Antártida: bella y enigmática

Periscopio - 05.09.2021
Antarctic iceberg woman photographer

Hace unos 240 millones de años, el continente Pangea se dividió en dos continentes: Gondwana y Laurasia. Gondwana fue extinguiéndose y esto dio lugar a las masas continentales de Sudamérica, África, Australia, Zelandia, el Indostán, la isla de Madagascar y la Antártida.

Gondwana esencialmente agrupó toda la tierra en el hemisferio sur. Zelandia ocupaba una esquina en el lado este, donde limitaba con otros, incluida la mitad de la Antártida occidental y todo el este de Australia. Con el tiempo el continente se hundió y desapareció bajo el mar.

Lo que se sabe de la Antártida es que el hielo más antiguo se formó hace un millón y medio de años. Y aproximadamente el 80 por ciento del agua dulce del planeta se encuentra ahí. Es el depósito de agua dulce más grande del mundo.

A pesar de esa gran cantidad de hielo en la Antártida no suele llover. Este misterioso continente  es el lugar más seco del planeta por debajo de África. Y si esa capa de hielo se derritiera el nivel del mar subiría unos 60 metros.

Otra característica que hace única a la Antártida son los vientos huracanados que pueden alcanzar los 320 kilómetros por hora. La velocidad de estos vientos no se produce en ningún otro sitio del planeta y reciben el nombre de vientos catabáticos (del griego “ir cuesta abajo”).

A día de hoy la investigación es la razón principal que mueve a los visitantes de la Antártida. La expedición Amundsen fue la primera en llegar y desde entonces los científicos del mundo no han parado de ir para observar los efectos que el calentamiento global le ha ocasionado a su medio ambiente.

Uno de esos efectos fue registrado el 6 de febrero de 2020. La Antártida alcanzó una temperatura récord de -98,6 grados centígrados.

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