Dora Juco y Juana Reyes, las únicas mujeres migrantes retenidas en el centro a comienzos de este mes. MAGAZINE/ORLANDO VALENZUELA
La estación de los sueños rotos
Es un pabellón de apenas tres celdas. Ahí, centenares de migrantes irregulares que cruzan Nicaragua buscando Estados Unidos ven convertirse en pesadilla la ilusión con que iniciaron el viaje a veces desde lugares tan remotos como la lejana África