Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños en julio de 1997, celebrando el aniversario de la revolución liberal de 1893. ARCHIVO PERSONAL DE ÓSCAR NAVARRETE
La “amistad” entre Alemán y Bolaños
Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños se mostraban cordiales. En privado, no se toleraban. Sus vidas se cruzaron por intereses políticos, pues ambos buscaban lo mismo: la presidencia de Nicaragua.