"Para tanto gran hombre, toda alabanza es pequeña" reza la inscripción en el busto de mármol que fue entregado por Angel Calligari a Encarnación Hurtado, luego de la muerte de Santiago Morales. Es ahora un recuerdo preciado para don Bosco Chamorro. MAGAZINE
Las guacas de la Moralona
En la granada del siglo XIX vivió una de las mujeres más adineradas y conocidas del lugar: Encarnación Hurtado. Una rivense a la que el amor llevó a vivir a La Gran Sultana donde se convirtió en un icono de poder y temor. Su mezquindad y agrio carácter hicieron que, aún después de su muerte, los granadinos recuerden su historia y la hayan convertido en una leyenda