Las “semillas” de las guerras mundiales

Reportaje - 03.04.2022
Primera-Guerra-Mundial

MAGAZINE te cuenta cómo iniciaron las dos guerras mundiales del siglo XX, su posible relación con la actual invasión rusa a Ucrania y qué ha tenido que ver Nicaragua en todo eso

Por Eduardo Cruz

Ya hay quienes piensan que el 24 de febrero de 2022 podría ser visto en el futuro, por los historiadores, como el inicio de la Tercera Guerra Mundial. Así lo expresó, por ejemplo, el politólogo Paul Poast a la BBC de Londres.

Ese día, una enorme potencia militar como la Rusia dirigida por Vladimir Putin invadió a Ucrania, una nación pequeña. Desde entonces es latente un agravamiento del conflicto si entran en contienda otros países que apoyan a ambos bandos. Primeramente, los que están del lado de Ucrania, que es el atacado: Estados Unidos, los 27 miembros de la Unión Europea (UE), Gran Bretaña y la OTAN (que cuenta con 21 miembros de la UE).

Rusia recibiría el apoyo de Bielorrusia, Corea del Norte, Siria y Eritrea, quienes explícitamente le han mostrado apoyo en este momento. Pero también tiene a China continental, Cuba, Vietnam, Venezuela y Nicaragua. Sí, leyó bien, Nicaragua. Daniel Ortega ha expresado sus muestras de apoyo a Vladimir Putin de diferentes maneras

Magazine, Nicas en la gran guerra
Durante la Primera Guerra Mundial se escuchó por primera vez del uso de gases tóxicos. Se trataba de la primera guerra química, se usó desde gases lacrimógenos hasta gas mostaza y el gas de fosgeno.

La invasión ordenada por Vladimir Putin es el corolario de una crisis que comenzó a gestarse ocho años atrás, en 2014, cuando anexó a Rusia a Crimea, territorio que pertenece a Ucrania, especifica el diario español El Cronista.

Aunque Putin ha dejado entrever que la invasión está motivada con proteger a las minorías rusas de Donetsk y Lugansk, los analistas consideran que el verdadero meollo de la cuestión tiene un trasfondo geopolítico de larga data, relacionado con la negativa rusa a aceptar el acercamiento de la OTAN y de la Unión Europea (UE) a Ucrania, una ex república soviética, a la que Moscú considera parte de su identidad y de su espacio de influencia.

Hasta el cierre de esta edición, ningún otro país ha entrado directamente al conflicto, pero ya se han visto involucrados de alguna manera. Gran parte de los países europeos están enviando material bélico a Ucrania a través de diferentes mecanismos, entre ellos República Checa, Polonia, Francia, Bélgica, Alemania, Suecia, Finlandia, Países Bajos, Dinamarca, Portugal, Italia, Rumanía, Croacia, Eslovaquia, Luxemburgo, Grecia, Lituania, Letonia, Estonia y España.

Del lado de Rusia, su potencial gran aliado sería la China comunista, considerada una potencia económica y en todos los sentidos.
Ha habido negociaciones entre Rusia y Ucrania, para que el conflicto no pase a más, pero aún no un cese al fuego. Por ahora lo más alentador es que Rusia ha anunciado una “reducción drástica” de las operaciones de combate en Ucrania mientras avanzan las negociaciones con el gobierno ucraniano en Turquía, algo que está siendo tomado con cautela en Kiev, capital ucraniana.

Las únicas dos guerras que se han denominado mundiales, una en 1914 y la otra en 1939, han resultado devastadoras para la humanidad. Millones de muertos. Grandes perdidas económicas y materiales. Inmenso dolor humano.

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La Primera Guerra Mundial tuvo diversas causas, pero sus raíces se encuentran en una compleja red de alianzas entre las potencias europeas. La revista National Geographic explica que, en esencia, fue la desconfianza entre la informal “Triple Entente”, compuesta por Gran Bretaña, Francia y Rusia, y la secreta “Triple Alianza”, formada por Alemania, el imperio austrohúngaro e Italia.

Esas tensiones aumentaron tras el asesinato del archiduque Francisco Fernando, heredero al trono de Austria-Hungría, por parte de un nacionalista serbio-bosnio durante su visita a Sarajevo, Bosnia. Ocurrió el 28 de junio de 1914.

Austria-Hungría culpó a Serbia por el ataque. Rusia respaldó a su aliado, Serbia. Cuando Austria-Hungría declaró la guerra a Serbia un mes después, sus aliados intervinieron y el continente entró en guerra. Ese es el peligro, un pequeño conflicto se hace grande cuando entran en escena los aliados.

El funcionamiento del mecanismo de la Triple Entente, firmado en 1907 por Gran Bretaña, Francia y Rusia, motivó que Alemania declarara la guerra a Rusia y Francia en agosto de 1914. La violación de la neutralidad belga por los alemanes acabó de decidir a Gran Bretaña, que les declaró la guerra. En noviembre de 1914, el Imperio Otomano entró en la guerra, lo que significó la apertura de distintos frentes en el Cáucaso, Mesopotamia y el Sinaí. Italia y Bulgaria se unieron a la guerra en 1915, Rumania en 1916 y Estados Unidos en 1917.

Tras un periodo de relativo estancamiento, la guerra empezó su desenlace en marzo de 1917 con la caída del gobierno ruso y luego, tras la revolución rusa de octubre, la firma de un acuerdo de paz entre la Rusia revolucionaria y las demás potencias que estaban en conflicto, de ambos lados.

La guerra iniciada demoró cuatro años, causando unos 20 millones de muertos y grandes destrozos económicos.

El conflicto bélico finalizó con un gran derrotado: Alemania, en cuyas filas peleó Adolf Hitler, quien después llegaría a ser determinante en la Segunda Guerra Mundial.

Hitler, adolorido porque Alemania fue humillada, especialmente a través del Tratado de Versalles, que impuso pesadas cargas a ese país teutón, iniciaría después un proyecto para, según él, devolverle la gloria a Alemania. Se convirtió en gobernante del mismo y causaría la siguiente guerra.

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Nicaragua no participó en esa guerra, pero varios nicaragüenses combatieron en la misma, especialmente descendientes de alemanes y jóvenes que andaban estudiando en Europa.

Una mentira pudo ser la causa de la Segunda Guerra Mundial. Según la revista National Geographic, Adolf Hitler dijo, el primero de septiembre de 1939, frente al Reichstag alemán: “Esta noche, soldados regulares polacos han disparado por primera vez contra nuestro territorio”. Eso dio pie a que los alemanes invadieran inmediatamente a los polacos.

Para llegar a esa invasión, se produjo un tira y afloja que duró años hasta que estalló, señala la revista Muy Historia. Desde su subida al poder, Adolf Hitler demostró que sus intenciones eran recuperar el poderío que Alemania ostentaba antes de 1918 y librarse de las duras condiciones impuestas por el Tratado de Versalles.

Tras una recuperación económica derivada de la economía de guerra y el impresionante rearme del país, el régimen nazi comenzó a anexionar territorios.

Alemanes y rusos había firmado un pacto de no agresión y, atenido a esa premisa, Hitler invadió Polonia, pero despertó la reacción de Gran Bretaña y Francia, quienes acudieron en ayuda de Polonia. Ambos países le declararon la guerra a Alemania y así empezó la Segunda Guerra Mundial.

Hitler llegó a intervenir países como Dinamarca, Holanda, Francia, Polonia, Austria, Noruega, Bélgica y otros. Quiso controlar Gran Bretaña y ordenó ataques aéreos sobre esa nación, pero los británicos repelieron los ataques. El primer ministro de los británicos, Winston Churchill, expresó: “Prefiero ver a Londres en ruinas que mancillada por una servidumbre innoble”.

Luego entró en escena Estados Unidos, quienes se decidieron a entrar en el conflicto hasta que fueron atacados por los japoneses por mar y aire.

Los alemanes tenían frentes abiertos por todos lados y no pudieron finalmente con las fuerzas aliadas. El invierno ruso maltrató a sus tropas y no pudieron tomar Moscú. Gran Bretaña y Francia, con la ayuda de Estados Unidos, los arrinconaron en el otro frente.

Arrinconado en su bunker en Berlín, sabiendo que la derrota era inminente, Hitler se habría suicidado con su esposa Eva Braun el primero de mayo de 1945 y luego los aliados tomaron la capital alemana.

La guerra no terminaría sino hasta el 2 de septiembre de 1945, porque los japoneses, aliados de los alemanes, no se rendirían hasta esa fecha, después de que los Estados Unidos lanzaron bombas atómicas contras las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.

Nicaragua, con el dictador Anastasio Somoza García al frente, le declaró la guerra a Alemania, aunque no envió tropas a los frentes de batalla, ni fue atacado por los alemanes. Las motivaciones de Somoza García fueron más personales.

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La batalla de Verdún fue la más larga de la Primera Guerra Mundial y ahí estaba un nicaragüense: Enrique Geyer Abaunza.

La razón es que Geyer Abaunza era hijo de Heinrich August Geyer, un inmigrante alemán, y de la nicaragüense Josefa Susana Abaunza. Según una publicación de la revista MAGAZINE de marzo de 2014, él había viajado a Alemania para estudiar Ingeniería y justamente estando allá estalló la guerra. “Fue reclutado y pasó tres años en Verdún”, contó en ese momento el expresidente Enrique Bolaños Geyer, sobrino por parte materna.

Durante los tres años que estuvo en la guerra, tuvo un pase anual para ir a ver a su familia. “Él nos contaba que el último año estaba camino de regreso a su trinchera cuando ocurrió la feroz y última batalla de Verdún y cuando llegó encontró solo a un compañero vivo. Se salvó de milagro”, contó el exmandatario.

Otros nicaragüenses que participaron en la Primera Guerra Mundial fueron Alberto Vogl Baldizón, Salomón de la Selva, Salvador d’Arbelles, Humberto Bustamante, Salvador Chamorro, Hans Langschwager, Ernesto Brockmann y Alfonso Mejía Chamorro.

Vogl Baldizón pasó tanta hambre en la guerra que después, en su casa, no permitía que se desperdiciara la comida, contó su hija María Elsa Vogl.

A María Elsa se le llenan los ojos de lágrimas cuando habla de su papá. “Nos contó de una vez cuando quedó enterrado por varios días, esa sensación de no poder salir, perdió el conocimiento. Es una de las historias que más me ha impactado a mí”, explicó.

Solo de un nicaragüense se tiene conocimiento de que murió en la gran guerra: Salvador Chamorro, hermano por parte de padre de Emiliano Chamorro. Murió en el campo de batalla al lado de las tropas francesas.

Y dos nicaragüenses fueron ubicados en las filas de las tropas británicas: Salomón de la Selva y Salvador d’Arbelles.

El nicaragüense Humberto Bustamante, originario de Matagalpa, estudiaba música en Alemania cuando la guerra estalló. Fue enrolado al ejército. “Contaba que salvó su vida porque entretenía a las tropas con su piano”, asegura el historiador Eddy Kühl. A su regreso a Nicaragua impartía clases de música.

El extinto periódico El Nuevo Diario publicó que tres nicaragüenses más participaron en la Primera Guerra Mundial: el leonés Sixto Oconor, el matagalpino Francisco Bustamante y el granadino Héctor López.

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En medio de la Segunda Guerra Mundial, el 11 de diciembre de 1941, Nicaragua le declara la guerra a Italia y a Alemania.

Como gobernante amigo de los Estados Unidos, Anastasio Somoza García se apresura a dar esa declaración de guerra momentos después de que lo hiciera el país norteamericano. El dictador nicaragüense aduce “solidaridad continental”, según reza el decreto ejecutivo de ese 11 de diciembre.

Según un reportaje del extinto periódico El Nuevo Diario, en el país se creó un ambiente de incertidumbre y de temor, pues se rumoró que los japoneses iban a atacar el Canal de Panamá y Nicaragua se vería involucrada en ese frente de guerra.

A propósito de ese rumor, los Estados Unidos instalaron en Corinto una base aeronaval que serviría como defensa del canal.
Nicaragua no participó en ningún enfrentamiento bélico, finalmente, pero sí sufrió la pérdida de tres barcos mercantes, los cuales fueron hundidos en el mar Caribe por submarinos alemanes.

Según un artículo de MAGAZINE, del periodista Luis Duarte, uno de esos barcos estaba cargado de bananos y aparentemente fue torpedeado el 7 de mayo de 1942 en un muelle de Estados Unidos. Los catorce tripulantes sobrevivieron, pero admitieron no haber visto el submarino.

Hubo otras consecuencias de la Segunda Guerra Mundial en Nicaragua. Diversos reportajes periodísticos explican que Somoza García utilizó la declaración de la guerra contra Italia y Alemania para perseguir a ciudadanos de esas nacionalidades en el país, especialmente a aquellos que tenían riquezas, como fincas cafetaleras y otros bienes.

A través de la suspensión de la personalidad jurídica del Club Social Managua, debido a supuestas actividades subversivas contra su gobierno, Somoza García le mandó un mensaje a los opositores de que no permitiría ningún acto de rebeldía, explica El Nuevo Diario, ya que el país estaba en un “estado de guerra”.

Somoza García aprovechó el momento para fortalecer su imagen y su régimen y también se robusteció económicamente, apropiándose de los bienes confiscados a los alemanes, explican diversos archivos periodísticos. Un ejemplo fue la Quinta Eitzen, que después se conoció como la Mansión Luis Somoza.

Para apropiarse de esos bienes, Somoza García pagó sumas irrisorias por ellas, develan los archivos periodísticos.

En su blog Selva Negra, el nicaragüense Eddy Kühl relata que Somoza mandó a arrestar a los ciudadanos alemanes e italianos residentes en Nicaragua.

En Matagalpa arrestaron a Carlos Hayn, gerente del Banco Nacional de Matagalpa, a pesar de que había llegado al país en 1907 y su esposa era nicaragüense, lo mismo que sus hijos. Ahí también encarceló a Alberto Vogl, Wiilliam Huper y otros.

“El colmo fue que arrestaron a hijos de alemanes o italianos nacidos en Nicaragua”, escribió Kühl.

El historiador matagalpino añadió que “familias enteras, esposas y niños, fueron enviadas a campos especiales en los Estados Unidos, como es el caso de los Hammer y de los Fax (dueños del Hotel Ticomo)”.

En la Quinta Eitzen y en Campo Marte estuvieron retenidos Ernesto Hammer, Willey Riedel, Enrique Ascoli, Franz Riedel, Paul Richter, Enrique Zons, Winter Gustav, Hans Stein, Alberto Vogl hijo, Hans Bodo Raven, Luis Frenzel de Jinotega, y muchos otros.

Posteriormente, muchos de ellos fueron enviados a campos de prisioneros en Estados Unidos, en Camp Cristal City y en Kennedy City, ambos en Texas. Al estado de Montana y por último a Ellis Island, donde serían intercambiados por prisioneros de guerra.

El periodista Luis Duarte contó en la revista MAGAZINE que el caso más difícil para Somoza García fue la detención de su amigo Julio Bahlke, nacido en Dresden, con membresía 2766358 desde 1934. Según el historiador Friedman, este alemán lo había escondido y alimentado personalmente mientras era fugitivo en 1926.

De nicaragüenses que hayan peleado en la Segunda Guerra Mundial se conoce poco.

En enero de 1965, según el desaparecido diario Novedades, llegó a Nicaragua Fernando Calero, quien residía en Estados Unidos y era veterano de la Segunda Guerra Mundial, en la cual participó desde su comienzo a través de la Campaña de África.

En Sicilia fue herido, por lo cual fue hospitalizado en Inglaterra, pero, al sanar, tomó parte en el desembarque en Dunquerque y fue herido nuevamente en Bélgica. Entró a Berlín con las tropas del general George Patton.

Curiosidades sobre la Primera Guerra Mundial

Heroína: Edith Cavell, enfermera británica que salvó a soldados de todos los bandos, ayudó a 200 soldados aliados a escapar de la ocupación alemana de Bélgica. Fue ejecutada por los alemanes.

Sistema de códigos: Los alemanes eran expertos en interceptar y descifrar los códigos aliados. Capturaron a uno de cada cuatro mensajeros de documentos. No pudieron descifrar un lenguaje extremamente complejo de la tribu Choctaw, utilizada por Estados Unidos.

Avances médicos: Los médicos aprendieron una mejor gestión de la herida y el ajuste de los huesos. Harold Gillies, nacido en Nueva Zelanda, fue pionero en el tratamiento en Inglaterra en cuanto a la cirugía de injerto de piel.

Emancipación de las mujeres: Se hicieron cargo de muchos puestos de trabajo tradicionalmente masculinos y demostraron que podían llevarlas a cabo tan bien como los hombres.

Secuelas psicológicas: Millones de soldados sufrieron “neurosis de guerra”, o trastorno de estrés postraumático, debido a los horrores de la guerra de trincheras. Hombres conmocionados a menudo tenían diarrea incontrolable, no podían dormir, dejaron de hablar, gemían durante horas, y se movían sin control.

Navidad: En la víspera de Navidad en 1914, los soldados de ambos lados del frente occidental cantaron villancicos entre sí. En algunos lugares hubo treguas de hasta una semana. Un año después, en ambos lados hubo orden de disparar a quienes intentaran repetir la actuación.

Afroamericanos: Más de 200,000 afroamericanos sirvieron en la Primera Guerra Mundial, pero sólo alrededor del 11 por ciento de ellos estaban en las fuerzas de combate. El resto fueron puestos en unidades de trabajo, eran utilizados como cargadores, para la construcción de carreteras, y la excavación de zanjas.

Gases como arma letal: Los alemanes lanzaron cerca de 68,000 toneladas de gas, y los británicos y franceses 51,000 toneladas. En total, 1,200,000 soldados de ambos bandos fueron gaseados, de los cuales 91,198 sufrieron muertes crueles.

Palomas mensajeras: Más de medio millón de palomas llevaron los mensajes entre los cuarteles generales y las líneas del frente. Eran entrenadas y permanecían hasta que los soldados tenían mensajes para enviar de nuevo.

“Hello Girls”: Eran mujeres estadounidenses que sirvieron como operadores de telefonía para las fuerzas de Pershing en Europa. Hablaban con fluidez en francés e Inglés y fueron entrenadas por la American Telephone and Telegraph Company. En 1979, las que estaban vivas recibieron medallas de guerra y beneficios de veteranos.

Adolf Hitler: Participó voluntario en el ejército alemán.

Un París falso: Para despistar a los pilotos alemanes y evitar sus bombardeos, los franceses mandaron construir, en las afueras de la ciudad, casas, fachadas y réplicas de construcciones de Paris. Había energía para hacer mucho más creíble la farsa.

Trincheras de lujo: Mientras los soldados franceses y británicos combatían en condiciones lamentables, los alemanes tenían en sus trincheras energía eléctrica, agua, grifos, timbres e incluso armarios.

El mejor piloto: El alemán Manfred Albrecht Freiherr von Richthofer, conocido como “El Barón Rojo”, derribó más de 80 aviones. Murió en batalla.

Curiosidades sobre la Segunda Guerra Mundial

  • En 1939, en la guía telefónica de Nueva York aparecían un total de 22 personas apellidadas Hitler. En 1945 ya no quedaría ninguna; probablemente optaron por cambiarse el apellido.
  • Para proteger los edificios de los bombardeos, los británicos utilizaron 400 millones de sacos de arena.
  • Un perro llamado Rip rescató a 100 personas que habían quedado atrapadas bajo los edificios londinenses derruidos a consecuencia de los bombardeos.
  • En 1940, un industrial norteamericano llamado Samuel H. Church ofreció un millón de dólares a quien fuera capaz de capturar a Hitler, siendo, hasta ese momento, la recompensa más alta ofrecida nunca por un criminal.
  • El 16 de septiembre de 1941 se dio la mayor captura de prisioneros en una sola jornada. En las proximidades de Kiev, el ejército alemán hizo un total de 660 000 prisioneros soviéticos.
  • El día de Navidad de 1941, 3,700 habitantes de Leningrado murieron de hambre.
  • La esperanza de vida de los soldados soviéticos que combatían en la batalla de Stalingrado era de apenas veinticuatro horas.
  • En la Conferencia de Casablanca, entre el 14 y el 24 de enero de 1943, a la que asistirían Roosevelt, Churchill y De Gaulle, se consumieron una caja de botellas de coñac, tres cajas de botellas de ginebra y otras tres de whisky.
  • El ejército estadounidense calculó las provisiones de papel higiénico por soldado y día en 22.5 hojas. Los soldados británicos debían conformarse con solo tres hojas diarias.
  • Según estadísticas de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, para derribar un caza alemán hacía falta emplear una media de 12,700 disparos.
  • Entre los años 1939 y 1943, en el ejército alemán se registraron unos 250 mil casos de enfermedades venéreas.
  • En 1943, durante la campaña de Italia, el ejército británico hizo un estudio que descubrió que, de un pelotón de treinta hombres, solo tres o cuatro combatían realmente; los demás no llegaban a disparar.
  • Los Aliados dedicaron más fondos a suministrar cigarrillos a las tropas que los que se emplearon en la adquisición de balas.
  • En la preparación del Día D se tomaron un millón de fotografías aéreas de las defensas costeras alemanas.
  • Las tropas norteamericanas consumieron a lo largo de la guerra 29 millones de vacas.
  • El 28 por ciento de los 95 000 británicos, estadounidenses, canadienses, australianos y neozelandeses apresados por los japoneses murieron en cautividad.
  • El 80 por ciento de los varones soviéticos nacidos en 1923 murieron en la Segunda Guerra Mundial.
  • De los más de 25 000 miembros de las SS encargados del funcionamiento de los campos de exterminio nazis, tan solo 250 tuvieron que rendir cuentas ante la justicia.
  • Con un último pago de 43 millones de libras, efectuado el 29 de diciembre de 2006, el gobierno británico saldó su deuda de guerra con Estados Unidos.
  • Cada año se encuentran y desactivan unas 5500 bombas en Alemania, a un promedio de 15 diarias.
  • De cada 100 películas bélicas que se producen, 50 están ambientadas en la Segunda Guerra Mundial. Las demás se reparten así: 12 en la Primera Guerra Mundial, 2 en Vietnam, 2 en la guerra de Corea y las otras 34 restantes en otros conflictos.

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