), donde días antes le habían negado que el cuerpo de su hijo estuviera ahí. Su caso fue el primero que verificó la delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Los familiares de Munguía aseguran que su cuerpo tenía señales visibles de tortura. Según la autopsia del IML el joven tuvo una muerte natural, sin embargo un forense privado determinó que fue estrangulado. Janette García cuenta que su primo pasaba cerca de la Universidad Politécnica de Nicaragua cuando la policía lo detuvo. “Él no andaba protestando, ahora ellos dicen que él andaba robando, se contradicen a cada rato, porque además dicen que fue una muerte natural, que le dio un infarto, pero si fue un infarto ¿por qué tiene el rostro desfigurado? ¿Por qué tiene fracturas y moretones?, Que me expliquen por qué”, dijo García.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” name=”“Le pegaron un balazo en la cabeza”” pos_in_org=”Manuel de Jesús Chávez Ramírez” image=”id^848|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24192043/ManuelChavez.jpg|caption^null|alt^null|title^ManuelChavez|description^null”]

Manuel Chávez, de 31 años, cursaba tercer año de Medicina en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (Unan-León). Vivía en el barrio Azarías H. Pallais y el miércoles 23 de mayo recibió un disparo en la cabeza durante un ataque de la policía y turbas orteguistas en esa ciudad. “Nos dimos cuenta en las redes sociales que Manuel había fallecido, le pegaron un balazo en la cabeza”, aseguró un primo suyo, quien reconoció su cuerpo en el hospital de León.

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[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h3″ team_member_name_color=”#ffffff” name=”“Sabemos que son asesinos”” pos_in_org=”Luis Ramón Alvarado Cruz” image=”id^515|url^https://s3-us-west-2.amazonaws.com/sitio-multimedialp/multimedia/wp-content/uploads/2018/04/24232647/CRUZ-01.png|caption^null|alt^null|title^CRUZ-01|description^null”]

Luis Ramón Cruz Alvarado era mecánico y tenía 30 años. El miércoles 23 de mayo regresaba de su trabajo hacia su casa en una bicicleta recibió un tiro en el pecho cuando pasaba cerca de un tranque en el barrio San Agustín, en Chinandega, donde turbas orteguistas atacaban a los pobladores. Murió a eso de las 11:30 de la noche. Luis Manuel Cruz reconoció el cuerpo de su hijo a través de unas fotografías que le mostraron los médicos, ya que no permitieron que entrara a la morgue. “Como ya lo mataron ellos quieren hacer como que no son ellos, sabemos que son asesinos estos hijos de puta que siempre me han caído mal”, dijo.

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El equipo de trabajo

[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h6″ team_member_name_color=”#eaeaea” name=”Dora Luz Romero” pos_in_org=”Jefa de Información” team_css=”.vc_custom_1524859786840{padding-top: 0px !important;}”][/ult_team]
[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h6″ team_member_name_color=”#eaeaea” name=”Juan Carlos Bow” pos_in_org=”Editor”][/ult_team]
[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h6″ team_member_name_color=”#eaeaea” name=”Moisés Martínez” pos_in_org=”Editor”][/ult_team]
[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h6″ team_member_name_color=”#eaeaea” name=”Isela Baltodano” pos_in_org=”Redactora”][/ult_team]
[ult_team img_hover_eft=”” team_member_name_tag=”h6″ team_member_name_color=”#eaeaea” name=”Yubelka Mendoza” pos_in_org=”Redactora”][/ult_team]

Sergio Ramírez: “Me siento un hijo de Cervantes y Darío”

Sergio Ramírez: “Me siento un hijo de Cervantes y Darío”

El escritor nicaragüense, Cervantes 2017, desentraña su mundo literario

El final más famoso de todos los tiempos es de los cuentos de hadas. Sergio Ramírez (Masatepe, 1942) se apura a decir: “…Y fueron felices para siempre”, pero casi de inmediato el escritor nicaragüense, el primer centroamericano en ganar el Premio Cervantes, dice que le atrae la realidad por razones relacionadas a su anormalidad, una historia de traiciones, ambición sin límites e irrespeto a la legalidad, que ha estado siempre presente en América Latina.

La obra de Ramírez -unos 60 volúmenes entre cuentos, novelas y ensayos, traducidos a 17 idiomas- suma personajes de la más variada procedencia. En sus páginas, puede aparecer un expolicía que se ocupa en su retiro de investigar casos privados; o un envenenador que encanta, engaña y elimina a sus víctimas y que se ha convertido con el paso del tiempo en una leyenda en León, al occidente del país. Otro día la imaginación ocupa a un dictador o al poeta genio Rubén Darío.

Ramírez, que fue vicepresidente de Nicaragua de 1984 a 1990, trabaja en su despacho todas las mañanas desde las siete, con una docena de libros y un cuadro de su esposa Gertrudis Guerrero Mayorga, pintado por Dieter Masuhr, un amigo alemán de la familia, que es testigo de sus invenciones desde una pared cercana. Vive en el reparto Los Robles, en Managua, donde los últimos 22 años, ha contado decenas de historias, en sus novelas o cuentos, o en sus artículos periodísticos.

El inspector Dolores Morales, personaje de una de sus novelas, es un hombre de ilusiones perdidas, que camina falseando – apoyado en una prótesis- ; se moviliza en su carro Lada en una capital caótica, con árboles metálicos color fucsia, celeste, o amarillo sobre las vías principales, mandados a colocar ahí por la primera dama según la narración del libro “Ya Nadie Llora por mí”, el cual al escribirlo lo hace sentir un cronista, según dice en esta entrevista en la que describe su mundo literario.

¿Qué diría usted de su relación con la literatura? ¿Le ha hecho feliz?

Es una casa a la que he entrado. Al principio las veces que podía, hoy ya no me gusta salir de ella, que la vida está siempre llena de alternativas, accidentes, opciones, pero mi opción mayor siempre fue la literatura desde que era adolescente. Esta disposición que uno trae, y que algunos llaman vocación y que yo llamo necesidad, que es la de contar historias, contar a otros lo que uno piensa que vale la pena que el otro sepa.

¿Usted lo aprendió de alguien en su casa, es talento suyo o una mezcla de todo?

Uno siempre está oyendo contar historias, desde la cocinera que siempre está contando cuentos de miedo, que lo hace a uno temblar de noche ya acostado en la cama recordando los cuentos de la cegua, la carreta nagua, que es lo que uno oye de niño; los cuentos de camino. Todo eso se va urdiendo en la cabeza como una plataforma de lanzamiento de quien va ser luego un escritor. Son historias que despiertan la imaginación y luego mis tíos músicos, que eran grandes contadores de historia, pero eran historias cuyos personajes eran ellos mismos, riéndose de las desgracias que le ocurrían. Y reírse de la desgracia propia es el mejor sentido del humor que puede haber.

En su pueblo natal Masatepe cuentan que varios personajes de sus novelas existieron. ¿En “Un baile de Máscaras” el señor que cava los excusados existió?

Me acuerdo de este señor que se llamaba Irineo, que yo le puse de la Oscurana. Había gente que se encargaba de eso. Se cavaban pozos de agua potable también. Era un oficio muy común en aquellos tiempos de mi infancia. Tiene muchas ventajas nacer en un pueblo pequeño, porque un pueblo pequeño es una red de imaginación y uno conoce a los personajes. Era un pueblo donde todo mundo se conocía por sus apodos. Mi padre, que tenía mucho sentido del humor también, y que tenía una tienda frente al parque, anotaba a sus clientes que sacaban crédito, por sus apodos no por sus nombres.

¿Había apodos de todo tipo?

Muy variados y muy risibles. Quizás de ahí viene que en mi novela (Un baile de Máscaras) yo nombro a la gente por los apodos.

Alguien me decía que había existido también el sacerdote de esta misma novela

Era muy amigo de mis padres. En semana santa, cuando había mucha venta, o en navidades, él llegaba a ayudar a vender (en la tienda familiar). Lo recuerdo muy bien. Era un hombre bondadoso, muy buena persona. Era amigo de mi padres, de mis tíos músicos, que conocían muy bien lo que ellos llamaban su debilidad, pero lo respetaban mucho. Siempre los personajes de una novela no nacen completamente de la imaginación, sino de personajes reales. A veces uno combina varios personajes reales para ir a dar al personaje que se queda en las páginas del libro.

Llama también la atención que usted escribe sobre personajes anónimos, que son protagonistas de las noticias de los diarios, ¿por qué?

Porque en los pequeños seres, como decía (Antón) Chéjov, está la vida y siempre me fascina a mí el hecho de que sean los más humildes, los pequeños, los que siempre son afectados por el destino, y que vamos a decir en este sentido el poder. Cuando el poder desata su furia, y sobre todo el poder arbitrario, ¿quiénes son los que más sufren? Los pequeñitos que decía el Padre Azarías Pallais.

¿Cuál personaje de sus libros es su favorito?

Quizás Oliverio Castañeda es el personaje que más trabajo me dio en componer. Vamos a ver: un asesino -alguien que mata estrangulando a alguien o pegándole un balazo- mata a mano desnuda y uno sabe que es el asesino, pero no es tan atractivo para mí como un criminal que mata con veneno y se esconde detrás de una cortina de cordialidad, de simpatía, y, mientras engaña, mata o viceversa y quiere usar ardides para colocar el veneno. Son asesinos inteligentes y en el caso de Castañeda era un hombre atractivo físicamente, cordial , tenía carisma, encantaba a hombres y mujeres su manera de ser.

¿Cómo contribuye la literatura para convertir a personajes como Oliverio Castañeda en leyenda?

Los personajes, que están en la memoria de la gente, se vuelven inextinguibles. Este es un caso que ocurrió en los años 30 (del siglo pasado) y todavía uno pregunta en las calles de León, por Castañeda, y la gente sabe perfectamente quién es. Esto de las flores no es ninguna leyenda. El día de los muertos–dos de noviembre– se han publicado fotografías con la tumba de Castañeda enflorada. Antes se decían que eran antiguas enamoradas de él, o simpatizantes, pero hoy ya todos los que conocieron a Castañeda desaparecieron hace tiempo. Es algo que se transmite de generación en generación: esta admiración o este desprecio por Castañeda. Se abrieron bandos distintos en la ciudad, unos a favor y otros en contra. Pero quizás la virtud de esta novela es que supo empalmar con un personaje que estaba arraigado popularmente.

Algunos de sus familiares recuerdan que usted tenía mascotas con el nombre de Oliverio

Aquí teníamos en la casa dos lapas, una que era Martita que era la hembra y Oliverio era el macho. Oliverio era inválido y no podía volar. Entonces se caía de lo alto del chilamate. Se vivía cayendo hasta que se desnucó y quedó la viuda, entonces ella pasó a llamarse Oliverio.

Era un personaje que estaba en su vida, doctor...

Llegué a conocerlo muy bien porque lo estudié a fondo. No estuve satisfecho hasta que estaba metido dentro de su propia personalidad y, cuando estaba escribiendo esta novela, teníamos la sensación que Oliverio Castañeda vivía, andaba dentro de la casa, en los corredores, hasta una vez sentimos nos llegó a tocar la ventana. Es cuando uno se deja posicionar de los fantasmas de una novela, que es la única manera de ir de manera auténtica escribiendo desde dentro de los hechos que uno está narrando.

La comencé a escribir en el 85, pero esta novela venía conmigo desde que yo estaba en la universidad. Yo llegué a la universidad en el 59, porque en la clase de derecho penal y procedimientos penales, los profesores la ponían de ejemplo, se simulaban juicios. Los juzgados estaban precisamente en la casa del obrero, donde mataron a Somoza García, que es otro de los escenarios de mis novelas, de mi novela Margarita Está Linda La Mar. En ese mismo lugar juzgaron a Oliverio Castañeda.

¿Usted defendía a Oliverio en esos juicios simulados (en la universidad)?

No. Yo era observador, pero a mí me llamaba la atención que el Castañeda que se presentaba ahí era el malvado. Los profesores no explicaban el trasfondo de estos crímenes, pero en la calle todo el mundo lo sabía; en las comiderías, pensiones, en los bares, en las cantinas, se hablaba de las intrígulis amorosos que había detrás, de todas estas relaciones clandestinas que Castañeda fue desarrollando y esto fue lo que me intrigó más: Que siempre, detrás de una historia oficial, está la historia real que es la que le interesa a un novelista.

Salí de la universidad con esta intriga hasta que el doctor Ernesto Castellón Barreto, que había sido nombrado al triunfo de la revolución, magistrado del tribunal de apelaciones de León, un día me trajo de regalo las fotocopias del proceso que estaba depositada ahí en los archivos de ese tribunal y eran como 1, 200 folios, tamaño legal. Eso fue para mí un verdadero tesoro, porque yo ahí me leí no sé cuántas veces el proceso hasta que ya me lo sabía prácticamente de memoria. Pero además de eso me dediqué a estudiar mis viejos libros—otra vez– de medicina legal, criminología, psiquiatría, hablé con el doctor Mario Flores Ortiz, y con el doctor Fonseca Pasos, sobre qué clase de personalidad pudiera haber sido la de Castañeda, porque obviamente era una alterada. Estudié mucho sobre venenos, toxicología para poder escribir la novela y llené muchísimas fichas.

Usted escribió esta novela durante los ochenta, compartía entonces su oficio literario con la política. ¿Son compatibles ambos oficios?

Todo oficio es compatible con la literatura. No todo mundo puede dedicarse a escribir, porque mientras escribe hace otra cosa. El doctor Fernando Silva era un excelente pediatra y escribía. Hay otros que son agrónomos, otros son abogados, otros son periodistas que todavía es más complicado ser periodista y escritor. La compatibilidad la busca uno. El problema en el 85 es que eran los momentos más difíciles que vivía el país, en medio de la guerra, el recrudecimiento, la agenda de gobierno que yo tenía no era normal, se rompía a cada rato. Tenía que viajar mucho al interior del país, pero yo me hice la reflexión que si seguía sin escribir dejaba de ser escritor. Busqué las únicas horas que existían que eran la de las madrugadas.

“Yo considero a Sergio Ramírez Mercado el último gran escritor latinoamericano, el último de esa generación que supo reunir ambición literaria, compromiso personal y participación directa en la historia de nuestros países"

-Santiago Roncagliolo, escritor peruano-

¿Puede desconectarse el escritor de la realidad?

El acto de escribir es un acto de soledad y uno se mete dentro de la atmósfera de la novela para poder avanzar en el trabajo de creación literaria, pero eso no quiere decir en que yo apague la luz para escribir o baje las persianas. Esta es una opción personal, porque yo podría ser un escritor que no opina, que no se preocupa de lo que está a su alrededor. Pero yo siento que ejerzo una doble condición: el creador que inventa, y la del ciudadano.

¿Extraña algo usted de la vida pasada, de su vida política?

A mí la vida política no me hace falta. La veo como una parte de mi vida, pero la realidad haciendo mi reflexión de hoy día, creo que yo nunca fui un político verdadero, porque si hubiera sido un político verdadero mi opción hubiera sido la política y no la literatura y me hubiera quedado ahí. Yo salí de la política después de ser derrotado estrepitosamente en una elección presidencial, en medio de una gran polarización, en las elecciones de 1996 que ganó (Arnoldo) Alemán. Si he sido un político, (la derrota) no arredra, un político reconstruye sus redes. No era un político, entonces no me costó salirme y volví de muy buen grado a la literatura, que era el lugar de donde yo había salido. Venía de la escritura y regresé.

“Sergio (Ramírez) es uno de los grandes premios Cervantes porque une a un nivel estilístico y de clasicismo y de calidad literaria tremenda. Une esa capacidad para escribir la vida, esa emoción, esa viveza absoluta, que es lo que lo hace, además, que sea un escritor tan querido y tan
popular”

-Rosa Montero, escritora española-

A casi cuarenta años de la revolución, percibo desilusión de lo que quedó de Nicaragua

Es inevitable. Esa desilusión se refleja en mis personajes: El inspector Dolores Morales es un desilusionado y además un solitario que tiene que luchar contra su propio pasado, y él carga su pasado en la protésis que lleva, porque perdió la pierna en el combate y su pregunta constante es de qué sirvió que perdiera una pierna. Y él no es un intelectual, eso nos diferencia. Su abuela vendía carne en el mercado, no hizo estudios universitarios, se metió a la runga (guerra) como muchos jóvenes de su edad. Se fue a pelear, primero en el frente interno en Managua y después se fue al Sur. Tenía muchos ideales. Todos los que tomaron un fusil lo hicieron por ideales, más que por una ideología. Él carga ese ideal, cimentado en una ética, que él no ha perdido a pesar que está sometida a peligro. No la abandona.

¿Cómo encuentra la Nicaragua actual?

No es la Nicaragua por la que el inspector Morales luchó y por la que perdió la pierna. Entonces de ahí su nostalgia, su frustración, lo que refleja en todos sus actos.

El jurado del Premio Cervantes destacó su capacidad para "reflejar la viveza de la vida cotidiana, convirtiendo la realidad en una obra de arte”. ¿Qué le parecieron estas palabras?

Me siento muy abrumado por un juicio que es sumamente elogioso. Trabajo con la realidad que me rodea. Me parece atractiva no por buenas razones, sino porque es anormal. Es una realidad trastocada, patas arriba, que es lo que no quisiera como ciudadano para mi país o para América Latina. Si esta realidad fuera de respeto institucional, libertades democráticas, respeto a los derechos humanos, período electorales decididos realmente por el voto popular, alternancia de poder, jueces independientes, entonces no me atrería como novelista. Desgraciadamente el novelista vive de la anormalidad. Los cuentos felices están fuera del ámbito de la literatura. Interesa el tiempo del conflicto, la infelicidad, los obstáculos, las dificultades.

¿Qué tanto le debe la lengua a Cervantes y a Rubén Darío de quien usted es un admirador?

Cuando reciba el premio el 23 de abril, en Alcalá de Henares, mi discurso va ser sobre Darío y Cervantes. Este es el momento de decir, yo vengo de este pequeño país, donde nació Darío, hacia el lugar donde nació Cervantes que es Alcalá de Henares. Cervantes es el fundador de la lengua. Hizo moderno al español. Le dio un sentido literario a la lengua. Todos venimos de Cervantes los escritores, yo me siento un hijo de Cervantes. Pero también soy hijo de Darío en el sentido en que hizo otra renovación.

Usted es narrador, ¿cómo le es útil la poesía?

Para escribir prosa uno tiene que tener un oído poético. Un oído que se fundamenta en el ritmo, en la melodía. Cuando yo escribo, siempre me gusta hacer dos cosas: escuchar música mientras estoy escribiendo –generalmente música de cámara, una sinfonía te pone más nervioso– y, por otro lado, mientras me preparo para escribir una novela, yo no leo novelistas, leo poesía. Eso me va abriendo el oído a lo que yo quiero: que es convertir la prosa en música.

¿Cómo se siente usted que su nombre esté entre los grandes de la literatura?

Si me dicen que pertenezco a la galería donde está Jorge Luis Borges, Alejo Carpentier, o Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, pues me siento intimidado. Pero quiero sentirme el mismo que he sido siempre. No quiero sentirme dominado por la arrogancia, ni por el orgullo, ni por la banalidad, porque esos son contravalores que yo he rechazado siempre. No quiero caer en ese abismo.

Usted ha escrito de todo ( novelas, ensayos, cuentos), ¿tiene usted un reto pendiente?

A estas alturas del campeonato, yo tengo que elegir. Me gustaría seguir escribiendo novelas. Cuentos preferentemente. Cuando me dicen, y por qué no escribís sobre tu experiencia en la revolución, porque yo no soy historiador, ni quiero…. Esos temas yo tendría que entrar a hacer investigaciones historiográficas. No me interesa. Ya conté lo que tenía que contar de esa época en Adiós Muchachos, que es una memoria sentimental y ya está. Yo con eso me conformo.Yo lo que quiero ser es un escritor de ficción y, si pudiera, pues me gustaría hacer lo que hago de vez en cuando que son reportajes periodísticos.

“Como creador, como gestor, como líder cultural, Sergio Ramírez es un personaje indispensable para entender la cultura centroamericana de la segunda mitad del siglo XX y también de las primeras décadas del siglo XXI”

-Carlos Cortes, escritor costarricense-

¿Cuánto le debe la buena literatura que usted ha hecho al periodismo?

Muchísimo. Me siento un cronista a través de la literatura de lo que yo tengo alrededor. Cuando voy hacia temas contemporáneos, como en mi última novela Ya nadie llora por mí (Alfaguara, 2017), soy todavía más cronista. Estoy registrando lo que veo hoy día. Soy un cronista del presente a través de los ojos del inspector Dolores Morales, y de los demás personajes que están ahí.

Para terminar, ¿qué dirá el inspector cuando usted reciba el premio?

Vendrá conmigo (ríe). Estará presente.

La casa, personajes de los cuentos y la vida

“Carbón” es el labrador que es parte de la vida literaria del escritor masatepino, dado que es el principal protagonista de El Perro Invisible. Dorel Ramírez, hija del novelista, asegura que por ese personaje, al que le gustan los colores y mirarse en un espejo, es que su hermano Sergio bautizó a su pequeño shnauzer con ese nombre.

Disfrutar la imaginación es una de las características del ambiente del hogar, formado por el novelista y Gertrudis Guerrero Mayorga, quien además es pintora. A todos los hijos les gusta el dibujo. Dorel recuerda que la lapa macho, que se llamaba como el envenenador de la novela, quedó inmortalizada en un pequeño cuadro del pintor Armando Morales, el más grande de la historia de Nicaragua.

Castigo Divino cumplirá este año 30 años desde que fue publicada. Oliverio estaba presente en todas las vivencias de aquella familia. “Aparecieron con una lapa chiquita, pero la persona que la regaló la trajo con las alas cortadas. Llego sin alas, mi mama la dejó natural, la puso en el árbol (chilamate), la dejó que hiciera lo que quisiera, y lo lógico es que se llamaba Oliverio, de inmediato, la mascota de la casa”, contó Dorel.

Según ella, el ave caminaba por la casa, como si fuera gato o perro, se subía a las sillas y, cuando tenía hambre, se iba a la cocina y con el pico tocaba la puerta de la refrigeradora, y repetía el ritual yéndose a cuarto por cuarto hasta que fuese alimentada.

“La casa de nosotros siempre ha sido un ambiente como bien creativo en general. La imaginación ha estado presente en todos, juegos de palabras, mi papá siempre inventándonos cuentos, y eso lo sigue haciendo con los nietos”, dice esta arquitecta muy orgullosa de sus padres.